fbnoscript
21 de mayo de 2020 | #1594

Otro robo a los jubilados, otro regalo al FMI

El decreto que establece un 6% de aumento previsional es una flagrante estafa a los jubilados.

No responde a un nuevo cálculo de movilidad votado en el Congreso, como comprometió la ley en diciembre. Está incluso por detrás del repudiado decreto de febrero, que sumaba un plus a las jubilaciones mínimas, para evitar “privilegios”.

Ahora todos reciben el mismo porcentaje pobrísimo. El aumento deja a la jubilación mínima en 16.800 pesos. Un tercio de la canasta de jubilados.

A la basura con el derecho adquirido de la movilidad sobre la inflación del año pasado.

El enorme ajuste no puede separarse de los millones de dólares que el gobierno está prometiendo a los bonistas. Al contrario, es una señal para ellos.

Los propios fondos de la Anses son usados para subsidiar empresas enormes, incluso multinacionales.

La plata que se les niega a los jubilados se la llevan los Techint, McDonald’s e incluso los dueños de los casinos. Las cajas jubilatorias provinciales son otro chanchito que los gobernadores sacrifican en el altar de la deuda externa. Schiaretti va por la armonización a la baja y Kicillof ha dado pasos en el mismo sentido.

El kirchnerismo guitarrea con un impuesto a las grandes fortunas, pero regala los fondos públicos a las mismas patronales que realizan los despidos y suspensiones con rebajas salariales.

El rescate de los usureros y el saqueo a los jubilados tuvo el acuerdo de todos los gobernadores, la CGT y la UIA.

Las mismas fuerzas que acordaron la rebaja salarial general del 25%.

No hay cuarentena con hambre y sin salario. A esta política la derrotamos los trabajadores.

 Apoyando las luchas que se extienden por todo el país. Superando el freno y el entreguismo de la burocracia sindical. Contra el aprovechamiento patronal de la pandemia.

Para que la crisis la paguen los capitalistas, por una salida de los trabajadores.

En esta nota:

Compartir