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12 de mayo de 2020

Almirante Brown: los secundarios ante la pandemia

Por
Pablo Romero presidente del centro de estudiantes escuela n° 45y Valentina García secundaria del Cervantes

La crisis de los colegios de Almirante Brown se profundiza cada vez más. La falta de acceso a computadoras, Wifi y celulares provoca que lxs estudiantes no puedan ingresar a las clases virtuales y/o plataformas de estudio. En muchos casos, las familias sólo cuentan con un dispositivo, cuando suelen ser más de un estudiante en el hogar, haciendo difícil la realización de las actividades. Y no sólo eso, también se suma la escasez de becas reales para lxs estudiantes de nivel secundario, lo que imposibilita comprar material escolar que, por supuesto, a las familias les cuesta mucho. La situación actual obliga a quedarse en casa, arruinando así la economía de estas familias.

Las notebook (Conectar Igualdad) que en el gobierno de Macri se quitaron, se volvieron a nombrar como una promesa del gobierno actual. El intendente Mariano Cascallares estuvo en reunión con el ministro de Educación, Nicolás Trotta, en la cual se mencionaron que nuevas notebook serán entregadas. Sin embargo, hasta el día de hoy no se recibió ninguna noticia oficial, solo rumores.

El rol del Estado en las escuelas al día de hoy

El abandono que sufren los establecimientos es una de las problemáticas que se viven constantemente. El Estado provincial y el municipio eliminaron la posibilidad de que lxs estudiantes que concurran a los comedores de las escuelas, reduciendo el servicio alimentario a una bolsa de productos que se reparte cada 15 días.

Claramente, esa colación es insuficiente para abastecer toda una familia. ¿Cómo es posible que una bolsa que contiene alrededor de 8 y 9 productos, deba alcanzar para sustentar una familia y tenga que durar 15 días?

La solidaridad que brindan lxs docentes, vecinos y lxs mismos estudiantes, realizando ollas populares como en la escuela n° 45 del barrio Viplastic, entre otras, alivian un poco la situación desesperante que viven día a día todas estas familias, que fueron abandonadas por el Estado.

Para que pueda cumplirse con la cuarentena y cuidarse la salud de las familias y garantizarse la continuidad pedagógica, es necesario que el Estado destine los recursos necesarios para garantizar la conectividad y el acceso a los materiales de estudio y los alimentos para combatir el hambre en las barriadas populares.

 

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