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18 de junio de 2020

Córdoba: Schiaretti recula ante les trabajadores residentes de salud

Se haría cargo de 3.000 agentes que habían sido excluidos del bono.

Según trascendidos de prensa, el gobierno de Córdoba se haría cargo de 3.000 agentes que fueron discriminados en el cobro del bono estímulo para el personal de la salud, que comenzó a pagarse hace una semana a pesar de haber sido anunciando por el gobierno nacional a principios de abril.

Ese bono, de $5.000 por mes durante cuatro meses, es apenas un aliciente para los magros salarios del sector que cerró una paritaria a la baja y en cuotas, y que además cobraría el aguinaldo también en cuotas. A pesar de que el DNU les incluía expresamente, el gobernador Juan Schiaretti no presentó los listados de residentes hospitalarios de la provincia, cuando el sistema de salud cordobés se sostiene fundamentalmente por este sector precarizado y ultra explotado -que trabaja hasta 36 horas por una beca de $35.000

El colectivo de residentes no se quedó callado ni con los brazos cruzados. Inmediatamente luego de conocer que estaban siendo dejados de lado, presentaron notas a las direcciones hospitalarias para exigir respuestas ante este hecho discriminatorio, más cuando les residentes de la salud privada sí habrían cobrado. Exigieron el pago inmediato del bono, además del pase a planta con todos los derechos laborales de les que ya terminaron sus residencias y fueron obligados  a extenderlas.

Desde Tribuna de Salud apoyamos decididamente el reclamo de les trabajadores residentes, y junto a la banca del Frente de Izquierda en la Legislatura, que ejerce Soledad Díaz García, presentamos un proyecto para que se ponga fecha al cobro de todo el personal de salud, incluyendo limpieza, lavandería, cocina y administrativos, que también han sido discriminados.

Además del escándalo político que se generó por esta discriminación a quienes están en la primera línea de la pelea contra el Covid-19 prestando servicio en los hospitales -por lo que debió recular-, el gobierno también los envió a hisopar a los barrios.

Incluso, se intentó hacerles firmar una declaración jurada donde figura expresamente que no pueden prestar servicio en ninguna otra entidad de salud mientras mantengan su residencia, algo insostenible porque ningún trabajador puede subsistir con un salario de $35.000. Vale recordar que a quienes culminaban este año se los ha obligado a continuar su residencia con las mismas condiciones de precariedad.

Les residentes fueron protagonistas y uno de los sectores más movilizados en aquella multitudinaria caravana del pasado 25 de mayo, una movilización que mostró la fuerza de les trabajadores de la salud. Es necesario continuar esa perspectiva.

Para garantizar el pago del bono se debe desarrollar la organización de un colectivo que ha dado muestras de su fuerza. Necesitamos  avanzar en una asamblea general de residentes, preparada por asambleas hospitalarias que elaboren un empadronamiento de les trabajadores de la salud que hayan quedado por fuera del pago, para avanzar en un plan de lucha para que todes y cada uno de les trabajadores hospitalarios reciban el bono estímulo, se les provea de los elementos de protección personal, se garanticen los testeos y un aumento salarial de emergencia.

 

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