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26 de marzo de 2020

Brasil: superexplotación en los call centers, en medio de la pandemia

Los trabajadores responden con reclamos y medidas de fuerza

Pese a que estamos en medio de una pandemia y Brasil es uno de los países más afectados, el gobierno de Jair Bolsonaro y gobiernos estaduales como el de San Pablo mantienen en pleno funcionamiento los call centers, un sitio propicio para el contagio masivo debido al hacinamiento de sus trabajadores y la precarización de sus condiciones de trabajo. El telemarketing ha sido considerado tramposamente como servicio esencial, un guiño de ojo a las patronales (Teleperformance Brasil, Alliar, Audac, etc) y un golpe a los trabajadores, que desenvuelven sus tareas en las peores condiciones.

Los trabajadores no cuentan con un distanciamiento preventivo entre cada cubículo -por el contrario, están totalmente hacinados- ni un protocolo de sanidad e higiene, que garantice la desinfección cotidiana del espacio. Tampoco hay consideraciones sobre aquellos que conforman el grupo de riesgo. La exposición al contagio es total y, sin embargo, si un trabajador contrae el virus, nadie se hace cargo: las obras sociales no cubren esa atención médica. Para colmo, quienes entren en cuarentena, percibirán solo un 20% de su salario. Las patronales consideran que con un alcohol en gel sobre el escritorio, la amenaza al contagio se reduce a cero; pero lo cierto es que están exponiendo a un contagio masivo a toda la comunidad, posibilidad más que latente en el país latinoamericano con más contagios y muertes.

Según informan los medios de la izquierda brasileña, todo esto ha llevado a medidas de fuerza de los trabajadores en centros de contacto de San Pablo, Belo Horizonte, y Curitiba, entre otras ciudades.

El movimiento obrero brasileño viene dando batalla frente a la pandemia. Los metalúrgicos han arrancado licencias remuneradas en algunas plantas por medio de medidas de fuerza, en tanto que en otros lugares de trabajo han estallado huelgas contra suspensiones y despidos. En los últimos días, se han producido también cacerolazos masivos, en los que se escucha el canto de “Fuera Bolsonaro”.

En medio de este proceso, la CUT (central sindical ligada al PT) ha emitido un comunicado junto a otras centrales que critica al gobierno por su negligencia ante la pandemia, pero que no plantea medidas de lucha y se limita a reclamar “protagonismo” a un Congreso que está infectado de golpistas y corruptos.

Es necesario un plan frente a la pandemia. No pago de la deuda externa, centralización del sistema de salud, cese de todas las actividades laborales no esenciales, prohibición de despidos, licencias sin afectar el salario. Estas reivindicaciones deben ser parte de la lucha política para echar a Bolsonaro-Guedes.

 

 

 

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