09/11/2021

Unsam: asamblea universitaria para elegir rector

Por primera vez habrá una voz independiente para denunciar el ajuste y la privatización.
Por Axel Wey

La asamblea universitaria de la Universidad de San Martín (Unsam) se reunirá este jueves 11 para tratar un único punto: la elección de rector y vicerrector por los próximos cuatro años. La misma está compuesta por 12 autoridades (rector, vicerrector, decanos de escuela e institutos), 41 docentes, 16 estudiantes, 7 no docentes y 1 por Fusam; totalizando 77 asambleístas.

Una asamblea clandestina y antidemocrática…

Sin difusión pública alguna, ni debate entre la comunidad educativa y ajena a las problemáticas de les estudiantes, docentes o no docentes, se reunirá a escondidas esta farsa de “asamblea” para rosquear el principal cargo jerárquico de la universidad. La decisión no contiene ni un milímetro de soberanía y representatividad de los 26.863 estudiantes, docentes y no docentes que formamos la comunidad educativa de Unsam (22.660 estudiantes, 2.363 docentes y 920 no docentes).

De los 77 asambleístas, 12 autoridades no fueron electas por el voto directo. Producto de la última elección de consejeros, con la participación de 3.407 personas (12% del padrón), 41 asambleístas fueron electos por 706 docentes, 7 por 456 no docentes, 16 por 2245 estudiantes, y uno por Fusam.

En síntesis, si exceptuamos a los representantes estudiantiles, 61 de los 77 asambleístas fueron electos por el 4% de la comunidad educativa. El nuevo estatuto de la universidad, aprobado en 2019, no tiene nada de democrático. Algo similar sucede con el nuevo Consejo Superior, donde se jactan que les estudiantes pasamos de tres a seis representantes sobre 42.

… de ajustadores y privatizadores

Básicamente, lo que buscan ocultar es que la autonomía universitaria es violentada por camarillas que manejan la universidad al servicio de sus negociados y las necesidades del mercado, mientras aplican el ajuste que impulsan los gobiernos y el FMI.

Año a año se aprueban sucesivos recortes presupuestarios. Solo en 2021, la partida corre 20% por detrás de la inflación. La consecuencia fue una virtualidad sin condiciones, con una enorme deserción estudiantil y precarización docente. Según el Informe de Gestión 2020, en el paso a la virtualidad, a sabiendas que el 46% de les estudiantes compartía dispositivos y el 15% solo poseía un celular, otorgaron unos míseros 300 paquetes de datos, 690 becas y 55 computadoras. Aún no se conocen los resultados de la Gestión 2021, pero han recortado Idiomas, impuesto cupos en materias y continúa la escasa oferta horaria. Ahora, imponen finales presenciales sin garantizar las condiciones necesarias, dejando a estudiantes sin la posibilidad de rendir. Sin embargo, esto tenderá a empeorar: para 2022 se espera un aumento del 26,5%, frente a una inflación proyectada del 33% por el propio gobierno.

Este rumbo también se da de frente con las necesidades de las mujeres y diversidades. La paridad de género para las listas de consejeres y la ley Micaela no pueden ocultar que no pusieron un peso para un jardín materno-paternal ni becas por violencia de género, pero sí arancelaron la Educación Sexual Integral y violentan a la mayoría de les docentes y no docentes con contratos precarios y salarios incluso por debajo de la línea de pobreza. Ni hablar del convenio firmado con Scholas Occurrentes (red educativa ligada a la Iglesia), bajo el argumento de “fomentar la educación como camino para que cada persona desarrolle sus capacidades del mejor modo para el bien de la comunidad”.

Mientras, realizan todos sus negociados sumando 1.253 millones de pesos entre convenios con públicos y privados, disponiendo libremente de 364 millones “a gusto y placer”. Así, tenemos 60 carreras de grado frente a 79 de posgrado y 17 más en trámite de validación. Cientos de diplomaturas y cursos arancelados, entre ellos el de Acompañante Terapéutico. También se gestionaron 35 pasantías, un ejemplo es el Call Center Unsam Privado por el cual un estudiante cobra un sueldo menor a 45 mil pesos. La oferta arancelada del Centro de Idiomas no para de crecer, y la secretaría de extensión (programa Extendete) lucra hasta con el curso de Excel. Entre los convenios con privados se destaca el uso de los laboratorios del campus y la comercialización del resultado de las investigaciones, como sucede con el Test de Dengue, el de Detección Rápida de Covid y el de Antígenos; embolsados por sumas millonarias por empresas como Chemtest.

Por primera vez, habrá una voz de izquierda para defender la Unsam

En las últimas elecciones de consejeres estudiantiles se nos intentó vender que la derecha venía a copar la universidad, intentando ocultar a quienes son responsables del ajuste y la privatización. De los 77 asambleístas, 69 pertenecen al peronismo/kirchnerismo y 4 a la UCR/PRO. La novedad es que, por primera vez, habrá una voz independiente a las autoridades, camarillas universitarias y al gobierno.

Los dos asambleístas de La Caldera, que forman parte de los cuatro que posee el Frente de Estudiantes de Izquierda, fuimos electos para defender la Unsam levantando los reclamos de la comunidad educativa. Impulsamos el debate entre les estudiantes y la movilización por parte de los centros de estudiantes.

Vamos a participar de la asamblea rechazando la elección de rector y exigiendo: aumento del presupuesto, basta de cupos, más aulas y oferta horaria y académica, aumento de las becas. Concursos docentes, pase a planta de todos los docentes y no docentes y aumento de salario. Jardín materno paternal, cupo laboral travesti trans y ESI gratuita en los planes de estudio. Basta de ajuste y arancelamiento. Por una universidad y ciencia al servicio de las mayorías populares.