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4 de septiembre de 2018

Huelga universitaria en Córdoba: Quiénes luchan –y quiénes capitulan– ante Macri y Juri

La huelga docente ha despertado una huelga universitaria en Córdoba, un verdadero estudiantazo que se desarrolla contundentemente. Una asamblea interfacultades e interclaustros, donde participan entre mil y dos mil personas y donde están representadas las asambleas de las facultades, oficia como la dirección del conflicto. En esa instancia se concentran las resoluciones votadas y se impulsan las ocupaciones de las facultades, se resolvió y ejecutó en el acto la toma del Pabellón Argentina (sede de los despachos del Rector y Vice), y se convocó a las masivas movilizaciones de 100 mil y 60 mil personas. También se resuelve el programa que tiene como ejes el apoyo al reclamo docente; el aumento de presupuesto; el rechazo a la reforma educativa reaccionaria; distintas reivindicaciones de estudiantes, docentes y no docentes; y la necesidad de derrotar los planes del gobierno y el FMI, planteado incluso “Fuera Macri y todo el régimen corrupto”.

Al mismo tiempo se mantienen las tomas de Artes, Filo, Psico, ECI y Sociales, y se discute tomar otras facultades. En Arquitectura una asamblea inédita resolvió levantar la toma 900 a 850, con una fuerte movilización del aparato decanal, pero luego otra asamblea restableció la ocupación. Las autoridades de Lenguas, Exactas y Odontología llegaron a cerrar sus sedes por precaución ante las tomas. Las camarillas buscan evitar una lucha que tiende a generalizarse a todo el país, en momentos en que la huelga universitaria está golpeando a la política ajustadora de Macri. La toma del Pabellón Argentina y las facultades profundizan la lucha, y apuntan al Rector Juri y los Decanos por su papel privatista y ajustador.

Las camarillas son conscientes de la potencialidad del movimiento, y que no estamos frente a un mero ajuste fiscal sobre la universidad, sino que tienen que hacer pasar todo un plan de guerra contra la educación: la reforma educativa. Todo un programa reaccionario para profundizar un régimen antidemocrático al servicio de favorecer el sometimiento de la universidad pública a los dictados del capital. Es precisamente lo que el movimiento empieza a cuestionar votando pliegos de reivindicaciones asamblea por asamblea, y exigiendo respuesta de los decanos y del propio rector. Juri y los decanos, que un primer momento “simpatizaron” con la lucha, ahora comienzan a trabajar por el fin de la huelga y el levantamiento de las ocupaciones. La lucha los muestran en su esencia: funcionarios del Estado capitalista.

Delimitación de campos

La lucha política al interior de las asambleas fue estableciendo una clara delimitación de campos. De una lado, estudiantes y la docencia anti burocrática que fueron a la acción directa, marchas, y ocupaciones. También en No docentes sesiona una asamblea general. Del otro las conducciones de los centros de estudiantes, la Franja Morada y la Bisagra, junto a la conducción kirchnerista de Adiuc, que se oponen al desarrollo de la huelga y las ocupaciones y un plan de lucha que le arranque al gobierno, el 30 % y todas las reivindicaciones pendientes, como así también al planteo de “Fuera Macri y todo el régimen corrupto”.

El papel de Franja Morada estuvo siempre claro. Los macristas vienen llevando adelante en la universidad todo el programa del FMI. Al comienzo de la huelga se presentaron como “defensores” de la educación y quisieron esbozar algunas críticas al gobierno, pero ello rápidamente se modificó con la primera ocupación y el primer repudio estudiantil al privatista Juri. Desde ese momento se alejaron de las asambleas interfacultades, y se opusieron abiertamente a las ocupaciones. En la última movilización, la bandera lastimosa de la FUC era sostenida por algunas decenas de militantes morados, bien al fondo de la marcha. El papel de Franja Morada se puede definir en estos conceptos: 1) defiende los planes de Macri y el FMI, de ajuste y privatización, 2) Defiende a Juri y las camarillas en las facultades, incluidas las cajas de las mismas, 3) Se opone a la asamblea, porque quiere mantener al movimiento estudiantil bajo la regimentación burocrática de una FUC que jamás luchó por ninguna reivindicación.

