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9 de abril de 2020

Universidad Nacional de Mar del Plata: implicancias de la virtualidad para estudiantes y docentes

Por Rocío García
UJS Mar del Plata

En un contexto de excepcionalidades ante el avance del Covid-19, la prolongación de la cuarentena nacional de aislamiento obligatorio y luego de que la Universidad Nacional de Buenos Aires (UBA) anunciara la modificación del calendario académico, la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP) ha impuesto la lógica de las cursadas virtuales como una alternativa a las clases presenciales, con el argumento de no perder el cuatrimestre.

Esta iniciativa, sin embargo, no tiene en cuenta la falta de herramientas tecnológicas en la vivienda de los estudiantes, el necesario aislamiento para ejercer el aprendizaje y que la capacidad de adaptación por parte de las facultades dependerá en última instancia del presupuesto que cada una tenga (altamente desigual).
La juventud marplatense no cuenta en su inmensa mayoría con los recursos para hacerle frente a la cursada virtual. Veamos algunos datos: según el INDEC y otras estadísticas Mar del Plata continúa siendo una ciudad con uno de los mayores índices de desocupación con un 11,8 %. Eso arroja unos 36 mil desocupados y 58 mil trabajadores precarizados o en negro, el sector mayoritario lo compone la juventud y su superexplotación. Quienes estudian en la Universidad son jóvenes con trabajos precarizados en el rubro gastronómico y comercial en su mayoría, sector que hoy se ve fuertemente golpeado por la medida de aislamiento obligatorio.

¿Y los docentes?

Los docentes frente a esta transformación de clases presenciales a clases virtuales no son provistos de las condiciones laborales indispensables como la definición de tareas, funciones y remuneraciones. Tampoco son provistos de elementos didácticos ni de capacitaciones, las cuales deben ser acordadas en paritarias con representantes sindicales de los docentes, con derecho a veto. La modalidad virtual desde esta perspectiva conlleva al avance de la precarización, el incremento de la jornada laboral, el reforzamiento de la brecha social por la desigualdad en el acceso de las tecnologías, el mal funcionamiento de las plataformas por falta de presupuesto y mantenimiento, la dispersión de estas, la incapacidad de estos dispositivos de poder tomar evaluaciones, y un sinfín de etcéteras que lejos de ser una salida, agudizan el cuadro de incertidumbre y malestar. En resumen, el método de cursada virtual implica una profundización de la precarización de los trabajadores de la educación. El propio gremio le señaló al gobierno nacional que el trabajo a distancia no puede implicar una sobre exigencia docente en el marco de la emergencia sanitaria.

La utilización de distintos medios para la comunicación con les estudiantes, como de distintas plataformas que hacen a una misma modalidad también significan todo un problema para este desarrollo. Ni hablar de la falta de claridad en las modalidades de evaluación y pase de asistencia.

El no reconocer esta situación e intentar avanzar con el cuatrimestre frente a estas condiciones, puede desembocar en bochazos generalizados alentando a la deserción de los estudiantes.

Frente a este cuadro adverso para estudiantes y docentes, nuestras representaciones gremiales no abren la boca. La federación universitaria de Mar del Plata no formuló si quiera un comunicado. Solo difundió un petitorio para garantizar la virtualidad durante la primera semana de cuarentena.
Urge que, universidad por universidad, estudiantes y docentes entren en acción a través de comités educativos de emergencia donde podamos debatir qué hacer, sin imposiciones de ningún tipo. Asimismo, planteamos que la FuMdP tiene la obligación de funcionar y darle lugar a los reclamos estudiantiles.

https://prensaobrera.com/universidad/68870-el-salvese-quien-pueda-de-las-clases-virtuales-tiene-alcance-nacional

Nuestro programa

Para que existan verdaderas condiciones para “salvar el semestre” deben garantizarse una cantidad de cuestiones elementales.
Plan integral de becas extraordinarias para que nadie abandone la cursada poscuarentena.
Los recursos necesarios para que todes les estudiantes puedan cursar de manera virtual como las computadoras portátiles, acceso a internet ilimitado, plataformas y operadores especializados.

Consideramos necesario tener un registro de la participación estudiantil en los intercambios virtuales, sin que implique la asistencia obligatoria, ni por esto la perdida de la regularidad durante este período.
Proponemos la reprogramación y el diseño de un nuevo calendario académico que se adapte a las demandas estudiantiles y docentes y sea resuelto de manera colectiva dentro de la comunidad educativa.
No a la precarización docente, capacitaciones pagas por la Universidad para afrontar la virtualidad.

Es fundamental la definición de tareas, remuneraciones y funciones especiales frente a estas modalidades que no se contemplan en el Convenio Colectivo de Trabajo.
Pedimos el aumento de la beca progresar, actualmente de 2.250 pesos mensuales, a un monto de 10.000, y también reclamamos que su acceso sea automático y sin restricciones, debido a las demandas que la pandemia genera para mantener los estudios.
Seguro al parado de $30000 para todes les estudiantes precarizades, changarines, desocupades.
https://prensaobrera.com/universidad/68848-frente-a-la-inviabilidad-de-la-virtualizacion-la-uba-reprograma-el-cuatrimestre-1

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