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21 de mayo de 2020 | #1594

El Plenario del Sindicalismo Combativo salió a la calle

Junto a las luchas frente al Ministerio de Trabajo
El Plenario del Sindicalismo Combativo salió a la calle

Foto Andrés ,Ojo Obrero Fotografía

Con importante repercusión en los medios, se realizó la radio abierta frente al Ministerio de Trabajo, convocada por el Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC), en rechazo al pacto UIA-CGT-gobierno y en apoyo a las luchas en curso. En rigor, una movilización del activismo con distanciamiento.

Hablaron dirigentes de la mesa del plenario: Alejandro Crespo, del Sutna; Ileana Celloto, de AGD-UBA, y “Chiquito” Belliboni, dirigente nacional del Polo Obrero - todos miembros de la CSC-PO-, además del “Pollo” Sobrero, de la UF de Haedo, y Guillermo Pacagnini, secretario general de Cicop. 

Entre las muchas presencias de dirigentes sindicales y políticos hay que destacar a Romina Del Plá, secretaria general del Suteba-La Matanza y diputada nacional del FIT-U; Cristian Paletti y Claudio Dellecarbonara (que dirigió un saludo en nombre del Movimiento de Agrupaciones Clasistas, MAC), ambos de la AGTSyP (Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro); Amanda Martín (que ofició de presentadora), directiva de Ademys y legisladora electa en la Ciudad de Buenos Aires.

Lo más relevante, sin dudas, fue la gran participación, presencial o a través de adhesiones escritas y audios, de representantes de los conflictos que se multiplican a lo largo y ancho del país. 

Muchos son parte del PSC, como los trabajadores de Fate, cuya enorme lucha fue reflejada por José Meniño, secretario general del Sutna de la seccional San Fernando, o los gráficos de Morvillo, en nombre de los que habló el secretario general de su Comisión Interna, Sebastián Rodríguez. Lo mismo vale para los sindicatos de municipales de Jesús María y la UTS (Salud) de Córdoba, los ceramistas de Neuquén, los Suteba multicolor y las organizaciones piqueteras (que se sumaron desde el Obelisco, donde instalaron una “olla popular” por sus reclamos).

En otros casos, integrantes del PSC son animadores y referentes de conflictos actuales, como Maxi, de la agrupación ATR, que habló en nombre de los repartidores, o Rocío Rodríguez, vocera y dirigente del movimiento de residentes y concurrentes de la Ciudad. 

Todo esto muestra la conexión profunda del sindicalismo combativo con los procesos vivos de la clase obrera; ya sea de manera directa o actuando como puntal y referencia de las protestas que se desarrollan por fuera de la burocracia. Eso se expresó en la nutrida delegación de trabajadores de La Nirva o en las adhesiones que enviaron los mineros de Andacollo de Neuquén, los despedidos de Río Turbio en Santa Cruz o los trabajadores de la textil Iberoamericana. 

En contraste con el PSC, la mesa ampliada de la CGT, reunida en la sede de la Uocra, expresó el apoyo de los 20 gremios presentes al pacto con las patronales impulsado por Héctor Daer. No son las críticas “mediáticas” de los Moyano o de la Corriente Federal (sin la menor consecuencia práctica) lo que desvela a los Daer y los Caló, sino la amenaza de un desborde de las bases. 

El pacto UIA-CGT, que el gobierno refrendó, no fue un “piso” para los convenios de suspensiones, como lo presentó la burocracia, sino una señal política para que las patronales avanzaran hasta donde se lo permite la relación de fuerzas. La importancia de los triunfos del Sutna y, en otra escala, de Morvillo, es que muestran que se puede poner un límite a esta cruzada antisalarial, que no es coyuntural sino estratégica. La pretensión de darle un carácter permanente a los acuerdos a la baja, junto a los cambios en los métodos de trabajo, apuntan a establecer un nuevo estándar de explotación para la recuperación económica poscuarentena. Una reforma laboral de hecho montada en la pandemia ha sido puesta en marcha por parte de la burguesía.

Las luchas y los debates

La bancarrota general no solo empuja a los trabajadores a intervenir sino que también politiza el debate en los lugares de trabajo. Junto al salario y los despidos, la renegociación de la deuda y sus alternativas: el default, la quita (incluso el no pago); la nacionalización del sistema de salud; el vaciamiento de la Anses y el nuevo golpe a los jubilados o los impuestos al capital, son temas que exceden el interés de los círculos de activistas.

Todos estos aspectos fueron abordados en las distintas intervenciones y sintetizados en el cierre de Ileana Celloto: “el tema hoy es quién paga esta crisis… desde el clasismo unimos, en cada uno de los sindicatos donde intervenimos, la defensa de nuestros derechos, del trabajo y el salario, al programa que, desde nuestro encuentro en Lanús en junio de 2018, levanta el PSC: el no pago de la deuda externa, la nacionalización de la banca, del comercio exterior, de los recursos estratégicos… Un programa de salida para la clase obrera”.
 

 

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