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29 de junio de 2020

Las Flores: un calco del vaciamiento educativo bonaerense

Aunque la pandemia no se ha extendido en esta ciudad de 25.000 habitantes del interior bonaerense, los problemas que atraviesan sus docentes son un calco del de sus compañeros de la provincia. Las Flores tiene alrededor de cuarenta y cinco escuelas primarias, muy escasos jardines (en relación a la demanda existente) y muchas escuelas secundarias, entre las cuales hay dos agrarias y algunas técnicas. Se calcula que en ellas trabajan alrededor de ochocientos docentes y estudian cinco mil alumnos. También funciona un instituto de formación docente.

La situación que atraviesan los educadores de la ciudad es la siguiente: no ha habido nombramientos de cargos y módulos. Esto ha llevado en muchas escuelas a una sobre exigencia laboral consistente en que docentes de una materia deben ocuparse de cursos de los que no son responsables. Los reclamos permanentes de rendición de cuentas sobre las tareas y evaluaciones escolares por parte de los inspectores resultan abusivos. El contexto material en el que se desenvuelven estas demandas constantes es la pobreza de recursos tecnológicos tanto en las escuelas como para docentes y estudiantes, esto es: escasas computadoras, celulares y conectividad con internet, especialmente en las escuelas rurales, que en el distrito son muchas.

La desocupación ha golpeado al distrito en forma concomitante con el ritmo que adquiere en la provincia, del mismo modo que el trabajo por cuenta propia, bajo las actuales condiciones, ha mermado en forma considerable. En estas circunstancias la cuestión alimentaria se ha transformado en un problema sustancial para los chicos en edad escolar. Pero las provisiones que  parten del Consejo Escolar llegan apenas a doce productos cuyo costo no cubre los $1.500 por ración destinada a cada alumno, que cabe destacarlo, no satisface las necesidades nutricionales para niños y adolescentes. Debe decirse que en algunos casos los módulos en concepto de Piedas (Programa de Incorporación Especial de Docentes y Auxiliares Suplentes) para cubrirlos  son abonados por la municipalidad, estableciendo un precedente peligroso hacia la municipalización educativa, con sus gravosas consecuencias en materia salarial y de derechos estatutarios.

Los sindicatos  que agrupan  a los docentes de Las Flores son Suteba (con 150 afiliados, pero que antes contaba con 300, que ha perdido como resultado de sus capitulaciones), Udocba (con similar cantidad de afiliados, ganados a Suteba) y la FEB, con menos afiliados. Frente a los problemas laborales y alimentarios planteados; la desocupación de una franja importante de docentes; e incluso frente al saqueo del Ioma, del IPS y el pago en cuotas del aguinaldo, ninguno de los tres sindicatos ha adoptado ninguna acción. Es absolutamente necesario que la seccional Suteba y también el resto de los sindicatos convoquen a reuniones de delegados virtuales o asambleas con esas características para canalizar los reclamos planteados, resolver la falta de nombramientos mediante actos públicos virtuales, $30.000 de garantía salarial a los docentes sin trabajo, rechazar los subsidios a las clínicas privadas por parte de Ioma y defender el IPS, así como reclamar la convocatoria inmediata  a la paritaria salarial por $40.000 de básico de emergencia y resolver los problemas de conectividad de las escuelas, alumnos y docentes, y satisfacer la cuestión alimentaria cuantitativa y cualitativamente a los alumnos.

El gobierno municipal de Alberto Gelené, del Frente de Todos, actúa en sintonía con Alberto Fernández y el gobernador Axel Kicillof, cuyo compromiso en el pago de la deuda externa ha dado lugar a la situación que hemos descripto. La lucha por el no pago de esa deuda y la campaña por un impuesto a las grandes fortunas impulsada por el FIT-U es entonces fundamental.

 

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