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22 de junio de 2020

El municipio de Escobar se lava las manos ante el avance de la pandemia

El distrito, en el podio de los municipios más afectados de la región sanitaria V

Hasta hoy, nuestro distrito cuenta con 376 casos confirmados de coronavirus y 19 muertes. Estos números llevan al municipio dirigido por Ariel Sujarchuk al podio de los municipios más afectados de la región sanitaria V.

Aún con estos números y ante el avance del pico de contagios, el intendente avanzó otra vez en su tesis de la “administración controlada y conciencia social” para contrarrestar la virulencia del virus.

Las fábricas en el distrito

En conferencia de prensa, Sujarchuk se refirió al cierre por algunos días de la autopartista Yazaki tras la confirmación de un caso positivo, presentándolo como una acción polémica. Si bien el intendente se arroga una lucha implacable para que se respeten los protocolos de bioseguridad en los lugares de trabajo, lo cierto es que el grueso de la industria “no esencial” en Escobar ha funcionado a partir de permisos municipales especiales y  sin medidas correspondientes para paliar el avance del virus entre los trabajadores. El acuerdo firmado entre el municipio y la fábrica de pintura Alba da cuenta de ello. El “riesgo mediático” del que habla Sujarchuk, es el taparrabos de una política que defiende las ganancias patronales a expensa de la salud obrera.

“El momento mas crítico llegó…”

Recientemente, en un video junto a autoridades de la secretaría de Salud local y el Hospital Erill, el intendente se despachó con el parte sobre el virus en el distrito. A los casos confirmados, Sujarchuk agregaba que la curva de contagios se empinó y llamaba a la ciudadanía a extremar cuidados para enfrentar la pandemia.

Ahora bien, las exhortaciones de Sujarchuk a la “conciencia ciudadana” caen en saco roto cuando se considera la precarización de las condiciones de vida de los explotados. La cuarentena que lleva más de 3 meses ha significado para la familia trabajadora en nuestro distrito la desaparición de sus ingresos cuando la economía local es mayoritariamente en negro. Es así que, por ejemplo, los más de 700 feriantes del Trueque de Savio –cuyo ingreso depende de la venta- han visto desaparecer sus ingresos. Ante esto y con el conocimiento que el insuficiente Bono IFE no alcanzó a gran parte de los feriantes, el municipio ha respondido a través de la UGC (Unidad de Gestión Comunitaria) del barrio con la entrega de apenas 30 bolsones de mercadería para un total de 700 personas.

En tanto, los trabajadores del Hospital Erill siguen denunciando el desfinanciamiento presupuestario para responder a la pandemia, la sobrecarga laboral y precarización así como el crecimiento de contagios entre el personal. El crecimiento de los casos de contagios se agudiza por la falta de personal e insumos. Ante la denuncia de los trabajadores a la administración del gobernador Axel Kicillof, el Ejecutivo local “respondió” con un subsidio extraordinario para el hospital. Esto no solo resulta insuficiente en términos concretos sino que también pinta la demagogia de Sujarchuk: mientras intenta mostrar su preocupación por la salud pública, avanza en apertura de “industrias esenciales”, no reparte alimentos suficientes a quienes lo precisan para cumplir la cuarentena o, a pesar del anuncio grandilocuente, no lleva adelante testeos masivos para tener un mapeo y seguimiento del virus. Una real impostura.

Desarrollemos una intervención en defensa de nuestra salud

Un planteo que defienda la salud de la población debería partir de garantizar la cuarentena. La entrega de bolsones de mercadería para las organizaciones de trabajadores y vecinos junto a bonos mensuales de 30 mil pesos es algo urgente. Tener un mapeo de la ubicación del virus en nuestro distrito mediante el testeo masivo es primordial para el combate del virus, así como la unificación del sistema privado y público de salud.

El resguardo del patrimonio de los capitalistas –como se ve en el cajoneo del proyecto de ley de impuesto a las grandes fortunas que tanto batió el oficialismo- y el pago de la deuda externa impiden un real combate contra la pandemia. En nuestro distrito, las grandes fortunas –como Costantini o Pérez Companc- y los mega emprendimientos inmobiliarios como Puertos del Lago, contrastan con la miseria, el hambre, la desesperación y el hacinamiento que llevan a Escobar a ser de los municipios más castigados. Ante esta situación, si no se lleva adelante una intervención de los trabajadores y vecinos para garantizar nuestra salud, solo vamos a depender del rezo del que habló el intendente durante una conferencia de prensa, cuando la realidad material es de miseria estructural y prefigura el desastre.

 

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