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24 de junio de 2020

Amenaza de cierre de Verbano, única productora de porcelanas en el país

Es necesaria su estatización bajo control obrero, preservando todos los puestos de trabajo.

Verbano, la única fábrica que produce vajilla de porcelana en el país, podría cerrar sus puertas definitivamente.

Como parte de una larga política de vaciamiento, actualmente sus operarios están cobrando el 50% de sus salarios -proveniente del programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP)- más un plus mínimo pagado por la empresa, que lo realizan según los pedidos que levanten en la fábrica, lo que va de $7.000 y $10.000 adicionales. No tienen seguro de vida ni mutual. La fábrica está funcionando con el personal de administración comercial y el de limpieza por el protocolo, pero a este le han comunicaron que no se le pagará. Según los dichos de los empresarios y jefes de Verbano, tienen material para una semana de trabajo.

Se trata de una situación es muy complicada para los 120 trabajadores que se desempeñan allí, de los cuales el 80% son mujeres, muchas sostenes de hogar -además de que en muchos casos ambos miembros de parejas trabajan en la planta. Algunas/os tienen 20 años de antigüedad.

Ubicada en la ciudad santafesina de Capitán Bermúdez, la planta había permanecido cinco años cerrada cuando en 1995 la compró y reabrió el grupo Faiart Argentina S.A., compuesto por capitales portugueses y encabezado por el empresario Ramiro Neves Vieira (propietario y presidente del directorio portugués), junto a accionistas argentinos. Tras la muerte de Vieira, la fábrica y las inversiones se vinieron abajo; la familia Vieira decidió no invertir ni mantener la fábrica. La pandemia ha venido como anillo al dedo para este vaciamiento.

Los obreros vienen arrastrando problemas en los pagos desde hace tres años, llegando a cobrar hasta en tres veces sus sueldos y aguinaldos. En abril del 2019 comenzaron las suspensiones, con 135 operarios de producción suspendidos durante todo el mes porque la fábrica estaba sobre-stockeados. Luego volvieron a ingresar, pero lo cierto es que desde entonces se ha reducido el personal.

Dar la lucha

El sindicato ceramista no ha organizado ningún plan de lucha, y actúa como correa de transmisión de los empresarios, sosteniendo que “nada se puede hacer, no tienen plata, hay que esperar que alguien compre la empresa o inviertan nuevos capitales”. Las y los trabajadores se desgastan en este compás de espera, sin ninguna perspectiva cierta.

Pese a que la crisis tiene larga data, el Ministerio de Trabajo de Santa Fe no ha intervenido, ni tampoco lo han hecho desde ningún estamento del poder político. Cristian Martínez, segundo concejal por Cambiemos de la ciudad de Capitán Bermúdez, es segundo jefe de recursos humanos de Verbano, y primer encargado de despedir trabajadores en la ciudad.

Ante el desentendimiento de la empresa, con la complicidad del gobierno y del sindicato, cobra más valor que nunca la lucha por una salida de los trabajadores en defensa de los puestos de trabajo. Es precisa una asamblea de fábrica que vote un pliego por el pago inmediato de los salarios adeudados y en defensa de los puestos de trabajo, y exigir al gobierno provincial que avance para encontrar una salida al conflicto a favor de los trabajadores.

Planteamos la apertura de los libros al escrutinio de las y los trabajadores, la estatización sin pago de la empresa y su puesta en marcha con todos los trabajadores adentro, y bajo el control de estos. Por un plan de producción al servicio de las necesidades populares.

 

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