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13 de mayo de 2020

Avellaneda: la precarización hasta en la muerte

Trabajadores que realizan tareas de cochería, sepelios y traslados denuncian que hospitales y clínicas privadas de Avellaneda incumplen los protocolos de prevención del coronavirus sobre los fallecidos, poniendo en riesgo su salud, la de sus familias y empleados de los nosocomios.

Precariedad

El Ministerio de Salud nacional resolvió al inicio de la cuarentena una serie de indicaciones especiales sobre el tratamiento de los perecidos por Covid-19, o ante sospechas de este, entre las cuales dispone que sean puestos en bolsas especiales de plástico grueso (comúnmente utilizados para los desechos biológicos), que los aísla en su traslado a su destino final. Del mismo modo, dispuso la entrega de los cuerpos con certificado de defunción donde se especifique la causa del deceso y la exposición o no al virus.

“Te dan los cuerpos sin medidas de seguridad, y muchas veces no se consigna en el certificado de defunción que la muerte fue por Covid-19, ya sea positivo o probable. No te los entregan en una bolsa estanca más gruesa como corresponde, que debería ser de color rojo, o por lo menos en doble bolsa para aislarlo. Además, no contamos con la ropa y elementos para cuidarnos” nos afirma uno de los muchos trabajadores de cochería del distrito. Se le suma otro compañero, quien relata casos que demuestran las paupérrimas condiciones de labor “por ejemplo, hay un caso de posible Covid-19 que tengo que retirar el cuerpo del Hospital de la OUM sobre Av. Hipólito Yrigoyen. Falleció el viernes, pero no te entregan el cadáver hasta que no esté el resultado del test. Y entonces tienen el cuerpo hace cuatro días en una camilla, contaminando el lugar porque no funciona la heladera. Y en la clínica Palaá, de Avellaneda, cuando fui a buscar un cuerpo, había un caso de posible Covid que estaba en una bolsa negra, pero no como correspondía, sino con la cabeza afuera, con una sábana cubierta de líquidos del cuerpo”.

Al reclamo se sumaron los municipales del cementerio, quienes efectúan tareas de sepelios y cremación. Estos manipulan los cuerpos y sufren una constante amenaza de contagio. Las condiciones de trabajo (y salario) son de absoluta precariedad, desde hace mucho tiempo y hoy se ven altamente incrementadas.

Ante la falta de control del cumplimiento de los protocolos, en los últimos días trabajadores de las empresas de sepelios y del municipio efectuaron una protesta en las puertas del cementerio.

Un programa de los trabajadores

Desde el Partido Obrero exigimos al gobierno de la provincia de Buenos Aires y el municipio de Avellaneda el inmediato cumplimiento de los procedimientos de prevención del coronavirus. Entrega de todos los elementos de protección. Basta de trabajo y salarios precarios. Formación de comisiones de seguridad e higiene en el cementerio de Avellaneda y todas las empresas de sepelios, integradas por sus trabajadores. Unificación del sistema de salud. Triplicación del presupuesto sanitario. Toma de personal y pase a planta permanente en todos los centros de salud municipales y en el cementerio, con capacitación a cargo de comités de higiene y seguridad. Basta de trabajo en negro. Salario mínimo igual a la canasta básica, indexado por inflación.

Tomemos en nuestras manos la lucha por la salud. Que la crisis la paguen los patrones y no el pueblo trabajador.

 

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