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29 de julio de 2005 | #910

El Boca de Macri

El paraiso de la cometa

Las declaraciones de Marcelo Delgado contra el presidente de Boca han puesto de relieve una metodología muy usada en nuestro fútbol profesional, pero que en Boca es abusiva.

Bastó que Delgado insinuara que Macri le pidió 500.000 pesos para que él pudiera irse a jugar al fútbol de Qatar, para que saltara toda la mierda que se esconde en los negociados del fútbol. El “Patrón” Bermúdez, el colombiano ídolo de Boca, señaló: “Terminó la copa 2001 y me fui porque yo no puedo mirar a los ojos a una persona tan sucia y poco leal... Hubo muchos buenos negocios de jugadores que se cayeron porque él quería trabajar de club a club para actuar como empresario y quedarse con parte del negocio y la comisión” (La Nación, 26/7). Bermúdez no le entregó a Macri parte de su pase. En el mismo sentido hizo declaraciones otro ex Boca, Barijho.

Aunque Macri ha salido a señalar que hay una campaña política contra él, sus negocios delictivos ya los había señalado gente como Roberto Digón, dirigente opositor a Macri, que conoce muy bien “el paño desde adentro”. “Hay muchos interrogantes sobre los pases. Para alguno de nosotros no es novedad que a los jugadores les saquen el 15%, no sólo a Tévez, sino también a Burdisso, Barijho o Matellán, y este dinero engrosa el aparato político del club” (diario Río Negro, 24/3).

Digón denunció que “por ejemplo, se pagaron 1.350.000 dólares por un jugador libre que fue Raúl Estévez, y todos sabemos que él después les dijo a sus compañeros de San Lorenzo que sólo le habían dado 550.000 dólares de esa operación. En aquellos momentos le pregunté a Macri dónde estaba el resto y nadie me lo contestó. Pero la diferencia jamás ingresó al club” (ídem).

En Boca hay una “tarifa” que se pide por las compras y las ventas de todos los jugadores, pero hay algunos casos en que la situación es verdaderamente escandalosa. Los más “coimeables” son jugadores en los finales de su trayectoria deportiva, en la mayoría de los casos con pases libres en sus manos. No es una casualidad que el Boca de Macri sea el paraíso de los “repatriados”: Delgado, Cagna, Palermo, Battaglia, Ibarra, Matellán, Burdisso y Traverso —este último también repatriado pero ahora “representante” del propio Delgado.

Posiblemente, las declaraciones de Marcelo Delgado sean el fin de su carrera deportiva, pero su situación era comprensible, pues con él hicieron tres negocios seguidos: cuando lo compraron a Racing, cuando lo vendieron al Cruz Azul y cuando lo volvieron a traer a Boca. Para Delgado, la cuarta fue la vencida, porque Macri ha ganado más dinero con el “Chelo” que el “Chelo” mismo.

Ahora, que Macri pague el precio político. ¿No le parece?

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