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19 de mayo de 2020

Oficial de la policía cordobesa, detenida por portación de drogas

Un nuevo episodio narco de los agentes de la represión y el gatillo fácil.

La agente policial Gabriela Reartes fue detenida en la madrugada del domingo 17 en la calle Arturo Orgaz de la ciudad de Córdoba.

Los medios reportan que se estaba desarrollando una riña callejera en pleno barrio, por lo cual la policía acudió al lugar. Fueron detenidos tres hombres y una mujer de 28 años que en principio se resistió y, cuando finalmente fue reducida, se pudo constatar que era Reartes, oficial de la División de Administración de Personal de la policía de Córdoba. Reartes llevaba dosis de droga consigo, por lo cual también intervino la división de narcotráfico de la policía –y, según el móvil de Radio Mitre, se habrían encontrado estupefacientes, también en su domicilio.

Tras ser demorada en la Alcaidía Centro, Reartes fue puesta en libertad, y ahora se encuentra en situación pasiva. Según Cadena 3, “el Tribunal de Conducta Policial de Córdoba ordenó la suspensión en sus funciones de una agente por su conducta escandalosa durante un procedimiento”.

El de Reartes es un nuevo acontecimiento delictivo que involucra a integrantes de la policía en la provincia. Por tomar algunos casos, en septiembre de 2019 Sergio Almerich, quien había sido jefe de la Policía Federal en Río Cuarto hasta el año anterior, fue imputado en el marco del narcoescándalo que se disparó en esa ciudad del sur provincial. Y pocos meses después, en noviembre de ese año, una agente de la Jefatura de la Policía de Córdoba que había sido ascendida en 2018 fue detenida, “acusada de viajar al interior a entregar drogas a narcos” (La Voz, 29/11/19).

Por regla general, no hay información de lo que sucede luego de ser suspendido los agentes, y no es extraño que la suspensión haga las veces de una cobertura para que tiempo después vuelvan a integrarse.

Es a estas fuerzas represivas descompuestas a las que el gobierno de Juan Schiaretti ha dado, con la cuarentena, un cheque en blanco, para que detrás de la excusa de la pandemia cometan un sinfín de abusos, incrementen la violencia en las barriadas y hasta protagonicen casos de gatillo fácil, como el asesinato de un joven de 23 años en el barrio Ciudad Evita de la capital. 

Juicio y castigo a los responsables políticos y materiales de los abusos policiales, y de las actividades vinculadas con el delito organizado como la trata y el narcotráfico. Urge desmantelar el aparato represivo del Estado.

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