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19 de mayo de 2020

Mendoza: ante la amenaza de cierre, defendamos la Licenciatura en Enfermería

Desde las autoridades de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Cuyo ha trascendido que la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau) no acreditaría la Licenciatura en Enfermería, por lo que peligraría la continuidad de la misma.

El fundamento dado para la no acreditación sería la precarización de los docentes, ya que un 70% se encuentran como Jefes de Trabajos Prácticos. Aunque el presupuesto depende en parte de la universidad y en parte del Ministerio de Salud de la provincia, nadie ha querido hacerse cargo del pago del sueldo docente en estos últimos años.

La situación desnuda el vaciamiento sistemático sobre la universidad por parte de los sucesivos Ejecutivos provinciales y nacionales -el de Alberto Fernández no es la excepción, ya que gobierna con el mismo presupuesto que Macri, cuando la inflación superó el 50%-  y evidencia el menosprecio de la carrera de Enfermería por parte de las autoridades.

En una muestra de cinismo, quienes no quieren acreditar la Licenciatura y procuran avanzar contra la misma, se justifican en la falta de docentes titulares, cuanto este es el resultado del vaciamiento sobre la educación y de la falta presupuestaria del que ellos son responsables.

¿Qué es la Coneau?

La Ley de Educación Superior (LES), creada por el menemismo, estableció la creación de la Coneau, un organismo externo que tiene por función modificar los planes de estudio de las carreras para adaptarlas a las necesidades del mercado e igualar al sector público con el privado. Lo que luego, con el desfinanciamiento y cierres de carreras públicas, se trasforma en una privatización de la educación.

De esta forma, los gobiernos pueden imponer modificaciones sobre las carreras violando la autonomía universitaria. Este principio- una conquista de la Reforma Universitaria de 1918-, es la capacidad de las universidades de darse gobiernos propios sin injerencias de los poderes del Estado. Los reformistas del ‘18 impusieron la autonomía considerando que el Estado burgués tiene intereses opuestos a las mayorías populares. La LES demuestra que no se equivocaban, ya que esta es un plan del Banco Mundial para privatizar la educación.

¿Quién cierra la carrera?

Desde las propias autoridades de la facultad se ha esparcido el rumor de que la no acreditación de la Licenciatura llevaría inevitablemente al cierre de la misma. Sin embargo, basta con ver el ejemplo de la Universidad de Buenos Aires (UBA), que cuenta con títulos habilitantes pese a no estar acreditadas las carreras por la Coneau. Los títulos son expedidos por las universidades y habilitados por el Ministerio de Educación de la Nación. Tanto la continuidad de una carrera como la habilitación de un título no son un problema de legalidad, sino de voluntad política.

Entonces, ¿quién quiere cerrar la Licenciatura en Enfermería? ¿Alguien se beneficia con ello? Hay varios en fila. Por un lado, el gobierno provincial no quiere que lxs enfermerxs lleguen a ser licenciadxs, porque esto supondría un gasto extra de la provincia en salario –y es por eso que en su momento se cerró el Ciclo de Licenciatura en Enfermería. Por otro lado, ante el cierre el sector privado podría montar su negocio con la licenciatura. Y tanto la Uncuyo como la provincia se “ahorrarían” el presupuesto de la carrera. Claro está que en cualquier escenario los que salimos perjudicades somos les jóvenes.

Un plan de acción para defender la carrera

Desde la Unión de Juventudes por el Socialismo (UJS) venimos denunciado el ajuste en la universidad pública y el intento de descargar la crisis que atravesamos sobre las espaldas de docentes, no docentes y estudiantes.

Esta amenaza de cierre constituye un capítulo más en estos planes de ajuste sobre la educación. Por eso nos oponemos enérgicamente al cierre de la Licenciatura en Enfermería y llamamos al conjunto de les estudiantes y docentes a deliberar en Asamblea Interclaustro un plan de acción para garantizar su continuidad y por todos los reclamos docentes y estudiantiles, para que nadie se quede afuera de la universidad.

Tanto el centro de estudiantes como la Federación Universitaria de Cuyo deben garantizar los medios para el desarrollo de la misma. Advertimos que nada de esto se conseguirá de la mano de las autoridades universitarias, pues ellos son los responsables de esta situación. Solo la unión de estudiantes y docentes es el camino para el triunfo de esta lucha. Este fue el método con el que se puso fin al atropello de las cuotas en Higiene y Seguridad en la facultad.

¡Que la crisis la paguen los capitalistas y no estudiantes y docentes con sus trabajos y su derecho a estudiar!

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