fbnoscript
11 de julio de 2018

La UTN al rojo vivo

Por Corresponsal

La Universidad Tecnológica Nacional (UTN) ha sido noticia recientemente ya que el Consejo Superior de la institución aprobó por unanimidad exigir a las autoridades correspondientes el cumplimiento de la ejecución presupuestaria comprometida. El choque de la camarilla universitaria de la UTN con las autoridades del CIN (Consejo Interuniversitario Nacional) y del Ministerio de Educación no se trata de una cuestión de principios, es la reacción de un animal acorralado por la asfixia presupuestaria. 

Las universidades nacionales bajo todos los gobiernos han sufrido de esta asfixia presupuestaria y la UTN no es la excepción. Actualmente, el gobierno nacional mantiene con esta universidad una deuda de más de 200 millones de pesos por sub ejecución de presupuestos ya insuficientes.


Además de la deuda, la universidad misma se encuentra quebrada por el desfalco de la gestión anterior. En septiembre de 2017, se llevó a cabo la asamblea universitaria, donde el rector de la UTN Héctor Brotto perdió frente Hector Aiassa (ex decano de la regional Córdoba). Se trató de una transición convulsiva, signada por las denuncias de corrupción y por el faltante de fondos. Que vale la pena aclarar, durante años los diferentes decanos regionales fueron socios y co-gobernaron con el rectorado.

El avance del cerco judicial del macrismo sobre el kirchenerismo y De Vido en particular, expuso públicamente varios casos. El ex decano de la Regional La Plata, Eduardo Fantini, está acusado de la falta de rendición de cuentas sobre 181 millones de pesos que le otorgó entre el 2009 y el 2015 el ministerio de Desarrollo Social, en un contrato de consultorías -en el marco del plan Argentina Trabaja- y destinados a pagar ingenieros, en apariencia, con contrato de servicios.

La regional Santa Cruz de la UTN fue usada para que De Vido evitara llamar a licitación pública y así poner en práctica los mecanismos de evasión y retornos detectados en la obra de la usina de la mina de Río Turbio.

Antes y ahora, ¨Producidos Propios¨

La UTN desarrolló y desarrolla numerosas consultorías a través de convenios de extensión universitaria tanto con el sistema público como privado. En general la operatoria es administrada desde las ¨Fundaciones¨ de cada Facultad Regional, precarizando a docentes, investigadores y estudiantes con contratos basuras y regímenes de monotributo. Las autoridades utilizaron y utilizan la falta de presupuesto, para plantear la necesidad de generar ¨producidos propios¨ que son los que alimentan estas verdaderas cajas negras administradas por las propias autoridades o sus testaferros. De esta forma, ¨legalmente¨ evaden cualquier control y/o rendición de cuentas en las comisiones de presupuestos de los diferentes consejos directivos de cada regional y del Consejo Superior de toda la Universidad. Matando, en los hechos, la histórica conquista del gobierno tripartito (en el caso de la UTN, además de los docentes, estudiantes y graduados, se incluye a los no docentes). 

Becas de hambre, congeladas. Infraestructura, parada. Paritarias, a la baja 

La Secretaría de Asuntos Estudiantiles tiene un programa de becas con presupuesto propio que contempla Becas de Servicio, de Investigación y de Ayuda Económica, además del programa BES (Becas de Emergencia Social) y el programa BASE (Becas de Ayuda Social para el Estudiante). En total desde rectorado se otorgan 2850 becas anuales, apenas un 3,5% de la población estudiantil. El monto de las mismas, actualizado cada tanto y siempre por detrás del aumento del costo de vida y las sucesivas devaluaciones, es verdaderamente irrisorio (del orden de los mil pesos, dependiendo el tipo). Sumado a eso, en numerosas regionales, las mismas son destinadas al pago de los salarios del personal administrativo y de maestranza que se encuentran precarizados y contratados fuera de convenio. Este año en particular, las becas no están designadas por falta de presupuesto, y no tendrán aumento, por lo que su valor sufrirá una devaluación de un 30 por ciento. Decenas de becarios del programa de formación de doctores para fortalecer áreas de I+D+I (investigación, desarrollo innovación), que ya han sido seleccionados después de un concurso de oposición y antecedentes, no pueden iniciar su doctorado. 

Desde hace más de un año que han suspendido todas las obras de infraestructura –que frenó, por ejemplo, la construcción de laboratorios y comedores estudiantiles… cuando justamente en la mayoría de las regionales, faltan aulas y laboratorios. Ninguna cuenta con guarderías materno infantiles para los estudiantes, docentes y no docentes. En la mayoría, los comedores se encuentran privatizados y no existe un menú estudiantil subvencionado. 
La burocracia sindical de APUTN firmó un miserable 15% en cuotas que valió el repudio del conjunto de los trabajadores no docentes. En algunas regionales esto motivó que se realicen asambleas, donde los representantes del sindicato fueron duramente increpados y se empezó a gestar la lucha por la reapertura. 

La falta de resolución de la paritaria de docentes universitarios –paralizada desde abril– ha creado un clima de mucho malestar entre los compañeros docentes. A pesar de ser aislados, los paros de Fagdut han tenido un enorme acatamiento. Lo que demuestra que existen reservas de lucha, pero aún falta un canal de organización.

Conclusiones y perspectivas

El choque de la camarilla con el CIN amplía la capacidad de intervención del activismo estudiantil, docente y no docente en una universidad fuertemente regimentada. El problema reside en construir un canal de organización que sea independiente de las autoridades y de la burocracia sindical y estudiantil. 

El desarrollo de asambleas interclaustros es una opción viable. El movimiento estudiantil se debe de poner en pie repudiando la adhesión al SRTF (sistema de reconocimiento académico) y contra los recortes en las becas, los docentes organizar el no inicio del segundo cuatrimestre por el aumento paritario y los no docentes por la reapertura de paritarias. 

Exigimos triplicación ya del presupuesto universitario y de ciencia y técnica. No al ministerio de modernización. Abajo la LES y fuera la Coneau.

La UTN debe dejar de ser la factoría de ingenieros de servicios y control de la producción, que son la mano de obra barata de las grandes multinacionales. Debe de convertirse en la hacedora de los técnicos e ingenieros cuyos conocimientos desarrollen industrialmente al país en base a un plan que satisfaga las necesidades de la población trabajadora, desde la alimentación, la vestimenta y la vivienda hasta la siderurgia, la energía, el transporte y las telecomunicaciones.

Emancipar tecnológicamente al país requiere de una emancipación nacional; y esta de una social. La clase obrera es el único sujeto social que reúne las condiciones necesarias para llevarlo adelante. Utenianos, manos a la obra.
 

En esta nota:

Compartir

Comentarios