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11 de mayo de 2020

Bancarios: salgamos de la parálisis, necesitamos un plan de acción

Por el salario y la salud. Contra el ajuste.
Por Corresponsal
Tribuna Bancaria

El 13 de abril, el gobierno declaró a los bancos como servicio esencial. Desde entonces los trabajadores bancarios concurrimos a las sucursales a brindar atención al público con turno previo y con horario extendido. Ante la apertura de las sucursales, el sindicato presentó un protocolo al Ministerio de Trabajo que establece que las patronales deben garantizar la colocación de mamparas, rotación de personal, la conformación de comisiones de seguridad e higiene, entre otros puntos.

El protocolo, sin embargo, no se está aplicando en ningún banco. Por el contrario, el agravamiento de la negligencia en materia sanitaria y la exposición al contagio de trabajadores y usuarios son una constante. El nivel de desconsideración por los trabajadores llegó a tal punto que, hace dos semanas, Banco Macro entregó a sus empleados barbijos hechos con corpiños.

El sindicato, ante esta situación, no se dio la tarea siquiera poner en pie las comisiones de seguridad e higiene ni de garantizar la presencia de los delegados en los lugares de trabajo dejando el territorio liberado para todo tipo de arbitrariedades y abusos patronales.

Avanzada patronal

De hecho, los banqueros, envalentonados por la inacción y ausencia del sindicato, fueron más allá y esta semana arremetieron contra las remuneraciones variables del sector comercial. Arbitrariamente decidieron reducir y hasta eliminar las comisiones. En varios bancos abonaron un promedio de los últimos seis meses sin indexación por inflación. En otros directamente anularon el pago cuando los productos que se comercializan no se han interrumpido y hasta se han amplificado. En muchos casos, semejante ajuste, equivale a casi el 25% del salario final de los compañeros.

Ante esto, es menester recordar que el convenio colectivo de trabajo define adicionales fijos para el sector comercial de los bancos que no están afectados por objetivos. Las patronales cambian las reglas del juego abonando comisiones atadas a cumplimientos de venta, cosa que va en contra del espíritu del convenio bancario, dejando a criterio de los bancos el pago o no de dichos adicionales salariales.

Otro dato no menor es que los trabajadores bancarios no hemos tenido actualización de la paritaria vencida en diciembre de 2019. Hemos percibido únicamente dos sumas fijas y actualmente no disponemos de la cláusula de actualización salarial por índice de inflación. La cláusula gatillo devenida en cláusula de revisión ha sido olvidada como así también el fallo judicial del año 2018 que dictaminó que los bancos continúen con el pago de la cláusula gatillo acordada en la paritaria del año 2017 (ultractividad de la cláusula gatillo).

A estas actitudes deleznables se le suma la extensión de la atención al público y de los ritmos del trabajo. Los banqueros eludieron el pago de las horas extras realizadas por los compañeros que prestaron servicios los días sábado y domingo y el jueves santo. Lo mismo para aquellos que están realizado sus labores bajo el régimen de teletrabajo.

Sobre esta última cabe destacar el incumplimiento de todo tipo de normativa existente para ese tipo de modalidad de trabajo (computadoras, sillas ergonómicas, botiquín de primeros auxilios, matafuego, etc.) que están contempladas en la resolución 1552/12 de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo.

El levantamiento parcial de la cuarentena afectará desde este lunes a millones de personas que saldrán a trabajar. El gobierno, ahora, asegura que las patronales deberán garantizar la movilidad de sus trabajadores por fuera del transporte público algo que ocurre en un puñado de bancos y que debería ser extendido a todos los trabajadores.

En este escenario, los banqueros buscan profundizar el desguace iniciado a finales del año pasado contra los trabajadores de seguridad. Es un sector ya de por sí golpeado por su condición de tercerizado y con bajos salarios y que hoy en día están cumpliendo labores esenciales para el normal funcionamiento de la red de sucursales (ordenamiento de las filas, control de los turnos, ayuda en los cajeros y otras actividades que trascienden sus funciones habituales). Es en este sector donde las patronales decidieron recortar la cantidad trabajadores a la mitad. Además, pasando por alto que en muchos casos se trata de tercerizadas armadas por las mismas empresas, alegan crisis inexistentes para que sea la Anses quien pague la mitad de sus salarios.

La banca o los trabajadores

Si bien ninguna cámara patronal bancaria salió a dar argumentos para justificar el accionar descripto, no sería de extrañar que aleguen una caída en sus ganancias. Sabemos que los bancos fueron y son un sector donde año tras año se duplican o triplican las ganancias. Se trata de unos de los pocos sectores que siguió generando rentabilidad en el marco de la pandemia.

Además, ahora cuentan con una suerte de rescate del Estado para que no caigan sus carteras ni se quiebren las cadenas de pago: el otorgamiento de la financiación por el BCRA sobre saldos impagos (del mes de abril) de tarjetas de crédito; y la colocación masiva de créditos a tasas del 23% para las pymes. Además, el incremento de la digitalización conlleva un aumento de la bancarización que derivará más temprano que tarde en una mayor ganancia para los bancos.

Ante todos estos atropellos contra los trabajadores, el sindicato brilla por su ausencia. Desde Tribuna Bancaria creemos que, ante la inacción de nuestro gremio, la solución debe surgir desde las bases.

Necesitamos asambleas en todos los bancos que se pronuncien en favor de poner en pie un plan de lucha para lograr torcer la realidad imperante y que sean los capitalistas y no los trabajadores quienes paguen esta crisis.

Planteamos:

1.  Aplicación del protocolo ya en todos los bancos. Comisiones de higiene y seguridad con presencia en los lugares de trabajo y derecho a detener la atención ante cualquier incumplimiento.
2. Autorización a los delegados a comparecer en los lugares de trabajo.
3. Transporte particular (chárter, pago de la nafta, etc.) a cargo de los banqueros en todas las sucursales.
4. Cumplimiento de la legislación vigente para el teletrabajo.
5. Pago de horas extras y cumplimiento de la jornada laboral.
6. Comisiones al 100%, ningún ajuste.
7. Actualización automática y mensual del salario por inflación.
8. Ningún despido del personal tercerizado.
 

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