09/04/2021

Sociales UBA: pongamos al FITu de pie

UJS Sociales.

Acercándonos al primer mes del inicio de las clases es evidente que la orientación del gobierno de Alberto Fernández para la universidad es impulsar un fuerte ajuste. Con un aumento presupuestario nuevamente a la baja (un 17% frente a una proyección oficial de un 29% y real del 48%), todos los problemas de nuestra cursada se agravan.

Este presupuesto será incapaz de afrontar los problemas de conectividad que afectan a miles de estudiantes, mejorar el campus virtual o la oferta horaria, como así tampoco podrá garantizar un aumento del salario que compense la pérdida que docentes y no docentes sufrieron tanto en el gobierno de Macri como en lo que va del gobierno de Alberto.

La lucha por el CECSo y la intervención de las autoridades

Mientras les estudiantes tenemos toda esta serie de trabas, nuestro organismo gremial, el CECSo, se encuentra en manos de la UES (PJ), mediante una alianza con Alternativa Académica (UCR), replicando en Sociales la alianza que el rector Barbieri (PJ) sostiene con las distintas variantes del radicalismo en la universidad (Nuevo Espacio-Franja Morada).

A la vez, y como es de público conocimiento, tanto Barbieri como la UES integran el gobierno de Alberto Fernández, defendiendo la política de ajuste que el gobierno desenvuelve en la universidad.

A partir de esto, el CECSo actúa en complicidad con el gobierno y el rectorado, no denunciando el presupuesto a la baja que recibe nuevamente la UBA, teniendo en Sociales una expresión más profunda a partir de la repartición desigual de recursos entre facultades. En esta repartición, Sociales se ve nuevamente perjudicada, afectando la situación salarial de docentes y no docentes, cómo así también nuestras condiciones de cursada.

Desenvolviendo los métodos más antidemocráticos para dirigir el centro de estudiantes, la UES lleva adelante una verdadera apropiación del organismo, no convocando en todo 2020 y lo que va del 2021, ninguna instancia de discusión, ya sea una reunión de comisión directiva o una asamblea.

La denuncia del bloque integrado por la decana Carolina Mera, la dirección de las carreras de Sociología, Comunicación social y Trabajo Social, con la 15 como su aliado estudiantil (La Cámpora-Mella etc) frente al ahogo presupuestario por parte del Rectorado a la facultad encuentra rápidamente un límite en su integración al gobierno nacional. Finalmente, ambos bloques (Barbieri-UES y Mera- la 15) defienden la misma orientación que Alberto Fernández para la universidad: una política de ajuste que permita un arancelamiento mediante la penetración del capital privado. Sus choques se limitan entonces a la pelea por cargos y cajas de la facultad, asistiendo en sociales a lo que hemos caracterizado previamente como un verdadero «canibalismo entre carreras».

El tercer bloque: La izquierda debe intervenir en común

Además de los bloques mencionados previamente, en sociales existe un tercer espacio compuesto por las agrupaciones de izquierda. A diferencia de las anteriores, este no está integrado a ningún sector de las autoridades universitarias, ni al gobierno. Sin embargo, mientras la docencia y les no docentes han logrado sostener el carácter independiente de sus organismos gremiales, poniendo en pie direcciones combativas, no hemos logrado eso en el claustro estudiantil.

Mientras los desafíos que tenemos por delante son muchos, desde acompañar el reclamo de les docentes y no docentes, como una lucha por mayor presupuesto, entre otras cosas, no hemos logrado poner en pie iniciativas comunes del FITu en la facultad, limitándonos a algunos comunicados específicos.

La dispersión en la que se ve atravesada nuestra intervención marca un claro límite a la hora de poder ofrecer al movimiento estudiantil un espacio que pueda canalizar sus reclamos y recuperar el Centro de Estudiantes. Esto toma una relevancia particular frente al anuncio de las autoridades afirman que sostendrán las elecciones obligatorias de consejo.

Es evidente, que las dificultades que tenemos en Sociales, están atravesadas por las diferencias que nuestras corrientes tienen tanto a nivel general, cómo en la juventud en particular.

Mientras que desde la UJS venimos acompañando el proceso de lucha de las juventudes piqueteras, nuestres compañeres del FITu no se han hecho presente en ninguna de las asambleas y movilizaciones convocadas por el sector. Las diferencias que tenemos en este punto son conocidas y ya han sido desarrolladas en notas anteriores tanto en Prensa Obrera como en La Izquierda Diario.

