Ambiente

13/11/2023

2023: el año más caluroso de la historia

Debido al calentamiento global, estos últimos doce meses tuvieron las máximas temperaturas jamás registradas.

Calentamiento global.

Un reporte elaborado por la organización Climate Central dio cuenta de que la temperatura promedio de la tierra aumentó 1,32ºC entre noviembre de 2022 y octubre de 2023. En el análisis se examinaron las temperaturas medias diarias y las olas de calor de 175 países, 154 estados o provincias y 920 grandes ciudades. Los pronósticos, que los científicos ya tenían desde principios de año, son contundentes: “Los últimos 12 meses fueron los más calientes en 125.000 años a causa del cambio climático” (Infobae, 9/11).

Y encima “El Niño”…

La corriente del Niño (siendo su opuesto “La Niña”), un patrón natural del océano y del clima en el Pacífico tropical, apenas está comenzando a aumentar las temperaturas, según el informe. La fuerte tendencia a largo plazo del calentamiento global está impulsada principalmente por la quema de combustibles fósiles, que calientan el planeta. Por caso, en condiciones normales, los fenómenos del Niño o La Niña se daban con una frecuencia de uno en periodos de tres a siete años. Al contrario, ahora pueden darse dos o tres veces en esa misma franja de tiempo.

La crisis climática trastoca para peor estos eventos naturales. En consecuencia, de mantenerse esta espiral ascendente, lo que podemos esperar es que los récords de altas temperaturas se puedan superar en los siguientes años. Como aspecto concluyente, David Reay, director del Instituto de Cambio Climático de la Universidad de Edimburgo, manifestó: “Nos hemos acostumbrado demasiado a que los récords climáticos caigan como fichas de dominó en los últimos años. Pero 2023 es algo completamente diferente en términos del enorme margen por el cual se han superado estos récords” (CNN, 9/11)

Temperaturas récord

En la India, 1.200 millones de personas (86% población) experimentaron al menos 30 días de altas temperaturas. En Estados Unidos fueron 88 millones de personas, o el 26% de la población. Algunas ciudades estadounidenses se vieron especialmente afectadas (en el sur y el suroeste). Houston experimentó la racha de calor extremo más larga de cualquier ciudad importante de la tierra, con 22 días consecutivos de calor extremo entre julio y agosto.

Solo dos países, Islandia y Lesotho, experimentaron temperaturas más frías que el promedio durante este período. Argentina, por ejemplo, registró entre fines de 2022 y comienzos de 2023 su verano más caluroso desde que se tenga memoria, con 8 olas de calor en apenas tres meses.

Los hallazgos de Climate Central llegan inmediatamente después de otro análisis, publicado por el Servicio de Cambio Climático Copernicus de la Unión Europea, que dijo que es “prácticamente seguro” que 2023 sea el año más caluroso registrado. La predicción sigue a la conclusión del informe de que el mes pasado fue el octubre más caluroso registrado por un margen significativo, superando el récord anterior establecido en 2019 en 0,4 grados celsius. El mes fue 1,7 grados centígrados más cálido que el promedio preindustrial.

Panorama sombrío

Las permanentes advertencias de la ONU sobre los cumplimientos del “Acuerdo de París” para llegar al umbral de 1,5 celcius en 2030 siguen cayendo en saco roto. Y no es un problema de “voluntades”. Son las propias consecuencias de un régimen social capitalista en decadencia, que depreda el ambiente mediante la emisión de gases de efecto invernadero por parte de los países centrales. Incluso, los países semicoloniales afectados también contribuyen a esto mediante el visto bueno a los desmontes, la destrucción de humedales, la megaminería, etc en beneficio de las apetencias exportadoras de la burguesía agraria y las grandes corporaciones mineras o inmobiliarias; esto se produce a la par del saqueo de nuestros recursos estratégicos.

La guerra comercial entre Estados Unidos y China echa más presión a la expoliación de nuestras riquezas y agravando su pasivo ambiental. Más allá de la “demagogia verde” que hacen algunos presidentes como Joe Biden (EE.UU.) o Lula (Brasil), por otro lado siguen dando rienda suelta a todos los emprendimientos productivos ultracontaminantes, avalando a las grandes petroleras, pulpos mineros o agrobiotecnológicos, que envenenan suelos, aire y cursos de agua.

La salida a la crisis climática y sus efectos cada vez más devastadores, con migraciones forzadas a causa de la falta de agua y alimentos y de la pérdida de materiales, no la van a dar los gobiernos capitalistas y ajustadores, sino los trabajadores organizados en unión con las comunidades de lucha socioambiental.