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12 de mayo de 2020

Call Centers: en casa, pero rebajan el salario y aumentan la presión laboral

Desde el comienzo de la cuarentena la mayoría de las empresas de Call Centers migraron al teletrabajo o “home office” y aprovecharon para avanzar con arbitrariedades y abusos de los más diversos; como el pago en cuotas del salario, en algunos casos sin estipular fecha de cobro; o recortes salariales directos o a través de las comisiones. Los motivos tienen que ver con la falta de tiempo en sistema/logueo, por falta de computadora o conectividad, desconocimiento de licencias para los que tienen hijos, extensión de la jornada laboral, cambios compulsivos de campañas y una larga lista.

El secretario general del gremio, Cavallieri, y el SEC (Sindicato de Empleados de Comercio) hicieron su aporte aceptando todo esto y firmando con las cámaras empresarias y el gobierno una catarata de beneficios impositivos del Estado que incluye el pago de hasta el 50% de los salarios y la suspensión de los aportes patronales a la Anses. Para el SEC la crisis la pagan los jubilados, mientras rescatan a las grandes empresas.

Los Call Centers “trabajan” tercerizando la atención y comercialización de los servicios de grandes empresas. Solo por citar algunas, atendemos para bancos, tarjetas de crédito, empresas de telecomunicaciones -como Telefónica/Movistar, Telecom/Cablevisión, Claro-, entre muchas otras, que no están en crisis, sino que continúan incluso aumentado la facturación en medio de la cuarentena, donde se han cerrado o limitado otros canales de atención presencial. La oficina es la casa, la conectividad es del trabajador, los elementos de higiene los paga el trabajador, etc. Pura ganancia.

Teletrabajo

La palabra “oficina en el hogar” puede resultar cálida a primera vista, pero, sin embargo, tratar de amalgamar ambos espacios se torna muy difícil y estresante. En la mayoría de los casos las condiciones no son aptas por falta de espacio, presencia de familiares y niñxs, donde son lxs propixs teleoperadores quienes ponen a disposición sus recursos (PC, Wifi, etc.) ahorrando las empresas el sostenimiento de una estructura edilicia, personal de limpieza, seguridad, elementos de higiene, etc.

La ausencia de recursos como la conectividad, notebook, PC o fallas de sistema o asistencia técnica son aprovechadas para exigir que se recupere el tiempo o de lo contrario recortar el salario, penalizando o usando esto como motivo de desvinculación o “despido con causa”. Una jornada de 6 horas por insalubridad se transforma en 10 h. Se tiende a extender la jornada laboral por encima de la jornada legal desconociendo el pago de horas extras: se pagan como una hora común y muchas veces no se las paga aludiendo a errores de carga en “el sistema”

Cavallieri y el SEC más patronales que nunca

Los trabajadores de Call Centers, encuadrados en el sindicato de comercio, tenemos un salario más bajo que el resto de los empleados del gremio: se nos registra con jornada reducida o parcial cuando corresponde jornada completa, y tampoco se nos reconoce la categoría de vendedor, sino que se nos registra como “administrativo”, de esta manera, la patronal paga la mitad del salario que debería abonar. Al salario bajo se le suma el pago de comisiones por ventas del mes, pagadas en negro -o puestas como “adicional productividad” en el recibo para encubrir nuestra categoría de vendedores. Estas comisiones tienen un rol clave en el aumento de la productividad que pretende la empresa, a costa de nuestra salud física y psíquica: ocupa hasta un tercio de nuestro salario y su combinación con un salario bajo es otro mecanismo de presión de la empresa (además de las presiones constantes de supervisores, el control de los minutos que tenemos para ir al baño, entre otros abusos) para obligarnos a aumentar nuestras ventas y, de esta manera, compensar nuestro salarios bajos.

Desde la Naranja de Teleoperadores y la Agrupación de Trabajadores de Comercio en la Coordinadora Sindical Clasista llamamos a poner en pie la organización para defender nuestros derechos. Abajo la presión para aumentar incesantemente la “productividad”. En el contexto de la pandemia se debe garantizar el salario pagando un promedio que nunca debe ser inferior al salario que veníamos cobrando antes de la cuarentena.

Programa

No a los despidos y suspensiones. Pago del salario completo sin descuentos compulsivos.

Apertura de la paritaria de comercio. Salario mínimo igual al costo de la canasta familiar, con una actualización automática por inflación. Pago de un plus por la realización del teletrabajo y la conectividad.

Provisión de todas las herramientas (notebook, PC, etc.) y condiciones (silla ergonómica, microfonos, etc.). Abajo el pacto UIA-CGT y gobierno. Por la organización independiente para defender nuestros derechos y reivindicaciones.

[email protected]

 

 

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