Las multitudinarias movilizaciones de las juventudes piqueteras que llevaron a la reciente toma del Ministerio de Educación, se han convertido en un canal para miles de jóvenes que fueron excluidos de su derecho a estudiar en la virtualidad a partir de falta de conectividad, exigiendo la garantía por parte del gobierno nacional de los insumos tecnológicos necesarios para poder cursar. Luego de ocupar el ministerio de educación dos veces, el movimiento ha logrado el compromiso de Trotta de tener una reunión en la que se podrán presentar los reclamos.

Esta política, lógicamente, responde a un debate más general. Es muy pronunciada la inentendible actitud hostil de algunes compañeres de la izquierda, en particular el PTS, al movimiento piquetero en general, que semana a semana copa las calles por trabajo genuino y contra el hambre y la pobreza. El constante abandono de los dirigentes y militantes de esta agrupación a las movilizaciones que tienen al Polo Obrero y al Frente de Lucha piquetero a la cabeza, muestra un problema político de fondo.

Tal como lo fue en el 2001, el proceso de lucha de las juventudes piqueteras puede actuar como un gran impulso para sacar de su inmovilismo al movimiento estudiantil, hoy bajo la dirección de la Franja Morada en la FUA y FUBA.

Esto puede significar un claro punto de inflexión si logramos ligar la lucha de estos sectores con la lucha del movimiento estudiantil universitario mediante las consignas de conectividad, presupuesto y mejores condiciones de cursada. La puesta en pie de cientos de centros de estudiantes en colegios sin tradición de organización a partir de la lucha consciente los sectores de la juventud que protagonizan este proceso de lucha, puede tener una expresión en el movimiento estudiantil universitario si la izquierda logra trasladar este movimiento a la universidad, permitiéndole recuperar los organismos gremiales en cada facultad, en nuestro caso, hoy en manos de la UES.

Evidentemente, nuestres compañeres del FITu, en particular el PTS, siguen sosteniendo la posición que los ha llevado a automarginarse del proceso de recuperación de la FUBA 2001-2019. No tomando al movimiento estudiantil como sujeto al cual la clase obrera debe ganar mediante una acción común a partir de una lucha por sus propias reivindicaciones, sino que lo toman, al igual que al movimiento de desocupados, cómo sectores en los que no se puede intervenir como movimiento, sino tan sólo como militantes individuales.

Sin embargo, las diferencias mencionadas no deben convertirse en un freno para desenvolver campañas comunes en torno a los enormes puntos de acuerdo existentes. A pesar de las reiteradas propuestas de sacar una reunión de las fuerzas del FITu que intervenimos en la facultad para discutir toda una serie de actividades en común, no hemos obtenido respuesta por parte de ninguna de las organizaciones del FITu, limitando nuestra acción común a comunicados por el 8m y el 24m.

La independencia frente a las autoridades y al gobierno, como así también la lucha común que nuestras corrientes desenvuelven a nivel nacional contra el ajuste, contra la burocracia sindical y a fin de cuentas, por el socialismo, deben ser el punto de apoyo para una campaña común en defensa del presupuesto universitario, el salario de docentes y no docentes, nuestras condiciones de cursada y la democratización de la universidad.

En ese sentido, entendemos que la las luchas políticas del movimiento estudiantil, y las tareas propias de Sociales, requieren que llevemos adelante una lucha común, apareciendo frente al movimiento estudiantil de sociales como un frente único de intervención, evitando así la dispersión de la actuación de las cuatro fuerzas por separado y permitirnos superar nuestro papel de tercera fuerza cómoda en la facultad. Esta camino debe inscribirse en la arena de recuperar el CECSo y luchar por consejeros independientes en las elecciones que las autoridades parecen sostener para septiembre

Como primer paso, les proponemos a nuestres compañeres del FITu lanzar una reunión abierta, que pueda servir como un factor de presión para que el CECSo convoque una asamblea. A su vez, entendemos que esta debe votar un plan de acción en defensa del presupuesto universitario como así también de la lucha de docentes y no docentes por sus salarios. Por último entendemos que debemos llevar adelante en sociales la campaña que desenvolvemos a nivel nacional, logrando miles de pronunciamientos por la intervención del laboratorio Sigman y el control obrero de la producción y distribución de vacunas.

 

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