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20 de mayo de 2020

Helados Cremolatti: la patronal descuenta el IFE de los salarios

Valiéndose del empleo no registrado obligan a sus empleados a pedir el beneficio y luego restan los montos del salario.

A través de la red social Instagram, trabajadores de helados Cremolatti en Córdoba denuncian que la empresa induce a quienes cobran el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) a que acepten una rebaja similar en sus sueldos. Se trata de un nuevo caso de recorte salarial, con el argumento de que es la forma de mantener las fuentes laborales. Para que esto funcione, los dueños mantienen al personal bajo formas fraudulentas de contratación o no registradas.

El modus operandi consistió sencillamente en exigirle a sus trabajadores que se anotaran para recibir el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) de $10.000, que va destinado a quienes se encuentran en un marco de desocupación, monotributo de niveles más bajos y también para trabajadores informales.

Una vez que se recibiera el subsidio, el trabajador que se viera "beneficiado" debería notificar a sus empleadores para que estos le rebajen de esa forma sus salarios en razón equivalente al bono, es decir, una rebaja de $10.000. Una suma que, en el rubro, constituye ya una gran parte del salario.

Cabe remarcar que a raíz de la cuarentena la empresa de helados no cerró sino que hizo ventas por delivery o con la llamada modalidad "take away". El mercado de helados en los últimos tiempos viene en franco ascenso. En este marco, la publicidad de la marca no cesa, mientras la condición del trabajo de las heladerías registra una gran proporción de trabajadores precarizadas y en “negro". Con este escándalo, Cremolatti queda desvergonzadamente en evidencia.

¿Quién resulta ser el empresario responsable de esta confiscación de salarios? Según una nota publicada por el medio ADN todas las sucursales locales responden a Germán Rocca, quien habría dado la orden al resto de los socios para que les pidieran a los empleados inscribirse en la Anses. Que la orden haya emanado de ese nivel de la empresa constituye, por sí sola, toda una señal para exigir que se proceda con urgencia a investigar a todas las sucursales de esta empresa, ante la real y concreta posibilidad de que el mecanismo se haya reproducido en cada una de estas dependencias.

Frente al parasitismo capitalista debemos oponer la organización más amplia de los trabajadores precarizados para luchar por todos los derechos y dar una salida política a la crisis social y económica. Exigimos la apertura de los libros de la empresa; regularización de todo el personal; ni despidos ni rebajas salariales. Si la empresa es incapaz de gestionar, que pase de inmediato a manos de sus trabajadores.

 

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