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23 de marzo de 2020

Mendoza: ¿en qué condiciones se hace cuarentena en los barrios?

El relato de las vecinas de los barrios humildes de la provincia.

Se trata de los sectores más vulnerables ante el avance de la pandemia del coronavirus en nuestro país: los desocupados y trabajadores precarizados que viven en los barrios más humildes. En esto lugares, los vecinos luchan por tener acceso al agua potable, por conseguir un trabajo genuino ya que la mayoría trabaja en negro o no cuenta con ingresos corrientes. El Estado no garantiza medidas de higiene ni sanitarias. Las viviendas son vulnerables a las lluvias e inundaciones, y en ellas prima el hacinamiento y las condiciones de riesgo para una mayor propagación del contagio. También hay una alta presencia de plagas de insectos y roedores; no hay políticas de desinfección, ni tampoco se limpian las calles y los desechos de basura se amontonan por las esquinas.

Las asambleas del Polo Obrero, que organizan merenderos y comedores para combatir el hambre y organizarse en los barrios, se ven frente a estas situaciones en el día a día, llevando los reclamos por la falta de alimentos y elementos de limpieza al Estado.

Las y los trabajadores desocupados, que viven del trabajo día a día para alimentar a sus familias -como vendedores ambulantes, jardineros, empleadas domésticas-, ya no pueden llevar el alimento a sus casas, cumpliendo una cuarentena desesperante en la que no tienen como sustentarse.

En las escuelas la actividad se ha detenido y mandan a las madres tareas que no siempre tienen la posibilidad de entender y explicar a los niños: muchas veces las tareas requieren utilizar computadora e internet, un privilegio que en los barrios escasea.

Silvina del barrio Guaymallen nos cuenta “yo trabajo vendiendo empanadas. Solo ayer vendimos nuestras últimas 10 docenas, no podemos vender más; mis hermanos están todos en negro, ayer fue el último día, hay que vivir con lo que les dieron. Lo bueno es que nosotros tenemos a nuestro viejo que cobra un sueldo” a esta situación se suma la tarea de los chicos, ”hoy por ejemplo dejaron mucha tarea desde la DGE, no tengo plata para imprimir y tuve que hacer todo a mano, y todos los días en la mañana tengo que mandarlo. Hoy fueron 70 hojas, la seño entiende esta situación y nos ayudó mandando las tareas que ella tiene preparada”.

Esta situación es preocupante e inunda la mayoría de los hogares. “Estoy muy preocupada por lo que pueda pasar en nuestro país, sobre todo en nuestra provincia, donde ya se conoce un nuevo caso del virus, preocupante en todo sentido. En la salud principalmente: que no tengamos las herramientas necesarias en nuestra provincia; en lo económico, los que peleamos el pan el día a día y tengamos que llegar a tener que decidir si salir por el pan o cuidar nuestra salud y la de los que están a nuestro lado, estoy realmente preocupada” nos comentó Andrea de Guaymallen.

Micaela vive con su pequeña hija en Las Heras “pasamos la cuarentena casi deprimidas, con mi hija de 3 años tratando de inventar algo nuevo para hacer porque vivimos en un lugar muy reducido, y tratando que esto no se extienda más, porque la comida no alcanza y yo no tengo un sueldo que me respalde y no cuento ni con un sueldo ni un subsidio”.

Ruth, delegada del Polo Obrero de La Favorita cuenta que “conversando con madres solteras, changarines, cuida coches, con familias de La Favorita y ante esta situación de no poder salir a rebuscarse la vida, tomaron la decisión de comer solo al medio día, dejar algo para la noche y que solo coman los niños, para que les pueda durar un poco más el poco dinero que tienen para sustentarse, no sabemos hasta cuándo va a durar esta situación”.

Estos son algunos d elos testimonios de lo que ocurre en las barriadas populares de Mendoza, donde los medios no llegan y el gobierno no despliega ninguna política para quienes no tienen nada. Ahora más que nunca exigimos un seguro económico a los desocupados y trabajadores en negro de $30.000 y todos los elementos sanitarios, desinfección y alimentos que se requieren para poder enfrentar esta crisis.

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