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9 de noviembre de 2017 | #1481

Elecciones UNLP: un primer balance

Entre el 1° y el 3 de noviembre se realizaron las elecciones de Centro de Estudiantes y Consejeros del claustro en las 17 facultades de la UNLP. Siendo las elecciones previas a la Asamblea Universitaria y la elección de decanos en todas las facultades, las agrupaciones ligadas a las autoridades desembarcaron con enormes recursos para afrontar esta disputa.
 
En términos generales, la elección no arrojó grandes cambios en las conducciones de los centros, ya que 15 de 17 conducciones fueron reelectas.
 
El frente de conducción de la FULP, que agrupa a La Mella-PG, el Miles, el Funap (randazzistas), la Cepa, Libres del Sur y otros, logró revalidar las conducciones en los centros de estudiantes. Este frente, recordemos, se conformó para desplazar a La Cámpora de la presidencia de la federación, agrupando a las organizaciones que apoyan al sector radical de la camarilla universitaria (Tauber) en su disputa por los cargos con el kirchnerismo duro.
 
Sin embargo, el bloque que conduce la federación no se presentó como tal en las elecciones. Tal es así que el Miles ganó lugar en ese armado al desplazar a La Mella-PG de la conducción de Trabajo Social. En esa facultad, el principal candidato a ganar era el Frente Crítico Laura Iglesias, conformado por agrupaciones de izquierda, que finalmente quedó tercero luego del retiro de la agrupación Insurrectos, cuyos dirigentes recibieron denuncias públicas por violación, abuso, acoso y violencia de género.
 
Fue en Trabajo Social donde Patria Grande pagó el costo de su capitulación en la FULP con un retroceso que lo deja solo al frente de Humanidades, donde repitió la elección de 2016 y se quedó con los cinco consejeros por la dispersión de votos en la oposición.
 
La Franja Morada creció en términos generales, renovando sus mandatos en Derecho, Económicas, Agronomía y Veterinaria, y sumando el centro del Observatorio, el más chico de la UNLP, donde se impusieron por dos votos a la agrupación independiente Inti. En Arquitectura e Ingeniería, donde conducen el Dale (UJS-PO+Agite) y la Cepa, respectivamente, la Franja fracasó en su intento de hacerse de esos centros, aunque recortó considerablemente la diferencia del año anterior.
 
De haber ganado en esos dos centros, Franja hubiera quedado a un centro de tener mayoría propia en la Junta Representativa. Por ahora no le alcanzó para hacerse de una primacía que buscará con el apoyo del Rectorado que La Mella, el Miles y compañía van a encumbrar en abril.
 
El kirchnerismo duro de JUP-La Cámpora logró revalidar su conducción en Periodismo, Bellas Artes e Informática, a lo que podemos sumar Naturales, donde conduce Quebracho, que integró la lista platense de Unidad Ciudadana, con leves descensos en sus votaciones. Al mismo tiempo, la lista de la JUP aumentó su votación y quedó a sólo cuatro votos de ganarle el centro de Medicina al frente Cepa-Mella.
 
Su campaña…
 
Las elecciones comenzaron tan sólo dos días después del reclamo del Presidente de un “esfuerzo para reducir el gasto fiscal” a las universidades públicas. Esto, sumado a la ya anunciada reforma educativa, que plantea avanzar con el vaciamiento, la privatización y la sujeción al mercado capitalista en las universidades.
 
Las autoridades de la universidad, radicales y peronistas-kirchneristas, han dado el visto bueno a estos planes del gobierno. Por eso, frente al reclamo de Macri no dijeron palabra. Sucede que el único candidato a rector, el radical Fernando Tauber, es ahora un declarado oficialista (aún cuando antes llamara a votar por Scioli), en función de defender sus negocios.
 
