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19 de septiembre de 2017

Sociales: gran elección de la izquierda en graduados y docentes

En medio de una formidable crisis de la facultad y de polarización en el proclamado espacio “nacional y popular”, la izquierda retuvo la minoría en graduados de Trabajo Social (con el 22%) y de Comunicación (19%). En el claustro de profesores de Sociología casi conquistamos la minoría (nos faltó apenas un voto) y en graduados, el 13% tampoco alcanzó pero nos coloca como la única oposición de izquierda en la carrera. Datos que toman más valor si se considera que en el claustro de graduados, siempre terreno de los aparatos, votó casi el doble de la elección anterior. El otro dato a consignar es que nuestros principales candidatos como directores de Carrera fueron los más votados en el claustro estudiantil: en Sociología, Néstor Correa alcanzó un 35% y en Comunicación, Fabiola Ferro, el 37%, contribuyendo a la conquista de la mayoría estudiantil en ambas carreras.
 
Un gobierno de crisis
 
Las elecciones de Sociales presentan varias particularidades. En primer lugar, porque se enfrentaron dos oficialismos, que cogobernaron estos últimos cuatro años y, con alianzas cruzadas, los últimos ocho. Ambos oficialismos fueron incapaces de superar la crisis presupuestaria, la precarización laboral en docentes y no docentes, la conclusión de un edificio que se está “construyendo” desde casi dos décadas. En segundo lugar, porque ambos se proclamaron kirchneristas de la primera hora y se disputaron hasta el último día por conseguir la foto del día: con Tomada o Recalde, la lista de Glenn Postolski; con Filmus o Abal Medina, la de Carolina Mera. Finalmente, porque la disputa entre unos y otros nunca tuvo un carácter programático sino que más bien fue un enfrentamiento por la colonización de los aparatos de gobierno y sus secretarías. En el medio de todo, fue decisiva la apuesta de los radicales del rectorado por Mera que se expresó, primero, como guerra prolongada contra la gestión actual, y luego, en un apoyo que dispuso todos sus recursos a favor del “merismo”.
 
El triunfo de Mera fue ajustadísimo. Apenas por ocho votos en profesores y el apoyo de la UES que, también partido su frente con la Cámpora, aseguró sus votos en el Consejo por la decana. De nada valió la movilización casi zombie de 4000 graduados (la mayoría de ellos egresados ajenos a la vida de la Facultad pero llevados a votar incluso desde los flamantes ministerios) que terminaron apoyando a la otra lista. Sin embargo, el resultado no cierra la crisis sino que la potencia. No solo porque ya está en juego la tan cacareada “gobernabilidad”, concepto con el que los “cientistas sociales” pretenden caracterizar la crisis política y económica nacional, sino porque con el presupuesto 2018 y la política de “Reconocimiento de trayectoria académica” (una LES de segunda generación al modelo del acuerdo de Bolonia), además del recorte en Conicet, Sociales caerá en una crisis aun más profunda.
 
La izquierda donde tenía que estar
 
La izquierda (FIT y aliados) desplegó una intensa campaña en docentes y graduados con el planteo de que, frente a más de lo mismo, se imponía un giro completo. La Naranja de Docentes Universitarios (PO e independientes) lanzó la candidatura de Eduardo Grüner como expresión de un programa de independencia política de los dos oficialismos, por la democratización del gobierno universitario (hoy monopolizado por 257 profesores titulares frente a los miles de docentes auxiliares, estudiantes y no docentes), contra el trabajo gratuito y por la aplicación del Convenio Colectivo de Trabajo.
 
Tal campaña nos permitió reagrupar al activismo de la Facultad –gran parte del cual se movilizó con nosotros en las elecciones de AGD, donde la Naranja ratificó su dirección por amplísima mayoría en una gran votación docente- y, sobre todo, acercar a todo un nuevo activismo, de compañeras y compañeros que se movilizaron con Jóvenes Científicos Precarizados y empezaron a hacer una experiencia con la Naranja en estas elecciones.
 
El espacio de centroizquierda –Patria Grande- se derrumbó por su política oportunista: apostó a un lado y otro de la “grieta”, al apoyar a un candidato de Mera en la carrera de Ciencia Política o al bajar candidaturas propias en Comunicación y Trabajo Social, en favor de Postolski.
 
La instalación de un debate programático –en una elección donde se clausuraron todos los debates-, los lugares conquistados, el recuento de votos en todas las carreras (incluso muy minoritario en carreras como Ciencia Política, donde sin embargo pudimos armar una lista completa de compañeros), colocan a la Naranja de Sociales como la única oposición y alternativa. En ese sentido, asumimos el desafío de seguir reagrupando compañeras y compañeros, con la convocatoria a un próximo gran plenario, sobre la base del eje principal de nuestra campaña: una facultad sobre nuevas bases. Sin esta nueva “reforma”, no hay “Sociales por venir” que valga.
 
 
(*)Fabiola Ferro (Candidata a directora de la carrera de Comunicación) y  Javier Palma (Consejero de la Junta de la Carrera por la minoría)
 
 
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