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22 de marzo de 2020

Para el Hospital Evita no hay recursos ni a fuerza de pandemia 

El cuadro de alerta sanitaria y cuarentena que atraviesa el país debería ser el momento en el que se destinen recursos para poner en condiciones a los hospitales y centros de salud en general, y en particular a aquellos, como el Hospital Evita, que está en condiciones desastrosas. Se trata de un nosocomio de vital importancia para la zona sur del conurbano bonaerense, donde viven millones de personas, muchas sin cobertura de obra social y en condiciones de pobreza y hacinamiento.

Sin embargo, la situación en el Evita sigue siendo la misma, un estado deplorable, ahora agravado por el cuadro de la pandemia de coronavirus. No se han acondicionado los quirófanos luego de que las instalaciones sufrieran inundaciones; los problemas graves de limpieza e higiene en el edificio son de la mayor preocupación de los trabajadores de la salud; los problemas de infraestructura persisten; y existe una larga lista de faltantes de insumos. 

Un trabajador señala que “la novedad del Hospital es que llegó alcohol, camisolines y barbijos, pero no aún tiras reactivas para diabetes, por ejemplo”, lo que pone de manifiesto el estado del nosocomio. 

En una reciente entrevista, el nuevo director del Hospital, Javier Maroni, afirma que “El hospital está en deuda en un millón de pesos con el pago de guardia, enfermeros y médicos. Tenemos, además, miles de pesos en deuda con los proveedores” y que “Perdimos 130 trabajadores a lo largo de los últimos cuatro años” (Info Región 18/3). 

¿Preparativos para enfrentar la pandemia?

Otra trabajadora del lugar menciona que “El Hospital Evita cuenta con 16 camas en terapia intensiva o unidad coronaria, sólo 10 respiradores y 4 camas de aislamiento en este sector. Se armó un consultorio de febriles, donde todo paciente con fiebre es primero evaluado en este sector, con el equipo básico para coronavirus; pero este consultorio no tiene una circulación separada completamente del resto de les pacientes. Y en la guardia solo hay 1 espacio de aislamiento”.

Los escasos recursos dispuestos por el gobierno nacional son apenas una migaja respecto a las necesidades del sistema de salud público. Los 1.700 millones de pesos que el gobierno nacional dispuso, representan una ínfima parte de los 55 mil millones de pesos del presupuesto provincial del 2019, aún vigente. Dicho sea de paso, el presupuesto más bajo de la historia según denuncia CICOP, asociación que nuclea a los profesionales de la salud.

Por lo visto, la “preparación” del Hospital Evita para enfrentar la pandemia no será con los recursos económicos que el gobierno nacional y provincial destinan al pago de la deuda externa. Como lo afirmó el director del Evita, se necesitan fondos específicos para el hospital, sin embargo los mismos siguen sin aparecer.

De esta misma forma, respondió el gobierno de la provincia con Kicillof a la cabeza, frente a la propuesta de los vecinos de la localidad lanusense de Remedios de Escalada para que se reabra la Clínica Estrada en estado de quiebra (Lanús Hoy 21/3). Una propuesta que buscaba reforzar el sistema de salud frente a la pandemia, fue descartada por kicillof, por no contar con los recursos para mejorar la infraestructura. 


Reclamamos el aumento urgente del presupuesto para salud, para poner en condiciones los hospitales públicos, como el Evita, y poner en pie nuevos hospitales y centros de salud; tomar nuevo personal de la salud (médicos, enfermeros, limpieza, etc.), distribuir artículos de higiene esenciales como alcohol en gel y jabón gratuitamente entre la población; y la unificación y centralización del sistema de salud a nivel nacional, que reúna la totalidad de los recursos del sistema público, privado, de obras sociales y de las universidades, bajo control de los trabajadores y profesionales.

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