Estos problemas, como el de la elección de autoridades, estuvieron llamativamente ausentes de las campañas de la abrumadora mayoría de las agrupaciones. Como lo expresó el acto de lanzamiento de su candidatura, Tauber habría logrado reunir apoyos desde la Franja Morada hasta La Mella-Patria Grande y la Cepa, pasando por el peronismo y el kirchnerismo. Todos ellos quieren esconder que formarán parte, ocupando cargos, del próximo Rectorado.
 
Pero, además, el ocultamiento de estos temas va en la línea de profundizar un operativo de contención al movimiento estudiantil digitado por las propias autoridades luego de las grandes movilizaciones por el boleto, y que es ejecutado por estas agrupaciones.
 
…y la nuestra
 
La UJS-PO, por el contrario, se destacó por ser la única corriente que colocó estos problemas a lo largo de toda su campaña, explicando la necesidad de abrir, a 100 años de la Reforma Universitaria, una perspectiva independiente respecto del gobierno y las autoridades del ajuste y la (contra)Reforma educativa macrista.
Integrando frentes de la izquierda, nuestra campaña en la universidad realizó grandes elecciones defendiendo el Centro de Arquitectura, logrando el tercer lugar en Bellas Artes y Psicología, y el cuarto en Humanidades, y fue preparatoria hacia las luchas por venir.
 
De cara a la Asamblea Universitaria, llegaremos con la autoridad de haber explicado al conjunto de los estudiantes nuestro planteo de democratización y expulsión de las camarillas que gobiernan para el gran capital, poniendo la UNLP al servicio de los estudiantes, docentes y del pueblo trabajador en general.
Sin embargo, la presentación como bloque de la izquierda no le valió un avance de posiciones, sino que realizó elecciones similares, e incluso por debajo, a la sumatoria de lo obtenido el año anterior.
 
Sucede que la izquierda abordó de forma heterogénea la elección. En Arquitectura, en una elección reñida con la Franja, Agite evitaba hablar contra el ajuste del macrismo bajo la tesis de una “derechización” de un estudiantado que, por el contrario, viene eligiendo a la izquierda hace seis años como conducción.
Allí donde se conformaron frentes de la UJS con el PTS (Bellas Artes) y PTS-Cauce (Humanidades), estas fuerzas omitían el problema de las autoridades (kirchneristas en esos casos) como correa de transmisión del ajuste hacia el interior de la universidad. El PTS prefirió, en sus materiales, darle centralidad a las imágenes de Del Caño y Bregman, lo que le valió elecciones marginales en todas las facultades donde no conformó un frente junto a la UJS-PO.
 
Mención aparte merece el Nuevo MAS, que decidió presentarse en soledad en todas las facultades (en algunas agregando el sello de un MST que no existe), haciendo elecciones marginales y enfocando su campaña en reclamar el voto por “justicia para Santiago Maldonado”. Una utilización oportunista y repudiable.
 
Lo que viene: Presupuesto y Asamblea Universitaria
 
Lo que queda claro es que la elección tuvo lugar en un momento bisagra. Los anuncios de recortes y reformas en la universidad pueden desatar, más temprano que tarde, grandes movilizaciones de los estudiantes y docentes.
 
En ese cuadro, las direcciones electas de los centros de estudiantes, mayormente integradas al Rectorado y los decanatos, estarán a prueba. El primer episodio será en oportunidad, este año, de la aprobación del Presupuesto 2018 para la UNLP, que luego del Congreso Nacional pasará a consideración del Consejo
Superior.
 
El segundo tendrá lugar en la Asamblea Universitaria y la elección de decanos en todas las facultades, en abril del año que viene. La UJS-PO se valdrá de su conducción en el Centro de Arquitectura, y los lugares conquistados en Bellas Artes, Psicología y Humanidades, para dar pelea por organizar un gran movimiento de independencia política en momentos en que se ponga a discusión el programa que llevará adelante la universidad en los próximos años. El desarrollo de este movimiento debe sentar las bases para la recuperación de todos los centros de estudiantes y la FULP.

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