09/04/2020

La UNLa frente a la cuarentena

¿Qué pasa con las clases virtuales?

Ante la crisis nacional (y mundial) por la pandemia del coronavirus, las autoridades de nuestra universidad, del mismo modo que las de la mayoría de las casas de estudio, dispusieron el dictado del cuatrimestre a través de clases virtuales.


¿Se trata de una modalidad sin efectos en la formación y la permanencia de todes les estudiantes? ¿Están la UNLa y su comunidad en condiciones de afrontar el cuatrimestre de esta manera?


Sin dudas, ante el peligro de la pandemia, la decisión de que no haya clases presenciales es completamente sensata. Pero de lo que se trata es de tomar todas las medidas necesarias para que la cursada virtual pueda realizarse en condiciones, sin afectar la labor docente ni el desempeño estudiantil. Más allá de las consecuencias pedagógicas (en todo el mundo las formas virtuales de educación arrojan mayores índices de fracaso que las presenciales), corresponde indagar acerca de la forma en la que la virtualización impacta en las condiciones concretas de la comunidad académica de la UNLa.


La virtualización hace necesario contar con una serie de insumos tecnológicos y comunicacionales, computadoras, teléfonos celulares modernos, conexión a internet. Más importante aún, para que un estudiante pueda formarse en su hogar debe contar con una vivienda digna y en condiciones, la universidad y sus instalaciones suelen suplir esa falta para muchos compañeros. Desde ya, no toda la comunidad cuenta con esos recursos tecnológicos ni con las mismas condiciones socioeconómicas. Por la vía de la improvisación con la que está actuando la rectora Ana Jaramillo estamos ante la posibilidad de un fracaso en el cuatrimestre, ya sea por el salto en la deserción, posibles bochazos masivos o por el riesgo de un aprendizaje superficial.


La universidad debe realizar un relevamiento entre todes les estudiantes y docentes y garantizar con sus recursos que todes cuenten con las herramientas necesarias para poder cursar bajo esta modalidad. Lo mismo vale para todas las materias y carreras que necesiten materiales específicos (diseño industrial, diseño y comunicación visual, entre otras). La cuarentena impacta de lleno en la economía de les trabajadores y sus familias, con lo que los ingresos de la mayoría de les estudiantes se encuentran mermados. Frente a esto las medidas del gobierno son completamente insuficientes. Reclamamos la apertura masiva para el acceso a la beca progresar y su aumento a $10.000. Debemos impedir que la cuarentena produzca una mayor diferenciación social entre les estudiantes, provocando más deserción.


Como ocurre ante cada inscripción en el SIU guaraní, los servidores y las aulas virtuales tienden a colapsar. Se hace necesaria una partida presupuestaria extra para la UNLa y todas las universidades para cubrir todos los gastos que impone esta situación, como el adecuamiento de los servidores y la contratación de más personal, toda vez que las universidades siguen funcionando con el mismo presupuesto que el año pasado.


Ante todas estas dificultades, las agrupaciones ligadas a la gestión (la FUNLa y las conducciones de los centros) se han limitado a exigir a las compañías telefónicas la liberación de datos para el acceso a los sitios “edu.ar”.Tantos estas agrupaciones como la gestión han dejado a la deriva al conjunto de los estudiantes frente a los otros problemas, un ‘sálvese quien pueda’. Habida cuenta su adscripción a las autoridades y al gobierno, les resulta imposible defender a les estudiantes de manera consecuente.


Frente a un cuatrimestre completamente irregular, reclamamos que de ninguna manera se vea afectada la condición de regularidad de ningún estudiante. Que se abran comisiones especiales de todas las materias dictadas de manera virtual, este cuatrimestre, para su cursada en el próximo ante la demanda existente. En el mismo sentido, que no se tenga en cuenta la correlatividad entre las materias del primer y segundo cuatrimestre debido a esta situación especial.


Planteamos también la defensa de las condiciones laborales y salariales docentes y no docentes, ante las dificultades que esta modalidad pueda provocar. Y la contratación del personal necesario para poder hacer frente a una mayor oferta académica.


Para poder afrontar la situación es necesario un aumento presupuestario en todo el sistema educativo, lo que no parece ser la prioridad del gobierno. A pesar de la crisis sanitaria, la deuda externa viene siendo pagada sistemáticamente.


Organicémonos y reclamemos para que la virtualización no produzca más deserción estudiantil. Universalización y aumento del progresar a $10.000. Relevamiento y garantía por parte de la universidad para que todes les estudiantes y docentes cuenten con las herramientas tecnológicas y materiales necesarios para poder cursar. Que se mantenga la regularidad de todes, que se vuelvan a ofertar las materias de este cuatrimestre el próximo cuatrimestre, que no corran las correlatividades salvo las absolutamente necesarias. Que el Rectorado convoque a las gremiales docentes y estudiantiles para que este plan, su implementación y el calendario académico sean consensuados.