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19 de mayo de 2020

Hasta la victoria siempre compañero Gabriel Russo

Despedimos a un revolucionario, militante del PO de Mendoza.

Pasadas las 6 de la madrugada de hoy nos llegaron esos mensajes que eran probables, pero terminan estremeciendo hasta los huesos: nos dejó nuestro compañero Gabriel Russo quien estaba internado recuperándose de una operación.

El Viejo (como le decíamos algunos) fue uno de los militantes firmes de la Regional Mendoza en pleno 2001-2002 y luego en su posteridad. Allí se forjaron militantes a base de la experiencia de ser parte del movimiento piquetero y la construcción del Polo Obrero.

Gabriel protagonizó como dirigente del Polo enormes movilizaciones en pleno 2001-2002, donde la crisis hacía estragos por la falta de comida. Fue parte de las grandes jornadas piqueteras de esa época, donde se movilizaban miles y miles de personas a la Casa de Gobierno. Tal era la amenaza de “los piqueteros” que se ordenó la intervención de su teléfono personal para investigar su actividad política y discusiones con dirigentes y referentes como Néstor Pitrola.

Siempre estuvo ligado a lo más dinámico del movimiento obrero, al punto que con todas las dificultades que tenía fue colaborador activo en la organización y triunfos de los exobreros de la Minera Vale, quienes llegaron a protagonizar movilizaciones de 600 trabajadores de la construcción, arrancándole al gobierno de Paco Pérez subsidios por desempleo.

“El Russo” era de esos compañeros que uno sabía que si le pegaba un tubazo a cualquier hora iba a responder y decirte “dale, yo lo hago”, porque comprendía la necesidad de la construcción de un partido revolucionario de la clase frente a cualquier adversidad, crisis y demás. Por eso entregó gran parte de su vida a la causa revolucionaria.

Es muy difícil no ponerle un tinte personal a tu despedida y por eso voy a recordarte activo, sonriente ya ávido para discutir, planteándome que me incorpore a la actividad partidaria allá por el 2008 o la última vez que te vi (reflexionando mientras escribo esto que fue casi una despedida) ya que trajiste una donación para los compañeros del Polo y me dijiste que te internaban a la semana siguiente.

Es muy triste despedirte de esta forma, ya que en plena pandemia no te vamos a poder ver por última vez, pero te saludamos todes les compañeres porque te conocimos, marchamos juntos con vos y discutimos muchas veces las actividades y tareas.

¡Hasta la victoria siempre compañero Russo! ¡Por vos y todos los que nos dejan, vamos a triunfar!

El “Martín del Algarrobal” (como me solías llamar)

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