fbnoscript
24 de marzo de 2020

Kimberly Clark: “los papeleros podemos producir elementos esenciales para hospitales”

Mientras la pandemia del coronavirus avanza en el país, y las denuncias de trabajadores de la salud de los hospitales públicos y centros de salud ponen de manifiesto la falta de insumos elementales, los trabajadores de Kimberly Clark proponen un plan para poner en marcha la fábrica para la producción de papel tissue, tan importante para esta crisis sanitaria, tanto para hospitales como para comedores.

Esta propuesta del colectivo obrero de Kimberly, que ha demostrado gran entereza y organización durante la lucha desde que se ocupó la fábrica a fines de septiembre, contrasta brutalmente con el accionar de decenas de patronales que rompen por doquier la cuarentena para sostener y aumentar ganancias, exponiendo a trabajadores frente a la pandemia, y de hecho favoreciendo su expansión. Los papeleros de Kimberly proponen colocar su trabajo al servicio de esta necesidad social, para aportar al abastecimiento de la población, y al sistema de salud, de sus productos.

El gobierno provincial debe poner los recursos necesarios para poner en marcha la planta, así como debe destinar recursos necesarios para abastecer de todos los insumos necesarios al sistema de salud; ello exige el rechazo y el no pago de la deuda pública.

Sigue vigente el reclamo de cierre de las causas judiciales impulsadas por la multinacional yanqui contra estos trabajadores.

Publicamos a continuación el comunicado de los trabajadores de Kimberly Clark.

EN KIMBERLY PODEMOS PRODUCIR PAPEL TISSUE, ESENCIAL EN EL CUADRO DE LA PANDEMIA

Los trabajadores de la papelera Kimberly Clark afirmamos que tenemos la capacidad de producir un elemento esencial como el papel tissue (papel higiénico, rollo de cocina, toalla para manos, servilletas, pañuelos descartables, entre otros), con la posibilidad de abastecer, en primer lugar, a hospitales, centros de salud, comedores, y más en general, una parte de la demanda que en el marco de la lucha contra la pandemia del coronavirus ha crecido fuertemente por razones evidentes.

Nuestra planta industrial, que empleaba a 209 trabajadores y producía 60 TN (60.000 kg) diarias de papel tissue, fue cerrada por la multinacional yanqui a fines de septiembre del 2019, sin aducir crisis alguna. La planta de 6 hectáreas cuenta con instalaciones totalmente equipadas. Se impone como una necesidad social urgente que el Estado no permita el desmantelamiento de la misma.

Los trabajadores dimos una enorme lucha por defender nuestros puestos de trabajo, ocupando la fábrica y poniéndola a producir, lo que nos permitió demostrar en la práctica la capacidad de asistir escuelas, comedores y hospitales, que ya estaban con serios problemas de abastecimiento en esos meses.

Hoy más que nunca afirmamos que nuestro trabajo es necesario para satisfacer una urgencia social. Le presentamos recientemente a Eduardo Murúa, quien está al frente de la Dirección de Empresas Recuperadas dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, un amplio y completo informe técnico sobre las posibilidades de producción, las máquinas existentes, los insumos necesarios, los costos de producción y sobre todo la disposición de la mano de obra calificada necesaria. Incluso la posibilidad de desarrollar productos nuevos de acuerdo a las necesidades de la población.

Los trabajadores de Kimberly, que realizamos esas tareas durante años y décadas, podemos ponernos a producir inmediatamente, como lo hacen decenas de empresas recuperadas por sus trabajadores, pero es necesario que el Estado utilice las herramientas y disponga los recursos para poner en funcionamiento la fábrica.

La situación social lo amerita, por nuestras familias y por todas las de país.

Esperamos una pronta respuesta a nuestra propuesta, por la reapertura inmediata de Kimberly Clark, con los trabajadores papeleros adentro.

Trabajadores de Kimberly Clark

23 de marzo 2020

 

En esta nota:

Compartir

No cars.

Comentarios