15/10/2020

Bariloche: nuevo incendio en el vertedero municipal a cielo abierto

La lucha por el ambiente merece una deliberación obrera y popular de manera urgente..

El día miércoles por la tarde se pudo controlar el importante incendio del vertedero municipal iniciado el día anterior, el cual afectó a los vecinos de los barrios aledaños. Lejos de ser un hecho aislado, las quemas se producen con cierta periodicidad que permiten inferir sobre la intencionalidad de los mismos para disminuir el volumen total de los residuos. Pese a los trabajos realizados por el Servicio de Prevención y Lucha contra Incendios Forestales (Splif) desde la tarde del martes, y que se mantuvieron durante la noche y hasta la tarde de ayer, la ciudad amaneció con una importante nube de humo.

Vale mencionar que el sitio no es una lugar apto para la deposición final de residuos. A pesar de que en 2015 con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se realizó una obra de remediación del basural, las malas prácticas y la manipulación de los fondos por parte del Estado ha llevado a que el vertedero no cuente con las medidas de protección ambiental adecuadas (La Nación, 14/10).

El año pasado se conoció la noticia de que el vertedero de Bariloche se encuentra entre los 50 más contaminantes del mundo, según el segundo “Atlas de la Basura» que difundió la organización ambientalista Iswa (International Solid Waste Association). Así, Bariloche es la única ciudad de la Argentina que figura en el ranking, junto a 18 localidades de África, 17 de Asia, 13 de América del Sur y Caribe y 2 de Europa (Río Negro, 22/6).

En promedio, el vertedero municipal recibe unas 200 toneladas por día de residuos sólidos urbanos. Con la afluencia de turistas este número aumenta considerablemente. También deben sumarse la gran cantidad de residuos forestales que se generan, debido al entorno en que se emplaza la ciudad. Los porcentajes de reciclado son muy bajos, la separación de residuos en origen nunca terminó de consolidarse y la recolección diferenciada de residuos se realiza en muy pocas zonas de la ciudad. Todo esto hace que, en la práctica, el plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (Girsu) de Bariloche esté lejos de practicarse.

A pesar de esto, en el vertedero se encuentra la Asociación de Recicladores de Bariloche (ARB), creada hace 17 años. Son 58 personas de la ciudad que encontraron en el acopio y venta de plástico, vidrio y cartón una forma de subsistencia en condiciones muy precarias de trabajo. Los trabajadores, en su gran mayoría mujeres, entienden que uno de los grandes problemas es que, a pesar de que mucha gente separa los residuos domiciliarios, la falta de recolección diferenciada de los mismos produce que la planta de separación no llegue al 30% de su capacidad de procesamiento. En este contexto, se logran separar unos 40.000 kilos de material reciclable por mes, aproximadamente (ANB, 20/9).

Vale destacar que el problema del vertedero municipal es un problema de años y para ningún gobierno, sin distinción de partido, fue prioridad resolverlo, siendo que afecta a decenas de barrios con trabajadores, niños y abuelos con problemas de salud que se ven agravadas por el basural y por ende generando nuevas enfermedades.

Desde el Partido Obrero exigimos el traslado del vertedero hacia un lugar no poblado con el acondicionamiento correspondiente para evitar la contaminación. Son necesarias asambleas barriales para resolver un plan de lucha para trasladar el basural del lugar y conquistar el siguiente pliego de reivindicaciones: reparación ambiental mediante un impuesto extraordinario al gran capital local (empresas del juego, turismo e inmobiliarias, entre otras). Pase a planta permanente bajo convenio colectivo municipal de las y los trabajadores de la ARB. Jornada de 6 horas por insalubridad, sin afectar el salario. Salario igual a la canasta básica. Que se garanticen las condiciones laborales de las y los trabajadores de la ARB, con el equipamiento necesario para proteger su salud.