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20 de mayo de 2020

Brasil ya es el tercer país con más infectados por Covid-19 del mundo

Y se acerca al colapso sanitario
Por Matías Grandia
desde Rio Grande do Sul

Brasil se ha convertido en el tercer país con mayor cantidad de contagiados en el mundo, sólo por debajo de Estados Unidos y Rusia. Llega casi a 19 mil muertes y casi 300.000 infectados por el virus Covid-19. La flexibilización de la cuarentena solo ha sido un disparador de contagios, llevando a los Estados de San Pablo, Rio de Janeiro y Amazonas al borde del colapso sanitario. Filas de hasta 1.000 personas en los centros de salud para poder ser revisados ante síntomas de la enfermedad, es el panorama actual en el gigante de América.

El nivel de impacto de la pandemia ha sumergido al gobierno de Jair Bolsonaro en una crisis  interna,  con el cambio de dos ministros de salud en menos de dos meses (cayeron Henrique Mandetta y Nelson Teich, este último sustituido por un general). Esto ha potenciado la crisis brasileña, marcada por un hundimiento económico y una proliferación de pedidos de impeachment en el parlamento, así como por el avance de investigaciones en la Corte Suprema, que podrían culminar en una destitución del mandatario. Bolsonaro intenta evadir esta situación reforzando el poder de las Fuerzas Armadas dentro del gabinete y por medio de un pacto político con el llamado “centro” político.

La crisis sanitaria se combina con medidas de ajuste para hacer pagar la crisis a los trabajadores. Hay más de 7 millones de personas con reducción salarial o suspensión de los contratos de trabajo.

Como venimos denunciando, los gobernadores estan siendo cómplices de la política antiobrera y antipopular que desarrolla Bolsonaro. Pero además, frente a la línea anti-cuarentena del gobierno federal se han limitado a practicar medidas de aislamiento social completamente limitadas. Eduardo Leite (PSDB), gobernador de Rio Grande do Sul, provocó una disparada de contagios debido a su “flexibilización sustentable” de la cuarentena y su mapeo de la región sur, otorgándole beneficios a los empresarios y llevando al colapso el sistema de salud en algunas ciudades.

Manaos, la capital del Amazonas, tiene la tasa más alta de mortalidad por coronavirus de todo Brasil. En el último mes los casos aumentaron 1000% superando los 20.000 infectados y las 1.400 muertes. Lo que hay que remarcar es el negociado por parte del gobernador Wilson Miranda Lima (Partido Social Cristiano), representante de la iglesia cristiana, realizando la compra de 28 respiradores para el sistema de salud, pagando por los mismos 361% más de lo que cuestan en el mercado nacional e internacional.

Es increíble la falta de empatía de los gobernantes ante una pandemia que está llevando muerte y caos a un población golpeada por la falta de infraestructura en el sistema sanitario, como en el caso del estado del Amazonas, en donde las comunidades indigenas vienen siendo muy afectadas por las altas condiciones de insalubridad en las que habitan.

Uno de los mayores desafíos que tienen por delante los trabajadores brasileños es cómo van a frenar los despidos en masa que se vienen sucediendo. Un escenario complicado es el que tiene el norte del país, dada su participación en actividades petroleras, hoy paradas, con anuncio de despidos en las empresas tercerizadas como pasa en las plataformas de Petrobras.

En medio de este escenario crítico, está ausente una medida de acción general por parte de la CUT. Y el PT se ha limitado al anuncio de la presentación de un pedido de impeachment, en la línea de buscar un relevo político patronal a Bolsonaro.

Necesitamos un plan de lucha, en la perspectiva de la huelga general, para que la crisis no la paguen los trabajadores y para echar a Bolsonaro-Mourao y todo el régimen corrupto.

 

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