30/11/2020
DESALOJO

CABA: Casa Santa Cruz y la lucha por la vivienda en la Ciudad

Por Iván BF

La casa de Santa Cruz 140, en el barrio porteño de Parque Patricios, se encuentra en pie de lucha frente a un inminente desalojo. Convocan a una conferencia de prensa este lunes 30/11 a las 12 en la puerta del edificio y a una movilización el 9/12. Desde Prensa Obrera hablamos con Ishi, miembro de la casa, acerca de en qué situación se encuentran actualmente y la pelea que vienen dando.

La historia y el juicio

«La casa empieza a conocerse como tal a partir de la crisis del 2001, donde muchas familias perdieron su sustento económico y su vivienda. Este, que era un edificio administrativo de una ex fábrica textil, se encontraba completamente deshabitado. La necesidad hace que las familias entre tener que elegir la calle y ocupar, siempre van a elegir lo segundo»

En cuanto a los vecinos que viven en el edificio, «el año pasado tuvimos el último censo por parte del GCBA, donde se determinó que había más de 350 personas, de las cuales 131 eran niñes y adolescentes y otro tanto adultos mayores. Sin embargo, es probable que este número sea hoy aún mayor, ya que las familias van creciendo y hubo nacimientos en el medio.»

En lo que respecta al juicio, «hace aproximadamente 18 años que las familias estamos viviendo acá pero el juicio empezó hace 11 años. El año pasado, cuando tuvimos la orden de desalojo, ya se había cumplido una década de este litigio.» Este surge a partir de que Ratuschny, un empresario inmobiliario dueño de varios hoteles en la Ciudad que tiene negociados con el gobierno, compró el inmueble a un precio completamente irrisorio en una subasta donde no se presentó nadie más que él. «Nuestras abogadas han hecho hasta lo imposible en cuanto a defensa concierne. Sin embargo, la justicia es la justicia burguesa que defiende los intereses de otros sectores que no son los populares, que lo que determinó es que si bien Ratuschny nunca entró en el edificio, le pertenece por haber pagado 1,5 millones de pesos en ese entonces.»

«Se ha sabido entender que todo esto que ocurre tiene que ver con las políticas que implementa el gobierno de la Ciudad, una lógica completamente distinta a la que tenemos les trabajadores. Está pensado para expulsar de la ciudad a las familias vulnerables y a quienes no tenemos un poder adquisitivo alto. La mayoría en nuestra casa no tenemos acceso a un trabajo en relación de dependencia, sino que tenemos un trabajo precarizado y no registrado, trabajo informal. Tenemos vecinos cafeteros, vecinas feriantes. La mayoría está en esa situación. Y quienes sí tienen un trabajo en relación de dependencia están super precarizades porque son trabajadores de la salud. No se puede decir que a través de nuestro trabajo podemos acceder a un alquiler formal cuando tienen requisitos que no podemos completar.

Con la llegada del Covid-19 la situación empeoró. «Si las familias ya venían vulneradas, el hecho de que llegue la pandemia y la cuarentena hizo que muches no puedan salir a trabajar, hizo que la situación en nuestra casa se agrave. Tuvimos que pelear para que a partir de esto se tenga en cuenta a la casa como una casa vulnerable y les vecines puedan tener asistencia médica. Como veníamos trabajando con un Cesac que comprende la situación es que pudimos hacer que se ocupen de la salud de les vecines. A esto hubo que sumarle que por la falta de posibilidades para hacerse un mango tengamos que pedir la asistencia de bolsones alimentarios, que no duraron todo lo que debiera haber sido, ya que a la primera de cambio el gobierno de la ciudad los eliminó.»

La lucha

«El año pasado, por primera vez tuvimos una orden de lanzamiento. Era como que ya había llegado todo a su fin. Sin embargo, lo hemos podido frenar por la organización de la casa y gracias a que hemos sabido construir lazos de solidaridad y nos hemos visto rodeades del apoyo de distintas organizaciones, que supieron entender que toda esta lucha que se da es en un marco colectivo y que aparte no es el único caso que existe en la ciudad. La mayoría de los casos se da por goteo. Gracias a que somos muches podemos golpear con una fuerza distinta a los casos donde hay 2 o 3 familias.»

«Sabemos que el panorama no es el mejor. Hemos movilizado todas las veces que lo creímos necesario luego de debatirlo en nuestras asambleas. Hemos hecho movilizaciones a la Jefatura de Gobierno, al Instituto de la Vivienda, hacia la Legislatura, al juzgado civil y hacia la Casa Rosada. Nunca le tuvimos miedo a salir a la calle. Hemos presentado proyectos de ley en el 2015 y el año pasado, donde pedimos que exista un proceso de reurbanización en toda la manzana y que se suspenda el desalojo en la casa y hemos dejado que pudieran conocer parte de la manzana cuando se hizo el censo de los barrios populares, donde finalmente no quedamos insertos.»

