26/01/1995 | 437

Por la victoria de la huelga universitaria del Comahue

El Consejo Superior de la Universidad del Comahue, a propuesta del rector Bohoslavsky, votó la reducción del presupuesto de la masa salarial docente en 500.000 pesos para 1995, lo que equivale al despido de 200 docentes de dedicación simple (12 horas), y pospuso hasta febrero una modificación a las Obligaciones Docentes que introduce la “flexibilización laboral” en las actividades académicas. Los consejos directivos de las facultades de Derecho y de Economía vehiculizaron de inmediato esa política, votando despidos de docentes interinos y regulares y criterios de multifuncionalidad que violan la estabilidad laboral.


Los docentes de la Universidad Nacional del Comahue hemos dado una respuesta de lucha: en una masiva asamblea se votó por unanimidad el paro total de actividades, incluida la no toma de exámenes, con concentración diaria a partir de las 10 horas a las puertas del Rectorado. También se resolvió expulsar del gremio a todos los consejeros docentes que votaron el ajuste y los despidos y convocar a una “Asamblea de la Resistencia” para el 22/12.


En la “Asamblea de la Resistencia” estuvieron presentes otros gremios, estudiantes, partidos políticos, organismos de derechos humanos y dirigentes de la CONADU de todo el país. Con más de 300 docentes, se ratificaron las medidas de fuerza y se votó el NO INICIO del año académico 1995. La Federación Universitaria del Comahue y los Centros de Estudiantes apoyaron la lucha docente y ya resolvieron para marzo la TOMA DE LA UNIVERSIDAD. Terminada la asamblea, se marchó al Rectorado, se organizaron enormes pegatinas, petitorios con miles de firmas, solicitadas, volanteadas en las colas de estudiantes que se inscribían, etc.


1994 cerró con otra masiva Asamblea Docente el día 27, con presencia estudiantil, que ratificó el Plan de lucha y convocó a la Segunda Asamblea de la Resistencia para el 7 de febrero.


La responsabilidad de la CONADU


Las decisiones “negreras” del Rectorado del Comahue y su gabinete forman un curso de acción que va a repetirse en todas las universidades nacionales: reducir violentamente las plantas docentes, no docentes y la matrícula estudiantil mediante aranceles, restricciones al ingreso, etcétera, y aceitar el mecanismo que asegura para minúsculas camarillas dirigentes sus negociados con fundaciones, grandes empresas, etc. Por eso, también está planteado el camino de profundizar la lucha de los docentes universitarios del Comahue, como una causa popular de defensa de la educación pública, gratuita, estatal, científica y extender esta lucha a nivel nacional.


La responsabilidad de la CONADU hoy es preparar las tareas prácticas para NO INICIAR EL CICLO 1995, ya que “no hay condiciones”, tal como lo aprobara el último Congreso de la CONADU en noviembre de 1994. Organizar el plan de lucha nacional es la primera tarea del próximo plenario de la CONADU, el 10 y 11 de febrero.


Es necesaria una acción nacional y unificada de los docentes, los investigadores, los no docentes y los estudiantes universitarios, el paro y la toma de todas las universidades nacionales, para enfrentar esta ofensiva sin precedentes del gobierno, los rectores y sus consejeros.

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