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24 de marzo de 2020

Luján ante el COVID-19: la pandemia en un municipio en crisis

En Luján, al igual que en la mayoría de los municipios que integran el conurbano bonaerense, la situación social, sanitaria y ambiental es realmente crítica. Un informe realizado por el Bisemanario “El Civismo” (26/7/19) muestra datos estremecedores: en materia de servicios la red cloacal alcanza a menos del 40% de la población urbana, la planta depuradora de residuos cloacales lleva diez años sin funcionar; el déficit habitacional y la precarización de las viviendas afecta a miles de familias; el hospital municipal “Nuestra Señora de Luján”, principal centro de atención sanitario del municipio, sufre ininterrumpidamente desde inicios de los años ‘90 las consecuencias de las políticas privatistas, de descentralización presupuestaria y de ajuste estructural; mientras que en materia ambiental la ciudad vierte desde hace décadas sus residuos en un enorme basural a cielo abierto, provocando efectos nocivos sobre los vecinos y el medioambiente; mientras que el desempleo, la precariedad y el trabajo informal afecta a miles de familias lujanenses, constituyendo un profundo drama social.

Tal como señalamos en una nota anterior, las políticas implementadas por el actual gobierno municipal del Frente de Todos son una “cascara vacía”. Se realizan grandes anuncios que en los hechos no contienen ninguna solución concreta y efectiva capaz de resolver los problemas de las grandes mayorías sociales. Como ejemplo de ello, hace pocos días el intendente Leonardo Boto declaró la “Emergencia Ambiental en el Partido por 180 días”, sin embargo no se conoce ningún plan específico para dar respuesta a las problemáticas medioambientales y sanitarias. Por el momento, la única medida adoptada es una mayor tercerización y privatización en el servicio de recolección de residuos urbanos, como una forma de amedrentamiento y un intento de disciplinamiento hacia los trabajadores municipales que se encuentran desde enero desarrollando un plan de lucha en reclamo al cumplimiento de los acuerdos paritarios conquistados en 2019.

El exponencial crecimiento de la pandemia COVID-19 en nuestro país (con epicentro en los grandes conglomerados urbanos), agrava este escenario crítico en el que se encuentra Luján. La medida de aislamiento obligatorio dispuesta por el gobierno nacional con el objetivo de aplanar la curva de contagios del Coronavirus, no cuenta con la necesaria movilización de recursos materiales y condena así a millones de habitantes pobres a sufrir la cuarentena en condiciones de miseria, hambre y hasta de riesgo sanitario. Esto sucede en las barriadas populares de nuestra ciudad, donde la enorme mayoría de las familias son trabajadores desocupados, sub-ocupados o en condiciones de absoluta informalidad. En estos barrios los artículos de limpieza, el agua potable, los alimentos y elementos básicos de protección sanitaria son una suerte de “bien preciado”. La demora o directamente la falta de entrega de estos insumos básicos de parte del Estado, como sabemos, genera un gran riesgo para la toda población.

Ante esta situación de crisis generalizada es fundamental profundizar la organización independiente de los trabajadores ocupados y desocupados en cada barrio, para reclamar la provisión periódica de alimentos, agua potable y artículos de limpieza, la prohibición de despidos y suspensiones y la creación de un seguro al parado de $30.000. Para que todos los recursos nacionales, provinciales y municipales se utilicen para atender esta emergencia.

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