fbnoscript
12 de mayo de 2020

Chubut: nuevos ataques de la burocracia sindical a la docencia que lucha

El secretario general del sindicato docente, Santiago Goodman, el más “sincero” de los dirigentes de la Celeste.

El despliegue de cientos de docentes, trabajadorxs de la salud, jubiladxs, auxiliares, entre otrxs estatales, que reclamaban al gobierno el pago inmediato de sus haberes que ya llevan 2 meses de deuda fue noticia en todos los medios de Chubut el día domingo. Respetando las medidas preventivas de higiene, se puso de relieve que el gobierno de Arcioni continúa el pago de la nefasta deuda, mantiene sin tocar las grandes ganancias capitalistas de los Benetton, Aluar, PAE, Pesqueras, etc., mientras ataca las condiciones laborales y de vida del conjunto de lxs trabajadorxs. Para garantizar esta línea ajustadora, tiene desplegada las fuerzas policiales por todo Chubut.

Frente a esta situación han surgido diversas manifestaciones de lucha en distintos sectores. Lxs trabajadorxs textiles y de la salud en Trelew, la marcha contra la megaminería en Esquel, docentes en el Banco Chubut de Puerto Madryn el primero de mayo fueron algunas de las expresiones que van marcando una tendencia a la movilización que tuvo este nuevo episodio el domingo. Esta actividad, fue organizada a pesar de la burocracia Celeste de Atech (sindicato docente), que en línea con la Celeste de todo el país sucumbe ante la virtualización forzosa del trabajo docente pero rechaza cualquier tipo de organización virtual de lxs trabajadorxs de la educación. Incluso fue más lejos boicoteando activamente los intentos de organizar la actividad del domingo y cualquier tipo de actividad.

El escándalo, que terminó de evidenciar la línea de la Celeste, fue el tuit del secretario general de Atech, Santiago Goodman, que directamente acusó a lxs manifestantes de funcionales a la derecha, colocándose directamente en la vereda del gobierno de Arcioni. Por su puesto, fue ampliamente repudiado en las redes por toda la base docente y el resto de lxs trabajadorxs.

No es un exabrupto, es producto de una orientación

La Celeste de los Goodman, Baradel y Alesso (Ctera) han declarado abiertamente su integración al gobierno de Fernández, incluso antes de que asumiera. Es por esto que firmaron sin chistar (y sin mandato) una paritaria nacional a la baja, que fue dilatada para intentar imponer el inicio de clases en todas las provincias, donde la Celeste intervino activamente para garantizarlo. El último episodio de entrega absoluta fue al momento de la votación en la ciudad de Larreta de la Ley de Emergencia, que implicaba el pago escalonado y el congelamiento salarial y que contó con el aval del gobierno nacional y el boicot de la Celeste que dirige UTE en CABA a la gran movilización que intentaba impedir esta votación.

La burocracia sindical, en general, opera en este cuadro como la correa de transmisión para que la crisis capitalista, agravada por la pandemia, la paguemos quienes vivimos de nuestro trabajo. Por eso aceptó la rebaja del 25% de los salarios, y acuerda y permite los despidos y las suspensiones en todas las áreas de trabajo. Una reforma laboral de hecho se impone bajo la cuarentena, mientras tiran por la borda el mentado impuesto a las grandes fortunas que ni llegó a convertirse en proyecto de ley.

Lo mismo vale para la provincia de Chubut, elogiada por el presidente por su actuación ante la pandemia y por sus esfuerzos para imponer la megaminería contaminante. La integración de la Celeste al gobierno nacional es tal que no hicieron mención alguna cuando hace dos meses el mismísimo Alberto Fernández se reunió y alabó al patotero Ávila, quien desalojara violentamente, con complicidad de Massoni y Arcioni, a lxs compañerxs de Comodoro que reclamaban por sus salarios. La Mesa de Unidad Sindical (MUS), en una orientación similar, emite declaraciones estériles y rechaza organizar verdaderamente al combativo movimiento obrero chubutense.

En esta etapa se hace evidente lo fundamental que es la independencia política de los sindicatos respecto al Estado y las patronales. La tarea del activismo y la izquierda es recuperarlos para ponerlos al servicio de lxs trabajadores, sin condicionamientos. Es necesario un plenario provincial de delegadxs y un congreso de delegadxs de base de todos los sindicatos para votar un plan de lucha y un programa de salida al desfalco del gobierno y las patronales.

Investigación y no pago de la deuda. No es No, abajo la megaminería contaminante. Por un verdadero impuesto a los grandes capitales. ¡Que la crisis la paguen los capitalistas! Fuera Arcioni, Massoni y el régimen corrupto.

 

En esta nota:

Compartir

Comentarios