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23 de junio de 2020

Córdoba: Llaryora rompe el diálogo

Los trabajadores tenemos que decidir cómo seguir la lucha.

Este lunes se conoció que un trabajador de obras viales dio positivo en el análisis de Covid-19, aparentemente contagiado a partir de haber compartido una reunión informal con amigos, en un ámbito ajeno al laboral. No obstante, se desplegó un operativo para el hisopado de los trabajadores de la repartición de obras viales para establecer fehacientemente el alcance de la propagación entre los municipales de las áreas operativas –conocidas como “El Alto”-, teniendo en cuenta que el jueves 18 podrían haber participado de la numerosa marcha en repudio a la avanzada del intendente sobre salarios y condiciones de trabajo.

Ante este cuadro de situación, la comisión directiva del Suoem (sindicato municipal) decidió rápidamente suspender toda reunión y movilización que pudiera desarrollarse hasta esperar el resultado de los hisopados, siguiendo el consejo de los abogados del gremio. Lo hizo mientras esperaba una mesa de diálogo con el Ejecutivo que volvió a ser postergada y sin fecha de realización.

La medida afecta particularmente a los y las trabajadores de educación, que habían previsto una reunión organizativa de delegados y referentes –para aquellas escuelas que no tienen delegados-, para organizar una “Ronda en defensa de la educación y otros derechos” que culminará en una masiva clase pública, para denunciar cómo afecta el recorte a esta repartición. Obviando la posibilidad de realizar la reunión de manera virtual –como ya se había hecho en otras oportunidades- la gremial de educación nuevamente postergó las iniciativas de organizar la repartición para enfrentar el ajuste, colocando a las y los delegados al margen de las posibilidades de debatir las medidas y tomar decisiones. Otra sería la historia si desde ya preparáramos la organización colectiva de la iniciativa para desarrollarla exitosamente cuando sea conveniente.

Queremos llamar la atención sobre el método de acción de la comisión directiva del gremio, que ha caracterizado hasta aquí todo el conflicto: sigue sin aparecer la asamblea general de delegados como instancia para que el conjunto de los trabajadores decidan un plan de lucha para enfrentar el ajuste, aunque las iniciativas por repartición y las movilizaciones masivas han caracterizado la reacción de los municipales.

Mientras tanto, el ejecutivo avanza con despidos -lo son, de hecho, la no renovación de 300 contratados que anunció y la no concreción de actos públicos para más de 40 docentes de ramos especiales-, con la eliminación de 186 jefaturas interinas, con la baja de 290 chapas de inspectores para controlar la vía pública y con la profundización de una estructura municipal paralela, virtualizada y sostenida por monotributistas y precarizados.

En este cuadro de situación, desde la agrupación municipal 29 de mayo en la Lista Fucsia rechazamos el método que anula la deliberación colectiva y exigimos a la conducción de nuestro sindicato que apueste al diálogo con los trabajadores que protagonizan el fundamento de su fortaleza histórica, desarrollando hoy, más que nunca, asambleas de delegados por repartición y de manera general, para establecer un plan de lucha que permita enfrentar el ajuste descomunal que se desarrolla sobre nuestro convenio. En la misma línea, exigimos que se reclame a la CGT un paro provincial: abundan comunicados para expresar medidas de solidaridad con el secretario general pero no para poner fin al ataque a los trabajadores.

Vivimos tiempos urgentes, que marcan cuál es el rumbo que quieren imprimir a la clase obrera quienes nos gobiernan: el ajuste, la precarización, la pérdida de derechos. Los municipales debemos derrotar esta ofensiva contra nuestras condiciones e imponerle un nuevo rumbo a los acontecimientos.

 

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