05/05/2015 | 1362

Valle Hermoso-La Falda: no fue «un día de furia»


El 29 de abril, un empleado despedido de la cadena de Supermercados Mariano Max -ubicado en Valle Hermoso en el departamento Punilla- ingresó al establecimiento armado y realizó una toma de rehenes. El objetivo era negociar con la empresa mejores condiciones de su indemnización. El hecho causó una fuerte conmoción en la región y es la manifestación brutal de todo un régimen social.


 


Quién es quién


 


Mariano Max se destaca por el brutal régimen de explotación al que somete a sus empleados: contratos basuras y prolongación de la jornada laboral hasta 10 horas con una comida en base a té y criollos, generando la pérdida de peso a niveles alarmantes. La empresa carga con varios juicios laborales por parte de los trabajadores que construyeron el establecimiento. Muchos de ellos quedaron mutilados o con pérdida de la vista por la ausencia de medidas de seguridad y los intensos ritmos de trabajo para llegar a la inauguración.


 


Al igual que el conjunto de las cadenas de supermercados, hoteles y centros gastronómicos de la región, la sobreexplotación de los trabajadores cuenta con el visto bueno de la burocracia de los sindicatos. Prácticamente es nula la presencia de delegados, lo cual allana el camino para todo atropello patronal sobre las condiciones de trabajo.


 


La elite empresarial de la región sigue al pie de la letra la bajada de línea del representante de la UIA de liquidar las paritarias y defender a rajatabla la legislación «menemista» que habilita la precarización laboral y los contratos basura. Esta elite cuenta con el apoyo manifiesto del gobierno de De la Sota y de los municipios comandados por el PJ en Valle Hermoso y la UCR-PRO-FC.


 


Ambos intendentes se han convertido en voceros de la empresa, reforzando la versión que se trató de un episodio de «furia y esquizofrenia de un ex empleado». No debemos olvidar que el gobierno municipal también cuenta con un plantel de trabajadores en donde prevalece el monotributo y los becarios con salarios que no llegan a los 5.000 pesos.


 


Una salida


 


El Partido Obrero en el Frente de Izquierda fue la única fuerza que durante y después de la campaña electoral denunció al régimen de explotación y precarización laboral que azota la región. Reforzamos esta perspectiva con una fuerte agitación hacia el conjunto del pueblo trabajador de Punilla en favor del aumento de salario igual a la canasta familiar; por el pase a planta permanente de los contratados; por el fin del trabajo en negro en la región y por la organización de cuerpos de delegados en todos los establecimientos laborales sean públicos y privados.


 

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