29/09/2020

La crisis del pequeño comercio en Caleta Oliva

En el día del empleado de comercio, el DNI no es el único problema

En las vísperas del día el empleado de comercio, se generó una polémica por la exigencia del intendente de Caleta Olivia, Fernando Cotillo, de que los comerciantes cumplan con la “función policial” de controlar el documento a quienes ingresan a los locales. Para verificar si están violando las disposiciones del COE respecto a la circulación de los DNI “pares” e “impares”. Por supuesto, los comercios de barrio no tienen infraestructura para hacer dicho control, tienen un trato más personalizado con sus clientes de todos los días y se niegan a “botonearlos”.

Pero la caída de las ventas era anterior a la pandemia y la nueva situación sanitaria terminó de hundirlas. La crisis del comercio es histórica y en muchos casos no han logrado acceder a las ayudas del gobierno y cierran los negocios con su secuela de despidos, que se cuentan por centenares.

Los subsidios y exenciones impositivas a las grandes mineras, petroleras y al casino, se contraponen con los “tarifazos” en los municipios. El pequeño comercio, al igual que los trabajadores y jubilados, son los que sostienen al Estado con un 50% de sus ingresos, mientras este utiliza esos ingresos para el pago de la deuda a los banqueros.

Desocupación, pobreza y pandemia

La salida de la crisis comercial está asociada a la lucha de la clase obrera. La crisis de la construcción no cambió desde 2015, los salarios de la administración pública están por debajo de la línea de la pobreza, y ahora también los salarios docentes han caído casi 17 mil pesos bajo esa línea en el cargo testigo ingresante. Hay salarios municipales incluso inferiores a los provinciales y muchos miles viven con planes de ayuda social, changas o contratos precarios y miserables. Desde 2016 se produjeron más de 4 mil despidos en los yacimientos, y los obreros petroleros perdieron el 50% de su poder adquisitivo. Los laburantes gastan sus pesitos en los comercios del pueblo, porque no tienen cuentas off-shore en paraísos fiscales.

Los despidos de personal precarizado y de agentes nombrados en el periodo anterior en Caleta Olivia, al igual que en Río Gallegos y Pico Truncado, también vaciaron la calle de pesos.

No es sólo el DNI, estas son las principales razones por las que no entra a nadie a los comercios. Por eso se calcula que en el país ya han cerrado cerca de 50 mil comercios.

El Partido Obrero plantea que la reactivación comercial parte del aumento de los salarios, planes, cooperativas y jubilaciones. La reincorporación de todos los despedidos, y un plan de obras públicas de infraestructura básica, como agua, cloacas, viviendas, gasoductos, etc.

Los fondos para atender las necesidades laborales y sanitarias del pueblo deben salir de las corporaciones mineras y petroleras, comenzando por un impuesto especial para enfrentar la emergencia.

Saludamos en su día a los empleados de comercio y los convocamos a sumarse a esta lucha.