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13 de mayo de 2020

Ofensiva patronal en la salud

Resoluciones del plenario de trabajadores de la sanidad convocado por la Agrupación Naranja

Desde el comienzo de la pandemia del Covid-19 ha quedado de manifiesto que las y los trabajadores de la salud son los más expuestos al coronavirus, pero por sobre todo ha quedado expuesta la virulencia patronal con la que pretenden los dueños de las empresas descargar la crisis sobre las espaldas de los trabajadores. Por un lado los contagios masivos en el Hospital Italiano, el Sanatorio de la Providencia y en varios geriátricos de la capital, pusieron de manifiesto el cinismo de las patronales que buscan conservar sus beneficios sin importar la salud del personal. Por otro lado el ataque al salario sin ningún pudor: el Güemes, el Otamendi, nuevamente el Hospital Italiano y muchos otros sanatorios han pagado el 50% a la espera del pago del resto por parte de los fondos del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP). Este parasitismo sin vergüenza choca contra la realidad de que las prepagas y hospitales privados han amasado una fortuna inmensa los últimos 10 años siempre por encima de la inflación.

Un primer antecedente ocurrió en el mes de abril cuando en Centro Rossi y Laboratorios Hidalgo descontaron el 30% del salario al conjunto de la planta laboral. La respuesta de los trabajadores llegó rápidamente con una campaña por las redes sociales denunciando el robo de sus salarios por parte de una de las empresas que actualmente está realizando testeos de Covid, por lo que la baja de ingresos y de trabajo resultaba una impostura.

De la otra vereda se colocó la burocracia Celeste y Blanca de Daer que en vez de denunciar a la patronal se dedicó a detectar activistas. A pesar de la nula lucha de la burocracia sindical, la patronal de Rossi/Hidalgo pagó el total de los salarios que había descontado.

Una lucha parcial que se ganó y sirve de ejemplo de la importancia de la organización en defensa de los salarios.

Alberto, Daer y la CGT

El gobierno de Alberto Fernández cacareó con un impuesto del 1% a las grandes fortunas, pero el proyecto es inexistente. Lo único cierto es que cedió ante cada una de las extorsiones de los capitalistas de la salud. La CGT, con Héctor Daer a la cabeza, ha pactado con la Unión Industrial Argentina el recorte salarial del 25% a los trabajadores “no esenciales”. Con esta actitud entregadora la dirección de la CGT y Atsa allanan el camino de las patronales en este ataque a los trabajadores. El único proyecto de impuestos a las grandes fortunas es el del Frente de Izquierda- Unidad. 

Cabe señalar que el gobierno sigue la negociación para pagar la deuda externa mientras que podría utilizar esos recursos en función de las necesidades del conjunto de la población.

Algo similar al impuesto a las fortunas sucedió con las declaraciones del ministro de salud sobre la posibilidad de centralizar el sistema de salud. Mediante una carta dirigida al propio ministro Ginés González García, la Asociación Civil de Actividades Médicas Integradas (ACAMI) pidió la asistencia económica (ATP). Esta asociación, nuclea a poderosos grupos empresariales como Osde, SanCor Salud, Sanatorio MaterDei, la Clínica Adventista de Belgrano, los hospitales Italiano, Británico, e incluso obras sociales como la del grupo Techint (ver nota Salud privada: rescatan a las empresas, ajustan los salarios).

La patronales no solo apelan al 50% del salario que paga la Anses sino que proceden a suspender en algunas instituciones.

Tercerización/pluriempleo

La crisis del Covid-19 también expuso dos situaciones generales del gremio que se venían denunciando hace décadas Una de ellas es el pluriempleo que se desarrolla sobre todo en enfermería; la causa son los bajos salarios que no alcanzan a cubrir la canasta básica familiar. Así, los trabajadores se ven obligados a trabajar en el hospital público y en el privado y a complementar con guardias de lunes a viernes y como personal sadofe (franqueros) los fines de semana. El resultado del empleo cruzado, o pluriempleo, ha tenido consecuencias directas en la transmisión del coronavirus entre los trabajadores de la salud. El otro problema es la tercerización y precarización laboral, no solo del personal de seguridad, limpieza y cocina; en la última semana el Italiano descontó el 12% de los salarios de los médicos monotributistas, que al estar por fuera de convenio tampoco reciben vacaciones pagas, ni aguinaldo, ni las licencias correspondientes a un médico de planta.

Laboratorios y emergencias

El resto de las empresas de las ramas de la sanidad no escapan al parasitismo de sus colegas de sanatorios y hospitales. En Emergencias médicas pagaron el 50%, mientras que en la mayoría de los laboratorios advirtieron a los operarios que por la falta de ventas de los productos, habría consecuencias en los próximos meses, sin especificar mucho más. Pretenden seguir los pasos del resto de los industriales.

La Naranja: un programa para enfrentar la crisis y defender el salario

El pasado viernes 9 de mayo se llevó a cabo, de manera virtual, un importante plenario de trabajadores de la sanidad.

Allí se discutió un programa para enfrentar la actual pandemia que conlleva un duro ataque al conjunto de los trabajadores de la salud y en particular en la salud privada. El sindicato de sanidad (ATSA) abarca varios convenios: laboratorios medicinales y veterinarios, sanatorios, hospitales de comunidad, geriátricos y emergencias médicas; todas las ramas estuvieron representadas en la reunión del viernes.

Ante este arsenal de medidas antiobreras, la Naranja de Sanidad discutió un programa para enfrentar a las patronales y organizar a los trabajadores:

-Comités de seguridad e higiene: en todos los establecimientos y conformados con compañeros y compañeras de cada turno y sector para defender mejores condiciones de bioseguridad. Provisión de insumos de protección efectivos.

-Defensa del salario: reapertura de las paritarias, indexando el salario a la inflación. Rechazo a los descuentos y el recorte salarial.

- Apertura de los libros contables: las empresas la han “juntado en pala” en los últimos años y ahora pagan el 50% del salario, que se hagan públicos sus libros contables para contrastar con las supuestas penurias. Mientras aplicaron tarifazos trimestrales a usuarios y pagaron salarios por debajo de la canasta familiar

-Reforzamiento de personal suficiente para reducir la jornada de trabajo de cada turno y la exposición del personal.

-Transporte del personal a cargo de las empresas.

-Centralización del sistema de salud: privadas, obras sociales y públicos bajo un plan único de combate a la pandemia.

 

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