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21 de junio de 2020

Mendoza: las empresas de fracking comienzan con los despidos encubiertos

La empresa petrolera El Trebol, propiedad del grupo Vila-Manzano y un grupo Suizo, que se dedica a la práctica del fracking (modalidad de explotación petrolera) en el departamento de Malargüe, está ofreciendo retiros voluntarios a sus empleados, esto a pesar de la aplicación del precio del “barril criollo” por parte del gobierno nacional, justamente para garantizar los ingresos de las empresas del sector y evitar despidos.

Esto afectaría los puestos de trabajo de más de 75 empleados que trabajan directamente en la empresa e involucraría a otro importante grupo que trabaja indirectamente para la misma. Esta medida fue anticipada por un intento de despidos, que quedó anulada por la prohibición de despidos, pero que no ha frenado la presión de la patronal para que los trabajadores acepten los retiros.

Desde el Sindicato del Petroleo y Gas Privado salieron a remarcar que es una medida extorsiva de la empresa El Trebol que busca utilizarlos para meter presión a YPF para que la misma ceda en la compra de petróleo a las contratistas. Así mismo, reafirmaron que han hablado con los trabajadores para que no se acepten los retiros, remarcando que mantienen el estado de alerta y movilización en reclamo de la restitución de los puestos de trabajo de todos los obreros que aún están en sus viviendas cobrando el 60% del salario.

La postura del gobierno y el fracaso de la práctica contaminadora

Consultado por esta situación el subsecretario de Energía y Minería, Emiliano Guiñazu, sigue insistiendo en rescatar a estos sectores reclamándole a YPF para que revea su postura de no comprar crudo a terceros. Algo que desde YPF respondieron con que tienen los depósitos llenos.

Con respecto a los despidos desde el gobierno provincial pidieron al conjunto de las empresas del sector que no adelanten decisiones con la coyuntura actual, ya que buscan hacer esfuerzos para que sobrevivan todo el mundo, más allá que El Trebol pueda tomar sus propias decisiones.

Esta puesto sobre relieve el agotamiento de una práctica que fuera anunciada con bombos y platillos, en su entonces por Cornejo, habilitando la actividad con un decreto repudiado por todas las asambleas ambientalistas. Aunque el fracking fue presentado como el “envión industrial y el futuro productivo de la provincia”, ya en su momento había recibido su primer rescate siendo exceptuada del pago de regalías en 2019.

Hoy la caída del consumo producido por la cuarentena y por la caída del valor internacional del crudo ha llevado que grandes empresas petroleras dedicadas a esta práctica, que es altamente costosa, además de contaminante, se han declarado en quiebra o hayan avanzado en el abandono de la tarea, algo que seguramente se replicará en nuestra provincia y el país. Lo cual demuestra que esta actividad no es ninguna garantía de la defensa de los puestos de trabajo ni de salida productiva de la provincia. Reclamamos la defensa integra de los empleos de los trabajadores. La pelea por erradicar a los pulpos de la depredación ambiental y la superexplotación laboral plantea la nacionalización de los recursos energéticos para ponerlos bajo gestión de comités obreros, de técnicos y de las comunidades.

 

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