02/12/2020
UBA

Filosofía y Letras: las autoridades presionan para reformar el plan de estudios de Letras

¡Vamos por una reforma democrática y con presupuesto!
Estudiante de Letras

Nuevamente las autoridades del Departamento de Letras plantearon la necesidad «urgente» de la reforma del plan de estudios de la carrera. En nombre de un reclamo válido de la comunidad educativa -que se reconozca la validez de nuestro plan de estudios-, las autoridades esconden una reforma que implica adecuar la carrera a los lineamientos del CIN (Consejo Interuniversitario Nacional) y al ajuste presupuestario 2021. Esto implica, entre otras cosas, el vaciamiento del ciclo de orientación de la carrera, el refuerzo de las correlatividades y la ruptura de la doble titulación.

Por este motivo, no es de extrañar que Letras Vuelve (agrupación de graduadxs de la carrera de Letras) busque tratar de forma urgente el proyecto y a espaldas de la mayoría de estudiantes y docentes. Para ello cuenta con el aval de El Colectivo, la actual conducción del CEFYL y minoría estudiantil en la Junta de Letras (Macedonio Fernández).

Lxs estudiantes tenemos que evitar que se imponga un plan de estas características en plena pandemia y reclamar por una reforma democrática y progresiva del plan de nuestra carrera.

El plan de las autoridades

La orientación de la reforma es de diversificar la doble titulación, ya que desde el Ministerio de Educación y el CIN se exigen 400 horas de prácticas docentes y 320 de contenido pedagógico. La propuesta de Letras Vuelve, en el caso del Profesorado, es incorporar dos materias pedagógicas además de las que ya existen, Didáctica General y Didáctica Especial. Una es «didáctica de la lengua» y, la otra, un «espacio curricular a definir».

Para el CBC proponen la optatividad de Sociología y Economía y la incorporación de Psicología como obligatoria, manteniendo las seis materias de siempre. En el ciclo de grado de la carrera, se incorporaría «Introducción a los estudios literarios», una materia que funcionaría como introducción de la cursada de Teoría y Análisis. La otra modificación del grado es sobre las Lenguas y Culturas clásicas, que pasarían a tener un único nivel obligatorio en lugar de dos. En definitiva, tendríamos diez materias en el ciclo de grado.

La reforma más fuerte recae en los ciclos de orientación. Las materias de literaturas extranjeras pasarían a tener dos niveles, el de siempre (principiante) y uno de «problemas» (avanzado). También hay materias del área de lingüística que, en la nueva propuesta, aparecen con otro nombre. Sobre estos puntos, la Asociación Gremial Docente UBA (AGD) ha señalado que, cuando se produce una reforma, «conviven» por un tiempo ambos planes, pero no se garantiza la continuidad de la planta docente. Las autoridades del departamento no dieron una respuesta concreta sobre este punto ni sobre cómo se solventará la apertura de nuevas materias (las de «Problemas»). Si no hay presupuesto para más cargos, las asignaturas se dictarán en años intercalados, lo que implicaría que cada literatura se dicte cada dos años. Este dictado alternativo nos perjudicaría ya que la oferta de materias se vería reducida tanto para lxs que opten por la orientación como para quienes estén iniciando el ciclo de grado. Esto también implicaría que lxs docentes deber especializarse en dos materias en lugar de una por el mismo salario.

La reforma plantea un reforzamiento de las correlatividades que, vale destacar, no forma parte de requerimientos del Ministerio de Educación sino que es una decisión arbitraria. Lo que Letras Vuelve presenta como una «facilidad para lxs docentes» (ya que no se encontrarían en la cursada con estudiantes avanzados e ingresantes a la vez) es en la práctica una dificultad más para lxs estudiantes, porque casi no existen cátedras paralelas y los horarios de cursada se superponen y recortan cada año un poco más. Entonces, para poder cursar materias del ciclo de orientación, deberíamos tener aprobadas cuatro materias del ciclo de grado, lo que se traduce en una traba más a la hora de avanzar en la carrera.

Para la licenciatura sería requisito la cursada de un seminario de PST (Prácticas Socioeducativas Territorializadas), uno de metodología y se mantendría uno temático. Esto no afecta demasiado a quienes opten por la licenciatura únicamente, pero sí al estudiante que pretende doble titularse ya que debería incorporar los tres seminarios al tramo de «elección libre» del profesorado o viceversa. Si bien la cantidad de materias es la misma en uno y otro título, al proponer una diversificación la carrera se alarga, por lo menos, un cuatrimestre. Si tenemos en cuenta que la carrera de Letras tiene gran porcentaje de recursantes, muchas veces producto de la imposibilidad material de sostener la cursada (horarios imposibles, costos de materiales de estudio, etc.), esa diversificación representa una dificultad enorme.

Sobre el CIN y el presupuesto de ajuste 2021

Letras ha atravesado a lo largo de los años variados intentos de reformas y acreditación a distintos organismos. La urgencia por la reforma surge para aplicar los lineamientos del CIN. Este organismo fue creado por la Ley de Educación Superior de Menem y reúne a lxs rectores de todas las universidades nacionales. El objetivo es trazar un acuerdo común a nivel nacional con una perspectiva que privilegia una línea fondomonetarista por sobre la calidad de la educación. Esto lo han dejado claro las reformas educativas de los últimos años, desde la NES en los secundarios, pasando por la UNICABA en terciarios, hasta nuestra propia casa de estudios donde algunos departamentos de otras carreras ya han reformado los planes.

