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12 de mayo de 2020

Qué hay detrás de la apertura de la cancha de San Lorenzo para pacientes con Covid-19

Rodríguez Larreta enfrenta la pandemia con precarización laboral
Por Ani Ge
(Médica)

Frente al gigantesco aumento de casos de coronavirus en las villas porteñas, el Gobierno de la Ciudad, junto con la Defensoría del Pueblo y el cura Juan Isasmendi, han anunciado con bombos y platillos la apertura de la cancha de San Lorenzo, próxima a la villa 1-11-14, para alojar a los vecinos con Covid-19 positivo y una Unidad de Febriles.

Esta instalación se ha dado de manera desprolija y desorganizada. Se pretende que promotores de salud y “caminantes” (personas integrantes de organizaciones sociales) sean quienes busquen a los vecinos con síntomas y los acompañen al refugio. Allí, trabajadores de los CeSACs (centros de salud y acción comunitaria) realizarían una evaluación y les brindarían una primera atención.

Al día de hoy no se conoce con claridad ni los roles específicos, ni la jornada laboral, ni los protocolos oficiales de atención frente a casos sospechosos en este contexto de atención. Tampoco están garantizados los elementos de protección personal para los “caminantes” y los promotores de salud, quienes tienen un contrato precario de trabajo con el Gobierno de la Ciudad sin ART.

Un aspecto importante a destacar es que si se pretende que los trabajadores de los CeSACs seamos reasignados deben mantenerse los equipos rotativos de trabajo y los elementos de protección personal que permiten evitar contagios entre los trabajadores de la salud. Del mismo modo, se deben respetar las tareas que actualmente desarrollan los equipos de salud en los CeSACs: atención de personas con enfermedades crónicas, vacunación, entrega de métodos anticonceptivos y acceso a interrupción legal del embarazo, entre otras. Son aspectos fundamentales para garantizar el acceso a la salud de la población.

La pandemia ha desnudado la vulnerabilidad social, económica y habitacional en la que viven los vecinos de la Villa 1-11-14 , además de la enorme dificultad del acceso al sistema de salud debido a la falta de insumos en hospitales y CeSACs, la habitual negativa de las ambulancias del Same a ingresar en la villa ante emergencias médicas y la presencia de Gendarmería que opera de manera represiva.

Los trabajadores del Hospital Piñero (que está cerca de la 1-11-14) y sus CeSACs venimos protagnizando aplausazos y jornadas de denuncia por la falta de elementos de protección personal, el cobro del bono para todos los trabajadores de la salud sin distinción, apertura de las paritarias y salario y ART para los concurrentes. El Estado debe dar un respuesta inmediata a estos reclamos. La centralización del sistema de salud se vuelve una necesidad imperiosa.

 

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