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16 de junio de 2020

Lanús: crece la curva de contagios y llegan a 700 los casos positivos

Las consecuencias de la flexibilización de la cuarentena.

Al lunes 15, los casos confirmados de Covid-19 en el distrito de Lanús llegaron a 700, marcando una aceleración crítica de la curva de contagios ya que la tasa de duplicación de los mismos se encuentra por debajo de los diez días. De acuerdo a las especificaciones brindadas por el Ministerio de Salud, en esta situación la cuarentena debería volver a la “fase 1”.

Sin embargo, la orientación del gobierno local de Néstor Grindetti (Juntos por el Cambio), así como la de los gobiernos provincial y nacional, se dirige en un sentido contrario. La mayoría de los rubros económicos se encuentran habilitados para funcionar, y todas las semanas la cuarentena se desarma un poco más: en la última fueron reabiertos rubros completamente triviales para el bienestar general como joyerías y jugueterías.

En Lanús, desde el primer día de la crisis sanitaria, la política del ejecutivo local fue el rescate a las empresas del distrito, lo que se expresó en las exenciones sobre el pago de todas las tasas municipales, al mismo tiempo que quedaban fuera de los impedimentos del aislamiento social numerosas empresas de actividades no esenciales.

Mientras, miles de trabajadores perdían sus empleos y se veían obligados a sobrellevar la cuarentena en condiciones de miseria en la mayoría de los barrios del distrito. Ninguno de los gobiernos tomo medidas para resguardar la salud y las condiciones de vida de miles de familias que viven hacinadas, sin acceso al agua potable y con escasas provisiones alimentarias para los comedores.

Estas condiciones están provocando la aceleración de los contagios. Los recursos volcados a la salud son misérrimos. Las grandes medidas anunciadas por Grindetti fueron la transformación de galpones en “hospitales de campaña”, mientras los testeos se hacen a cuentagotas y son reemplazados por meras encuestas a los vecinos. Ni las patronales ni el Estado garantizan el testeo y el aislamiento de trabajadores que se han expuesto al Covid-19, como el personal escolar que realiza la entrega de alimentos o los ferroviarios de los talleres de Escalada donde se han registrado contagios.

La oposición local del Frente de Todos se encuentra fracturada en siete mini bloques en el Concejo Deliberante, debido a la imposibilidad de ofrecer una alternativa coherente a la orientación de Grindetti. Distintos concejales han apoyado el rumbo del gobierno municipal, mientras otros reclaman más atención a los comedores haciendo responsable únicamente a la gestión local y absolviendo a la provincia y la nación. En definitiva, la orientación general del intendente de Lanús no difiere del rumbo de apertura económica y rescate a las patronales que desarrollan tanto Kicillof como Alberto Fernández.

El destino de los recursos existentes al sistema de salud, los testeos masivos, la cobertura de las necesidades económicas y sociales de los trabajadores continúan siendo necesidades elementales ante esta crisis. El Estado debe garantizarlas, para lo cual es necesario el rechazo al pago de la deuda y el fin de los subsidios a los capitalistas, así como la implementación de un impuesto a las grandes fortunas como plantea el proyecto del Frente de Izquierda. En función de impedir la catástrofe sanitaria que se cierne sobre la población, es necesaria una intervención independiente de los trabajadores con este programa.

 

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