Un elemento nodal para comprender la reforma que proponen las autoridades es la votación del presupuesto 2021. Desde hace décadas, el presupuesto que aprueba el Congreso Nacional para las Universidades Nacionales es paupérrimo. La UBA, a su vez, aprueba año a año ese presupuesto y lo aplica de la misma forma que cada una de las trece facultades. Para el año que viene ya se votó un incremento del 12%, lo que significa un nuevo ajuste teniendo en cuenta que la situación económica que ha dejado la pandemia ha profundizado más de lo que se esperaba la crisis económica que atraviesa el país.

Las «filminas» de Letras Vuelve

El 18 de noviembre de 2018, tras una ferviente presión estudiantil y docente, las autoridades del Departamento de la mano de Letras Vuelve hicieron una presentación donde dieron a conocer su proyecto de reforma. Esa fue la única instancia pública y abierta que se impulsó desde el departamento. La jornada fue insuficiente y poco menos que una pantomima de debate, donde Letras Vuelve junto a la representación de mayoría de profesores, ambos representantes del espacio político del decano, defendieron su plan frente a las críticas de varixs docentes y estudiantes.

Durante todo el 2019 las autoridades bloquearon la repetición de instancias de estas características y recluyeron el «debate» a algunas pocas reuniones de Junta. Sin embargo, los debates reales se dieron por fuera de la Junta; por un lado desde espacios de organización independiente estudiantil y, por el otro, desde las agrupaciones de las autoridades con el objetivo de buscar apoyo al proyecto. El Departamento de Letras Clásicas, por el contrario, sí utilizó el espacio institucional para abrir canales de debate docente-estudiantil. Durante la primera mitad de 2020, según lo resuelto por el decanato, las Juntas de Carrera no sesionaron. Hace poco menos de un mes la mayoría de profesores y graduadxs presentaron en conjunto el mismo plan que en 2018 con el objetivo de aprobarlo a las apuradas a fines de 2020.

Los métodos que se han dado las autoridades para avanzar con la reforma se han tornado cada vez menos democráticos. Decidieron avanzar con la reforma mientras sesionan virtualmente, es decir, mientras no es posible la movilización docente-estudiantil a la Junta de Carrera.

Mientras tanto, la Macedonio Fernández promociona el plan de estudios en sus redes sociales: resaltan únicamente los puntos «positivos» de la reforma sin hacer mención a que quiere aprobarse antes de fin de año. También se negaron a presentar un proyecto de unidad con los representantes estudiantiles de mayoría de la Junta.

Un párrafo aparte merece el Departamento de Letras Clásicas. Sus representantes presionaron al departamento hermano para tener una instancia conjunta y debatir las propuestas de reforma del ciclo de grado, ya que es el tramo que comparten todas las orientaciones de la carrera. La propuesta de Letras Vuelve de recortar un nivel de lengua y cultura clásica fue rechazada por casi la totalidad de las representaciones del Departamento de Letras Clásicas. Incluso la representación estudiantil ha llevado a cabo una serie de relevamientos entre estudiantes que optan por esta orientación que también están en desacuerdo. Aún así las autoridades de Letras deciden continuar con la reforma.

Sigamos organizándonos por una reforma democrática, progresiva y con presupuesto del plan de estudios

El Departamento de Letras busca valerse de su mayoría nominal en la Junta para hacer pasar a puertas cerradas la reforma del plan de estudios de la carrera. Sin embargo la organización y la difusión de los diversos conflictos están comenzando a generar revuelo. Las representaciones de clásicas tienen una repercusión importante con la juntada de firmas por la continuidad de los niveles de Lengua y Cultura en el grado. Varias cátedras que no responden al espacio del decanato han manifestado su desacuerdo, ya que se enteraron hace pocos días atrás de la intención de efectivizar la reforma antes de fin de año. Por eso es claro que no podemos permitir que la reforma ocurra sin un debate del que participemos estudiantes y docentes democráticamente. Las gremiales docentes y estudiantiles deben formar parte y participar de las decisiones que impliquen negociaciones de condiciones de trabajo o cursada.

Desde la Puño y Letra-UJS queremos una reforma democrática y con presupuesto del plan de estudios. Esto implica la exigencia al Departamento que convoque jornadas abiertas de debate para que el conjunto de la comunidad educativa tome posición en torno a qué plan de estudios necesitamos. Asociado a esto, defendemos la validez incondicional de nuestros títulos.

Debemos pelear por el aumento presupuestario hoy, para mayor cantidad y monto de becas estudiantiles, para conectividad y equipos (para docentes y estudiantes), por aumento salarial de lxs docentes y no docentes, para más cargos docentes como premisa para discutir cualquier plan de estudios.

Ninguna reforma progresiva vendrá de la mano de un presupuesto de ajuste y miseria como el que está planteado para el año que viene ni de las autoridades que lo defienden.

 

 

 

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