fbnoscript
14 de mayo de 2020

El kichnerismo vende humo en Mendoza

Sobre el proyecto del “impuesto” a los bancos.

La kichnerista Anabel Sagasti dio a conocer un proyecto de ley provincial que duplica la alícuota de ingresos brutos de los bancos. Esta pasaría del 6% al 12%.

Según la impulsora, recaudaría hasta unos $1.600 millones de pesos anuales, lo que es cuestionable porque correría desde el 1° de abril, es decir en el cuarto mes del año y hasta que dure la emergencia, que para Mendoza como mucho sería agosto, lo anual queda reducido a 5 meses. Pero suponiendo que se recaudara el total, equivaldría al 0,8% del presupuesto provincial y con suerte a menos del 20% de la masa salarial de un mes para los trabajadores estatales.

El kichnerismo guarda silencio sobre la política de modificación de alícuotas de ingresos brutos de todo el período pasado, con lo cual la convalida. Esta significó una enorme trasferencia de recursos de los trabajadores a las patronales, pues se redujo el tributo en más de 290 actividades que en algunos casos llegaron a tasas 0, mientras se establecieron techos salariales muy por debajo de la inflación.

Fernández Sagasti sabe que no tiene los votos suficientes para que se apruebe el proyecto de ley, es decir que es para la tribuna. Diferente es la situación en su ámbito (Fernández Sagasti es senadora nacional por Mendoza), el Senado de la Nación, donde el PJ tiene quórum propio. Si bien no puede crear nuevos tributos (por Constitución corresponde a diputados) sí puede proponer las modificaciones de los tributos ya existentes a la propiedad. Pero aún más: Sagasti no instruyó a los diputados mendocinos del PJ a presentar en la Cámara de Diputados de la Nación un proyecto que grave la renta financiera, ni siquiera a las grandes fortunas. Seguramente les indicó votar en contra del impuesto a las grandes fortunas.

Finalmente, la senadora mendocina no va a contradecir la política que viene impulsando Alberto Fernández y el ministro Guzmán frente a los grandes grupos económicos tenedores de la deuda argentina. Recordemos que el viernes 8/5 el gobierno aceptó seguir negociando todos los términos de su “última” propuesta. Se disciplina a pagarle a los Templeton, BlackRock y demás grupos especulativos.

No pagar la deuda

Una medida anticapitalista, como afectar la renta financiera o gravar las grandes fortunas, debe ir acompañada del planteo de la inmediata suspensión del pago de la deuda externa, de los contrario se trasforma en un puntal del pago de esta.

El proyecto de ley del kichnerismo provincial no le da un fin específico a los fondos, por lo cual entran directo al tesoro de la provincia. Estos “recursos extra” quedarían a disposición del gobernador radical Rodolfo Suárez, en momentos en que el gobierno provincial está acordando los nuevos términos del cumplimiento de la deuda provincial.

La idea de que este proyecto significaría un aporte al sector productivo y salarios estatales es sencillamente una expresión de deseo, pues la provincia lleva pagado durante la crisis $3.155 millones de pesos (el doble de lo que se dice puede recaudar esta medida) y restan pagar $11.545 millones. Mientras se garanticen los suculentos intereses y vencimientos a los buitres, las finanzas provinciales son inviables.

Tenemos que afectar la renta financiera y bancaria, para eso es necesario la nacionalización del sistema bancario y financiero y el desconocimiento de la deuda provincial y nacional, que se está pagando con el sacrificio del pueblo trabajador.

El PJ mendocino está embarcado en garantizar la gobernabilidad de Rodolfo Suárez, reeditando la fracasada alianza que pretendió imponer la megaminería, esta vez bajo la forma del “Consejo económico y Social”.

Apoyan el pago de la deuda provincial, sea en forma directa, como auxilio para atender el reclamo patronal de subsidios a la producción, como ocurre con las empresas petroleras y el llamado barril criollo.

Se impone impulsar una amplia deliberación entre los trabajadores empezando por el rechazo al pago de la deuda provincial y nacional, la defensa de los salarios y puestos trabajo. Es el momento de poner en movimiento las enormes reservas de lucha del pueblo trabajador mendocino.

 

En esta nota:

Compartir