fbnoscript
9 de febrero de 2019

No a la expulsión de los estudiantes y docentes de la Universidad de Río Negro

Derrotemos la campaña del Rectorado
Por Gabriel Musa
Concejal del Partido Obrero - General Godoy

El reaccionario rector Juan Carlos Del Bello, de la Universidad Nacional de Río Negro, volvió a arremeter contra los estudiantes y docentes que durante 2018 ocuparon 90 días el vicerrectorado en protesta por el recorte presupuestario de la universidad y en reclamo de un edificio propio, al comenzar los procesos necesarios para que 15 estudiantes sean expulsados de la universidad y en el caso de las docentes Victoria y Virginia Naffa sean exoneradas, esto significa su despido y que no puedan ejercer la función pública dentro del país.

Del Bello presentó ante el instructor sumariante Lucas Fernández, amigo personal del rector, un pedido de sanciones para los estudiantes y los docentes que conformaron la Asamblea Interclaustro y las asambleas de la toma del edificio en la ciudad de Fiske Menuco (General Roca). El trámite administrativo realizado en realidad es solo una formalidad. Las notificaciones a los denunciados llegaron el viernes 4 de febrero y será el propio Del Bello quien decida si las sanciones se aplican o no, seguramente antes del comienzo del nuevo ciclo lectivo.

Los estudiantes han salido a manifestar que detrás de esta persecución a los que luchan existe una clara intención política. “Es una persecución política”, declararon los estudiantes ni bien conocieron la noticia. “Es la primera vez en la historia de la educación argentina que se pide expulsar a estudiantes y docentes por protestar”. 

El expediente, al que hace poco lograron acceder, está plagado de pruebas inconsistentes. Se les atribuyen hechos vandálicos que no cometieron, pero además algunas pruebas presentadas por las autoridades son de lo más ridículas. En el expediente se agregan fotos de perfil de los estudiantes y docentes, de posteos en redes sociales, que increíblemente fueron aceptadas como prueba por el juez Hugo Greca, quien convalidó el desalojo represivo con el que termino la toma aquel 10 de diciembre.

Pongamos en pie una campaña para derrotar la política de amedrentamiento del Rectorado. Es necesaria una campaña de actividades y pronunciamientos de los centros de estudiantes, federaciones estudiantiles y gremios en todo el país.

Desde el Partido Obrero decimos no a la expulsión de estudiantes y docentes.

Basta de persecución a los que luchan.

Compartir

Comentarios