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22 de agosto de 2019

Universidad de Córdoba: gran movilización por el desprocesamiento de les imputades

A un año de la toma del Pabellón Cepia de la Facultad de Artes, que detonó la ocupación de una decena de facultades en la Universidad Nacional de Córdoba, este miércoles 21 el movimiento estudiantil ganó nuevamente las calles contra el procesamiento de 27 estudiantes bajo la figura de “usurpación por despojo”.

La movilización hacia Tribunales Federales, donde se encuentra radicada la causa, fue contundente. Más de 1.000 estudiantes y docentes retomamos las calles bajo las consignas “No a la criminalización de la protesta”, “Desprocesamiento ya!”, “Defendamos la educación pública”. Desde la UJS, junto a la Juventud del Polo Obrero y el Frente Docentes en Lucha, participamos activamente de la movilización junto a decenas de organizaciones estudiantiles y la Asamblea de Ciencia y Técnica. La presencia de los trabajadores de Molinos Minetti y el respaldo de varias organizaciones del movimiento piquetero fueron la expresión más acabada de la unidad obrero-estudiantil que se fue forjando a lo largo de la enorme huelga educativa de 2018.

Cabe destacar la ausencia significativa de la Asociación de Docentes e Investigadores de Córdoba (Adiuc), como así también de las autoridades decanales ligadas al kirchnerismo. No sorprende, porque ellos fueron los principales aliados del rector Hugo Juri a la hora de levantar las ocupaciones, y son hoy quienes llaman a quedarnos en nuestras casas mientras criminalizan a les estudiantes por luchar, y dejan pasar un mazazo sobre el salario docente y el presupuesto universitario.

El fallo del juez federal Hugo Vaca Narvaja contra los estudiantes pretende aleccionar al conjunto de la comunidad educativa, que el año pasado puso en jaque a la política de ajuste del gobierno nacional, del rectorado de Juri y de los decanatos. Esta avanzada en la criminalización de la lucha forma parte de un cuadro político general, donde los gobiernos macristas, PJ-kirchneristas y las autoridades echan mano a políticas represivas para disciplinar el creciente descontento popular ante el ajuste, los recortes y la privatización a la medida del FMI. En este cuadro se inscriben también las amenazas de judicialización contra los trabajadores de CONICET en ocasión de la ocupación de Centro Científico Tecnológico Córdoba, o los recursos judiciales impuestos contra la asamblea docente del colegio preuniversitario Manuel Belgrano. 

El operativo del Estado contra la rebelión educativa no se desarrolla sólo en Córdoba. En la Universidad Nacional de Rio Negro se judicializó a docentes y estudiantes y se avanzó en la apertura de sumarios, exonerando y suspendiendo a las trabajadoras y les alumnes respectivamente. En la Ciudad de Buenos Aires, la fiscalía 31 de la ciudad imputó a padres de estudiantes que protagonizaron la toma de colegios el año pasado, y estudiantes terciarios enfrentan causas penales por la lucha contra el ataque a los profesorados con la implementación de la UniCABA. 

Esta movilización es un impulso para lo que debe ser un gran plan de lucha hacia la derrota de esta avanzada de la justicia, el gobierno nacional, Juri y las autoridades universitarias. Llamamos al movimiento estudiantil a sacar las mejores conclusiones para retomar el camino iniciado con la rebelión educativa del año pasado, defendiendo la independencia política, la deliberación de base y la acción directa, ante este nuevo ataque y el agravamiento de la crisis.

Que esta movilización sea la primera iniciativa para poner en pie un plan de lucha nacional que levante nuevamente al movimiento universitario.

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