fbnoscript
17 de mayo de 2020

Crece el estrés crónico laboral, el síndrome de “quemado”

Se registró un aumento del 5% del estrés laboral crónico, en comparación al año pasado, de acuerdo a una investigación de la Universidad Siglo XXI. El dato da cuenta de una mayor flexibilización en el trabajo, que está afectando la salud mental de la clase obrera. Por eso, el síndrome de “burnout” o “quemado” es una noticia, que relata la ansiedad y la angustia que sienten les trabajadores en la pandemia.

Según la investigación, publicada en el diario Comercio y Justicia: “El síndrome de burnout afectó más a mujeres de entre 41 y 51 años. También se incrementó la tendencia a la depresión y la ansiedad. Entre las problemáticas se destacan las relacionadas con el eje familia-trabajo”. La citada fuente también da cuenta que “los menos perjudicados fueron quienes pudieron continuar con su actividad laboral en un horario flexible”.

Para las empresas, realizar “home office” tiene el desafío de la productividad, dejando de lado las secuelas psíquicas del encierro y de la asfixia económica. Además, para las patronales, el trabajo en casa ha sido un ensayo para avanzar en la reforma laboral.

Por eso, el concepto del “quemado” vale tenerlo en cuenta para denunciar la enorme cantidad de derechos laborales que están siendo saqueados durante la cuarentena, que tienen su correlato en millones de  trabajadores que están siendo explotades más arduamente durante los últimos meses. Esto, sumado a la catarata de despidos y suspensiones que suceden diariamente sin generar reacción en los grandes medios, y los recortes salariales, se avanza en una ofensiva contra las condiciones de trabajo.

Ahora, en la llamada fase 4 de la cuarentena, todo el lobby patronal presiona por una reforma laboral. En ese sentido, pretenden rebajas de salario y de los aportes patronales; están aplicando la multifuncionalidad. Por todo esto, para defender la salud mental de les trabajadores, también cobra fuerza la consigna de reparto de las horas de trabajo sin afectar el salario, como parte de una acción independiente de la clase obrera. Ninguna reforma laboral, que la crisis la paguen los capitalistas.

En esta nota:

Compartir