«El gobierno de la Ciudad, que es el máximo responsable en el distrito, no quiere dar soluciones, como podria hacer por ejemplo con la ley 341, donde subejecuta los presupuestos y reduce el porcentaje anual destinado a obras para todas las cooperativas de vivienda, además de subastar a dos mangos espacios y terrenos que son estatales y que podrían ser destinados a viviendas colectivas. Aca, en el barrio de Parque Patricios, están queriendo desalojar a 106 familias en nuestra casa y a 6 cuadras te encontrás con un distrito tecnológico donde hay empresas que ni siquiera pagan sus impuestos.»

«El Estado de la Ciudad no tiene intención alguna de solucionar este conflicto. Lo que ofrecen como solución es que accedemos al subsidio del decreto 690, que está completamente desactualizado. Una pieza en un hotel está costando más de 15 mil pesos y el tope máximo del subsidio es de 8.000, luego de un aumento el año pasado. Además, está el problema de que a la mayoría de las familias no nos aceptan en un cuarto de hotel con nuestros hijes.» La respuesta que obtienen siempre de parte del IVC (Instituto de la Vivienda de la Ciudad) y del gobierno es que falta presupuesto, cuando el IVC tiene terrenos que podría cederlos para comenzar un proyecto de relocalización y cuando es el mismo Larreta el que recorta el presupuesto destinado a vivienda. «Entendemos que esto sucede porque Ratuschny tiene negociados con el gobierno de la Ciudad. Tiene 3 hoteles que reciben a familias en situación de calle y el Estado le paga por los cuartos de hotel un porcentaje, además de que las familias reciben un subsidio que también termina pasando al hotelero.»

La casa hoy

«Hoy nuestra situación es muy complicada. Dentro de lo que son los recursos legales están casi todos agotados. Teníamos una orden de lanzamiento que no pudieron realizar porque teníamos mucha fuerza. En plena pandemia, sabiendo que el decreto 320 que prohíbe los desalojos no contempla nuestra situación y las casas que están judicializadas, o mismo en los hoteles donde no hay un contrato firmado, veíamos que mientras hubiera una feria judicial en nuestra casa no iban a avanzar. Lo que pasó fue que Ratuschny en mayo pidió que se levante la feria para resolver nuestra situación, donde a partir del desalojo frenado el año pasado se habían conseguido 18 meses para avanzar con una solución definitiva, a lo que apelaron y con la feria quedó suspendido. Pero el juez Césari le dio el visto bueno y se levantó nuestra feria judicial. Por lo tanto, este año no solo nos tuvimos que preocupar por los alimentos y la salud, sino que también por el proceso judicial. Nos quedan solo 2 pasos previos al desalojo: que se avise a todos los organismos estatales, por partida doble, ya que el juicio es nacional pero el desalojo es en la ciudad, y que cuando el último organismo confirme que recibió el oficio se avance con la orden de lanzamiento. Entendemos que todo esto es una estrategia para cansarnos. Cuando estás todo el tiempo pensando que te pueden desalojar no se puede vivir bien el día a día. Quieren que de esa manera el edificio poco a poco se vaya vaciando.»

«Nos apena que sabiendo que la crisis habitacional ya era importante, no se haya contemplado que estas situaciones se iban a agravar y que en el medio hayan existido desalojos en distintas partes del país y en la Provincia de Buenos Aires. Lamentamos que se hayan aplicado políticas represivas para con las familias, que no elegimos ocupar porque tenemos ganas de joder, sino que estamos atravesadas por una realidad muy dura que es tener que elegir entre vivir en la calle u ocupar un pedazo de terreno para poder construir una vivienda lo más digna posible para nuestras familias»

«En ese sentido, nos preocupa bastante, ya que al haber sido la decisión de Nación de reprimir pensamos que con más razón Ciudad se va a sentir avalada para avanzar con los desalojos con todo el aparato represivo estatal que existe, y sin embargo no dejamos de tener la convicción de que tenemos que dar esta lucha y que vamos a trabajar todo lo que podamos para lograr una solución definitiva. Como el año pasado lo habíamos dicho, lo seguimos sosteniendo, vamos a defender nuestra casa y de esa manera vamos a ponerle el cuerpo a todo lo que se venga, porque no vamos a permitir que nuestros hijos y nuestras hijas queden en la calle.»

 

 

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