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16 de junio de 2020

La docencia combativa se moviliza junto al Plenario del Sindicalismo Combativo

De una punta a la otra del país, la docencia que está enfrentando la ofensiva contra la educación y los derechos de los trabajadores de la educación se ha sumado a la jornada de lucha de hoy del Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC).

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la gremial Ademys, que viene protagonizando acciones de lucha durante toda la pandemia; en Buenos Aires, las seccionales del sindicato Suteba dirigidas por la combativa Lista Multicolor -Matanza, Ensenada, Tigre, Escobar, Marcos Paz, General Madariaga- y la minoría Multicolor  de La Plata, que vienen de protagonizar el viernes 12 un paro virtual; Amsafé Rosario, que está en una tenaz lucha por los reclamos de los docentes reemplazantes sin cargo y sin salario; las seccionales de Aten Zapala y Aten San Patricio del Chañar, las minorías de Aten Capital, Plottier, Cutral-Co-Plaza Huincul de Neuquén, que pararon 48 horas los días 4 y 5 de junio; la minoría de Agmer Concepción del Uruguay de Entre Ríos; Adosac Santa Cruz, que para 24 horas hoy contra los ataques de Alicia Kirchner, con el expreso apoyo a la jornada nacional de las seccionales de Pico Truncado, Perito Moreno, Los Antigüos y San Julián; la seccional Las Heras del Sute de Mendoza; la Multicolor de Madryn de Chubut, en una actividad conjunta con los trabajadores del Hospital de esa ciudad; el Frente Unido de Recuperación de la UEPC y una parte de la Pluricolor de Córdoba, y el grueso de la Multicolor de todo el país.

La dirección de Ctera, cómplice

En los 92 días de cuarentena, el Ministerio Nacional de Educación y todos los gobernadores, además de las patronales privadas, han avanzado en un ajuste educativo histórico.

Cientos de miles de docentes han quedado sin trabajo, sin salario, otros miles con salarios por debajo de la línea de pobreza, y las paritarias se han congelado. Se ha avanzado en un deterioro de las condiciones laborales que conforma una reforma laboral de hecho: sobrecarga laboral ante la virtualización forzosa, a costo –además- del trabajador; extensión de la atención de cursos, que no han sido cubiertos por la falta de actos públicos por docentes que no están a cargo de esos alumnos; cobertura parcial con cargos por fuera de los estatutos docentes;  distribución de los magros e insuficientes bolsones de comida sin protocolos de seguridad e higiene.

A eso se suman ataques contra las jubilaciones especiales, como en Córdoba, y avances en la “armonización” con el Anses del IPS de la Provincia de Buenos Aires -una reforma previsional de prepo; no pago de salarios, como el caso de Chubut; ningún avance en la infraestructura ni en la adecuación de las escuelas, cuando insisten en abrir las clases presenciales en agosto sin las condiciones más elementales.

La burocracia sindical dejó pasar y fue coautora de estos ataques.

La participación de un amplio espectro de la docencia combativa en la única jornada nacional de los trabajadores del país contra el pacto UIA-CGT-gobierno, responsable, junto a la pasividad de  las CTAs, de los avances contra los salarios, las condiciones laborales, el congelamiento de las paritarias y la persistencia de los despidos, refuerza la lucha nacional en defensa de la educación y los derechos laborales de la docencia.

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