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17 de junio de 2020

Otro repartidor muerto, ya son 5 en la cuarentena

Mientras Glovo, Pedidos Ya y Rappi cuentan sus ganancias nosotros contamos nuestros muertos. El lunes 22 vamos a una nueva asamblea nacional.
Por Maximiliano Martinez
Agrupación de Trabajadorxs de Reparto

Una nueva y trágica noticia nos empañó y llenó de dolor la jornada del 16 de junio. Recibíamos la confirmación de que un compañero trabajador de Glovo había sido atropellado por un camión. El compañero de nacionalidad uruguaya, de 40 años, había tratado esquivar un colectivo que había frenado y en esa maniobra terminó bajo las ruedas de un camión.

Desde ATR (Agrupación de Trabajadorxs de Reparto) rechazamos de cuajo aceptar que esta quinta muerte, desde que comenzó el aislamiento social, sea producto de una fatalidad o accidente vial. Denunciamos la responsabilidad del Estado y las empresas que no han atendido ninguno de nuestros reclamos después tres paros realizados, con tres números de expedientes que están cajoneados, librándonos a la superexplotación que nos condena a larguísimas jornadas de trabajo.

En el marco de la negociación en el Ministerio de Trabajo el 29 de mayo (tercer paro nacional de repartidores), junto a Liliana Almada -madre de la hija de nuestro compañero Franco Almada fallecido el 24 de abril trabajando en Quilmes- les decíamos a los funcionarios que entre la última reunión que habíamos arrancado con el paro del 8 de mayo y esa fecha habían fallecido dos compañeros, mientras el Estado y las empresas se habían tomado tres semanas para hacer exactamente nada. De esta manera vienen garantizando y perpetuando las condiciones de precariedad laboral, que aumentan los riesgos reales de tener un accidente, sin contar con ART y sin que las familias de los compañeros muertos hayan recibido absolutamente nada en concepto de indemnización.

En el interior de gremio se ha abierto un debate que consiste en qué tipo de regulación de nuestra actividad necesitamos los trabajadores. Desde ATR planteamos la necesidad de declarar nuestra tarea como insalubre y de alto riesgo debido a los impactos físicos que sufren los trabajadores al afrontar jornadas de 10, 12 y a veces más horas; recorriendo calles llenas de pozos y baches; cargando exceso de peso; todo agravado por la pandemia con el aumento de pedidos en los supermercados. Tanto en moto como en bicicleta, las lesiones lumbares y en las piernas son cosas cotidianas que sufrimos. El exceso de horas trabajadas impacta en los reflejos de las y los compañeros y favorecen el aumento de los siniestros. Todo esto sumado al esquema de rankings que favorece la sobreexigencia y la competencia interna en una actividad donde el “salario” no aumenta hace más de dos años. Las decenas de accidentes diarios es un paisaje que se va naturalizando en las ciudades donde están presentes estas plataformas.

La necesidad de establecer una jornada reducida por insalubridad, garantizando un ingreso igual al costo de la canasta familiar y tener días de descanso significa una cuestión de vida o muerte. No necesitamos más ejemplos para llegar a esta conclusión. Veámoslo incluso desde este punto de vista: mientras los compañeros que trabajan en bicicleta pedalean durante horas, a los ciclistas profesionales los médicos y entrenadores les prohíben pedalear más de 4 horas y media por día, y esto último sobre pistas en perfectas condiciones y sin cargar peso.

Incluso en este momento se está llevando un estudio de la Facultad de Psicología de la UBA sobre el impacto que tiene esta tarea, no solo en el plano físico, sino del impacto psíquico que significa estar conectado tantas horas a las distintas aplicaciones y el grado de stress que conlleva juntar peso tras peso, dentro de estas relaciones laborales encubiertas.

Convocamos a una tercer Asamblea Nacional de Trabajadores de Reparto

La paciencia de los repartidores frente a la falta de respuesta por parte del Ministerio de Trabajo, dependencias gubernamentales y empresas en las ciudades donde se realizaron los reclamos, se va agotando. Están más que dadas las condiciones para realizar este 22 de junio la tercer asamblea nacional, que discuta a fondo el camino y las reivindicaciones que queremos y por las cuales queremos extender la organización, sumando cada vez más compañeras y compañeros a esta lucha.

La vía del debate asambleario y la votación para demostrar en las acciones directas unidad son lo que han garantizado organizar las grandes caravanas de protesta. Vayamos por un nuevo paro nacional para hacer escuchar nuestra voz en todo el país y el mundo.

– Justicia para los compañeros fallecidos. ART para todos los repartidores.

– Ingresos igual al costo de la canasta familiar.

– Materiales de higiene y seguridad, testeos a repartidores y shoppers que hayan estado en contacto con gente contagiada. Cuarentena paga por las empresas.

– Basta de zonas liberadas. Exigimos seguro contra robo a cargo de las empresas y la posibilidad de rechazar pedidos en zonas peligrosas.

– Reincorporación de las cuentas bloqueadas o suspendidas.

 

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