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23 de junio de 2020

Tandil: el gobierno reconoce que la construcción en las sierras continúa

Tras la denuncia de los vecinos

El 29 de mayo, la Asamblea Ciudadana por la Preservación de las Sierras compartió un comunicado en el que denuncia que en la zona de las serranías locales hay “más construcciones, más torres de luz, más alambrados, más carteles de venta”. “En teoría, el Municipio suspendió la construcción en Villa del Lago, pero parece que se olvidó de controlar y de avisarle a la Usina, para que deje de hacer grandes tendidos de energía (…)”. Esto, pese a la vigencia del decreto que suspende los permisos de obra nueva hasta noviembre.

Desde el municipio, salieron rápidamente a desmentir que ello fuera cierto, pero dos semanas después tuvieron que reconocer que las construcciones en las sierras efectivamente están avanzando. La directora de Desarrollo Urbano, Victoria Deguer, informó a El Eco de Tandil que en una de las parcelas serranas “apuntaban a nivelar y preparar el terreno “para levantar una cabaña” en un terreno que se emplaza sobre una calle que aún no se encuentra abierta. El hecho de que haya calles construidas al pie de las sierras, indica, claramente, que el Estado municipal se dedica a facilitar el avance inmobiliario sobre lo que se considera un patrimonio natural ciudadano.

Doble problema

Los hechos denunciados encierran dos grandes problemas de nuestra ciudad.

Por un lado, el avance sobre el paisaje distintivo de Tandil y el descuido del medioambiente. El gobierno de Miguel Angel Lunghi (UCR-Cambiemos) hace constante campaña sobre sus políticas ecológicas, pero mucho más que los Puntos Limpios y plazas barriales no ha hecho. No existe en nuestra localidad un sistema de separación de residuos en origen, no se limpian los lagos y arroyos y, efectivamente, no se detiene la destrucción de las sierras más antiguas del país.

Por otro lado, se encuentra la problemática inmobiliaria. Y es que, como comentamos el año pasado en Prensa Obrera, mientras el gobierno de Lunghi se dedica a la creación de espacios turísticos y al embellecimiento del centro y los barrios residenciales (a esto hay que añadir también la construcción en las sierras), los precios de los terrenos y de los alquileres aumentan exponencialmente, dejando a mucha gente en la calle o viviendo sin llegar a fin de mes; mientras desaloja a aquellas familias que, por necesidad, ocupan algunas de las miles de viviendas desocupadas y mientras oculta a los vecinos de la ciudad cualquier información relativa a terrenos fiscales, varios de sus funcionarios han sido denunciados ante la justicia por, justamente, ocupar terrenos municipales.

Las obras sobre las sierras y otras zonas similares no son, generalmente, para viviendas únicas familiares, sino, más bien, para cabañas en alquiler y hoteles turísticos. Uno de los grandes countries de nuestra ciudad se encuentra también al pie del paisaje serrano. Claramente, está cuestión viene de hace muchísimo tiempo y tiene una evidente connotación clasista y empresarial.

Nuestra propuesta

Una verdadera política pública en defensa del medioambiente y el derecho a la vivienda debería incluir, como base, los siguientes objetivos:

Medio ambiente: preservación de todo el espacio serrano, espacio de acceso público y/o reservas de biodiversidad y un reordenamiento urbano, que garantice la fisonomía histórica de Tandil, debatido en asambleas barriales.

Vivienda: tasas e impuestos a la especulación inmobiliaria y al gran capital para financiar la construcción de viviendas populares, servicios y urbanización bajo control de trabajadores y eximición de gravámenes a la vivienda única familiar.

 

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