La posición de Juri y Franja Morada no ha sido la única que se opone a la huelga universitaria. Del mismo modo actúa el kirchnerismo, que dirige los decanatos de varias facultades, el gremio docente Adiuc y ocho centros de estudiantes. Al principio la conducción de Adiuc se opuso al paro activo, en el marco del paro de Conadu. Cuando tuvo que decidir una acción, llamo a un abrazo al rectorado con Juri y Franja Morada. Luego con el levantamiento del paro de Conadu, la conducción de Adiuc se ha dedicado a maniobrar y presionar a los docentes para levantar la huelga. Llegó a suspender una asamblea general por e-mail, y dos días después se jugó con todo al final de la huelga, siendo rechazados por las bases. Cuando 60 mil personas marcharon el 30 de agosto, la conducción de Adiuc cortó la avenida con un escenario de un festival que nadie votó; pero la gigante movilización esquivó el escollo y siguió su recorrido. Todas las mentiras del macrismo con respecto a las ofertas salariales son replicadas como verdaderas por estos sindicalistas.

La Bisagra (agrupación estudiantil K), sigue la misma línea. Desde un primer momento trabajaron iniciativas con Juri. Luego se opusieron a las tomas con el argumento de que no se podía ocupar las facultades de los decanatos “progresistas”. Pero cuando llego el momento de ocupar las facultades de la “derecha”, también se opusieron como sucedió en las votaciones de las asambleas de Derecho y Arquitectura, lo que les valió ser repudiados en la asamblea interfacultades. Antes de autoexcluirse de la dirección de la lucha (siendo que dirigen varios centros), cuestionaron el carácter soberano de las asambleas, porque no se podía, según dijeron, desconocer el mandato de las elecciones. Al igual que el rectorado, los decanatos, Franja Morada y la burocracia de Adiuc, La Bisagra boicoteó la última movilización. Asimismo se dedican en las tomas a sembrar todas clases de intrigas y difamaciones en contra de los luchadores, para dividir el movimiento y quebrar por dentro las tomas. Sorpresivamente, estos seguidores del papa Francisco han llegado a proponer la exclusión de militantes de la izquierda de la ocupación de la ECI, bajo una falsa acusación de “machismo”.

El accionar del kirchnerismo ha quedado al descubierto, incluso llevando a toda una parte de su electorado a romper con el mismo. Resulta que, lejos de enfrentar a Macri, los K pretenden que este realice el trabajo sucio que exigen el FMI y los capitalistas, para luego presentarse como el relevo político y seguir llevando adelante esos mismos planes. Siguen en ese sentido el planteo del pejotismo que expresa que Macri debe terminar su mandato, y llevar adelante el plan de guerra contra el pueblo trabajador y la universidad pública. No son partidarios de derrotar a Macri y el FMI ahora, se ponen como garantes del régimen burgués y plantean “hay 2019”, con los Schiaretti, los Pichetto, y los … Juri.

El movimiento estudiantil ha establecido un gran desarrollo político, necesario para enfrentar y derrotar a Macri-FMI, unificándose en una instancia de lucha y democrática como es la asamblea interfacultades. Se hace sumamente necesario defender ese desarrollo. Hacemos este aporte, para echar claridad sobre las fuerzas actuantes en el movimiento y las conclusiones que debemos sacar para llevarlo a la victoria. Desde la UJS-PO planteamos: Derrotemos el plan de guerra. Paro activo de 36 horas y plan de lucha. Por una masiva movilización obrera-estudiantil. Defensa de las ocupaciones y de las asambleas. Por un congreso de bases del movimiento obrero. Fuera Macri y todo el régimen corrupto de kirchneristas, macristas y pejotistas. Asamblea constituyente libre y soberana con poder, para reorganizar el país sobre nuevas bases.

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