fbnoscript
17 de mayo de 2020

Segundo mes consecutivo sin cargos y sin que funcione el programa de incorporación de suplentes

Por Celeste D'Andrea
Tribuna Docente José C. Paz

La situación sanitaria del país empeora y la cuarentena sigue extendiéndose, pero para les docentes sin cargo sigue sin haber una respuesta integral a su situación económica.

Una parte importante de la docencia bonaerense se encontró al momento de decretar la cuarentena sin cargo, y en muchos otros con una cantidad de módulos equivalente a un salario de pobreza. Al mismo tiempo, existen cursos que no cuentan con los docentes para realizar las clases a distancia sobre distintas materias.

El reclamo de las seccionales multicolores y la docencia independiente logró el lanzamiento de un limitado programa de incorporación de docentes sin cargo, el Piedas (Programa de Incorporación Especial de Docentes y Auxiliares Suplentes), que ya va por su segundo lanzamiento, y que sigue sin ser una respuesta a la miseria creciente entre los docentes.

Entre los docentes de José C. Paz hemos constatado las restricciones inmensas que impone, y los rechazos arbitrarios que también existen a los pocos docentes que cumplen los requisitos. Organizamos un petitorio en el distrito para obtener respuestas inmediatas a la docencia inscripta al programa, ya que había una incertidumbre que crecía entre los docentes, y las contestaciones de las autoridades fueron evasivas y desorganizadas.

A cuentagotas, algunos docentes fueron siendo avisados de la aceptación al plan, mientras que otro amplio sector está siendo rechazado, lo que los coloca en la situación de encontrarse por segundo mes consecutivo sin salario, dependiendo de la solidaridad de sus familias o de otros compañeros que colaboran con su economía, mientras el gobierno continúa dejándolos sin respuesta frente a la precaria situación que aumenta día a día.

Mientras tanto, a algunos docentes que ingresaron al Piedas, de manera arbitraria se les ha comenzado a asignar tareas que implican una sobrecarga laboral inmensa, por la excesiva cantidad de alumnos por comisión virtual (40 o más), sumado a la dificultad de lograr organizar las comisiones sin ningún tipo de presupuesto o programa que les entregue las herramientas necesarias para la cursada a docentes y estudiantes (los primeros sin salario y los segundos en muchos casos beneficiarios del insuficiente IFE o distintos planes sociales).

Esta realidad tiene una contracara: el gobierno oculta la cantidad de cargos sin cubrir, mientras se ahorra una suma de dinero que luego pone al servicio de pagar deuda externa, en vez de aumentar el mermado presupuesto educativo; y la falta de nombramientos pretenden cargarla sobre la espalda de los propios colegas que tienen que trabajar más tiempo o en funciones que no les corresponden por su cargo, para cumplir con la continuidad pedagógica de los estudiantes que no tienen docente asignado.

Esta situación de incertidumbre e inestabilidad que vive la docencia no es nueva: son un alto porcentaje los docentes que, sin llegar a obtener cargos titulares, trabajan en plan Fines (que este año no comenzó antes de la pandemia), o bajo la dinámica de tomar suplencias y provisionalidades en los primeros actos públicos del año (los que en 2020 apenas llegaron a comenzar antes de que se decretara la cuarentena) o trabajan doble cargo o más debido a la desvalorización del salario que, ni en el mejor de los casos llega a cubrir el costo de la canasta familiar.

Es urgente la necesidad de organizarnos por un plan de lucha para la defensa del salario, la educación y las condiciones de trabajo de la docencia. Suteba debe llamar a un plenario de delegados con mandato para votar un plan de acción y resolver un programa para que la docencia y la educación no paguemos los costos de la crisis. Planteamos:

  • Integralidad del salario.
  • Continuidad salarial de docentes que perdieron cargos u horas.
  • Reaseguro salarial de 30 mil pesos para docentes sin cargo.
  • Ningún despido ni rebaja salarial y pago en tiempo y forma.
  • Reapertura de las paritarias, salario básico unificado de $40.000.
  • Cobertura de las necesidades de la comunidad educativa y plataformas para llevarlas a cabo.

Compartir

Comentarios